CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Vecinos de Villa La Angostura decidieron abandonar la ciudad y autoevacuarse debido al complicado panorama que afrontan para los próximos días por las fallas en el sistema eléctrico.
ERUPCIÓN DEL VOLCAN PUYEHUE
Por el complicado panorama, comenzó una autoevacuación en La Angostura
Vecinos de Villa La Angostura comenzaron a abandonar la ciudad y autoevacuarse debido al complicado panorama que afrontan para los próximos días por las fallas en el sistema eléctrico. La situación complica el mantenimiento de alimentos en heladeras, la provisión de agua y las comunicaciones. Mientras continúa la llovizna de cenizas y los recursos de asistencia llegan muy lentamente.
La situación complica el mantenimiento de alimentos en heladeras, la provisión de agua y las comunicaciones.
La decisión de varias familias llegó luego de pasar la noche sin electricidad y tras una falsa alarma que circuló por mensajes de textos por temblores relacionados con la actividad del volcán Puyehue, ubicados a unos 38 kilómetros de la localidad.
Según el diario local 'Río Negro', en horas de la mañana y con la llegada de la luz solar las familias comenzaron a autoevacuarse. No se tiene contabilizada la cantidad que dejaban la ciudad.
A pesar de las tareas de limpieza que se realizan en los generadores, el sistema eléctrico no pudo conectarse con estabilidad hasta pasadas las 14:00 de hoy por lo que el acopio en frío de los alimento se complicó y afectó además el bombeo de la red de agua. El sistema de comunicación tampoco funciona, solo la empresa Claro no se ha visto afectada por las problemáticas.
Varios vecinos aseguraron que los recursos anticipados por provincia están llegando con mucha lentitud, aún cuando el principal comité de crisis está conformado en esa localidad.
Las cenizas continúan cayendo y desde anoche llegan con lluvia, la misma situación podría mantenerse hasta el jueves, aunque se indicó que se trata de una situación que se evalúa minuto a minuto.
En tanto, se anticipó que se necesitan máquinas viales ya que son solo tres las que funcionan en la localidad, también más bidones de agua potable, móviles 4x4 para poder asistir los distintos barrios y al menos unos 14 camiones de pasturas para poder alimentar a los animales que se encuentran aislados.
En Bariloche, el panorama es similar. Según informaron desde Edersa desde las 04:05 de hoy se encuentra fuera de servicio la Línea de Alta Tensión de 132 kV Alicurá - Bariloche como consecuencia de la precipitación de ceniza en la zona. En un comunicado oficial informaron que la caída de agua y cenizas y la consecuente acumulación de una masa barrosa impide mantener con energía cualquier equipo de la Estación Transformadora Bariloche. Agregaron que junto a Bomberos Voluntarios se realizó el lavado de las aislaciones, pero dada la continuidad de la precipitación se mantiene la acumulación de barro.
Según informa la agencia 'Télam', las autoridades locales manifestaron que desde las 12:30 de hoy se restableció el servicio en esa ciudad. Sin embargo, cerca de las 16:00 volvió a cortarse en gran parte de la ciudad.
Mientras tanto, la actividad cotidiana en la ciudad continúa restringida y en las escuelas no hay clases. El aeropuerto de Bariloche estará cerrado hasta el 21 de este mes. La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) tomó la medida: no despegarán ni arribarán vuelos al menos por dos semanas.
La situación en Jacobacci y otras poblaciones de la Línea Sur era muy complicada también por el temporal de viento que azota desde anoche. Las ráfagas que superaron los 100 km/h levantaron una impresionante polvareda de cenizas que impedía la visibilidad casi por completo. Las clases se suspendieron al menos hasta el jueves y gran cantidad de comercios mantenían sus puertas cerradas.
El corte de energía complicaba también el abastecimiento de agua potable por lo que se pedía a la población que optimice lo más posible el recurso.
Por otra parte, el tránsito en la ruta 23 se interrumpió totalmente por la nula visibilidad. El Comité de Emergencia resolvió en principio un plan para la zona urbana que contempla la participación de distintas instituciones y las empresas mineras asentadas en la zona. Operarios de Viarse y Vialidad trabajaban sobre la ruta 23 para despejar la ceniza y tratar de abrir el paso una vez que cese el viento. Insistieron en que la gente no salga de las casas y mantenga la calma.
Además, en la ciudad se encontraba en director de Defensa Civil de la provincia Osvaldo Lambrich quien llevó barbijos, colirios y antiparras destinados principalmente a la gente que se encuentra trabajando en las pésimas condiciones de viento y ceniza.
En zona rural la situación era más difícil ya que los vehículos no podían transitar porque la ceniza ingresa en los filtros. Se está teniendo contacto a través de los pocos teléfonos públicos que hay repartidos y mediante las radios.
# La nube de cenizas se extiende por el país
La nube de cenizas proveniente del volcán Puyehue se extendió ayer a buena parte de nuestro país a causa de la gran variación de los vientos en distintas alturas de la atmósfera sobre la zona de erupción. Aunque con incidencia muy dispar el fenómeno llega hoy hasta Buenos Aires, Misiones y Mendoza.
Anoche, una fina capa de material volcánico ya se había depositado en la mayoría de la región. La ceniza era notoria en Neuquén, Roca y Viedma, entre otras ciudades, según el diario 'La Mañana'.
San Martín de los Andes, Junín de los Andes y Piedra del Águila se sumaron a la lista de localidades fuertemente afectadas por la emergencia.
San Martín de los Andes se declaró en emergencia ante la precipitación de cenizas del volcán, al tiempo que todas las actividades públicas fueron suspendidas y millares de personas a lo largo de toda la jornada se abalanzaron hacia comercios y supermercados, para abastecerse de provisiones, en especial de botellas y bidones de agua potable.
Otro tanto ocurrió en la vecina localidad de Junín de los Andes, donde la ceniza provocó efectos similares.
Por otra parte, tras la suspensión de la captación de agua en sus tomas a cielo abierto en el río Quilquihue, dispuesta por la Cooperativa de Agua Potable se calculaba que en los tanques de reserva en la ciudad quedaba apenas una capacidad de entre 24 y 36 horas.
En San Martín de los Andes, la intendente Cristina Frugoni decretó el "estado de emergencia, desde el seis de junio y hasta tanto persistan las razones que lo originaron".
El decreto también dispone el asueto de la administración pública provincial, e invita a todas las instituciones a hacer lo propio. La de ayer fue, de hecho, una jornada en la que las actividades se redujeron al mínimo.
Por su parte, la provincia envió camiones cisternas con agua potable, para abastecer a los sectores que carecen de reservas del líquido. El Hospital Carrillo suspendió todas las actividades programadas y mantenía su guardia de emergencia con refuerzos, a la vez que atendía en los centros periféricos para evitar el desplazamiento de las personas hacia el centro de la ciudad.
A partir de las 14 de ayer y hasta nuevo aviso se suspendieron las salidas del transporte de media y larga distancia debido a la riesgosa situación de las rutas, por falta de visibilidad y acumulación de cenizas.
Anoche se podía transitar por la ruta 234 sólo entre San Martín y Junín de los Andes.
En Chile, intensas lluvias comenzaron a caer ayer en la zona del volcán, causando un latente peligro de avalanchas. Hasta el momento, en el vecino país, se han evacuado unas 4.000 personas.
Al menos cinco compañías aéreas internacionales decidieron anoche cancelar sus viajes desde o hasta Ezeiza debido al avance de la nube de cenizas. Por su parte, continúan suspendidos hasta el jueves los viajes de cabotaje a la Patagonia y Bahía Blanca.
# Pronostican más expulsiones de cenizas para los próximos días
Las estimaciones de especialistas sobre la erupción, basadas en antecedentes previos, indican que habrá al menos 3 ó 4 días más de expulsión de cenizas en un proceso que podría durar en total entre 60 y 90 días.
Así lo confirmó a 'La Mañana' de Neuquén el geólogo chileno especializado en vulcanología Luis Lara, quien probablemente sea una de las personas que más información tenga sobre el proceso eruptivo que se registra actualmente.
"Los efectos principales hasta el momento tienen que ver con la dispersión de cenizas, que son trasportadas por los vientos", indicó el experto. "Esto seguramente continúe mientras se mantenga el proceso eruptivo y los vientos durante los próximos días. Nos llama la atención en ese aspecto que el viento en altura tiene la misma dirección que la que se registró en 1960, afectando prácticamente a los mismos sectores".
Sobre una posible estimación sobre la duración del fenómeno, Lara explicó que "pronosticar la magnitud o duración de una erupción es difícil, pero basándonos en esos antecedentes y en otras erupciones de esta magnitud en nuestro territorio puede durar entre una y dos semanas con esta emisión de material piroclástico para luego pasar a una posible fase de escurrimiento de lava. Sabemos que hoy no se detecta ese escurrimiento de lava, pero es lo que esperamos sabiendo que también ocurrió en 1922 y 1960".
Sobre la forma de trabajo en estos casos, el vulcanólogo sostuvo que "lo que uno hace es acudir a la estadística previa. Usamos eso como un punto de comparación en términos de lo que se puede esperar en cuanto a duración, impacto, etcétera"
Lara trabaja para el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile. En 2006 publicó un trabajo especial junto a su colega Hugo Moreno sobre la actividad en Puyehue-Cordón Caulle en el que explicó en detalle la geología del complejo. Desde diciembre pasado este especialista alertó a las autoridades sobre los movimientos sísmicos en diferentes sectores de la Cordillera de los Andes.
"Lo que está ocurriendo en la zona del Cordón Caulle es una erupción de una envergadura moderada dentro de las posibles magnitudes que estos fenómenos pueden tener, de las características de la erupción de 1960", indicó el geólogo. "El centro de emisión no es el volcán Puyehue sino un lugar que está situado hacia el noroeste, que también es el lugar en donde ocurrieron las erupciones de 1960 y 1921".





