Santiago del Estero es la provincia con mayor presión fiscal provincial y municipal del país, ya que alcanza al equivalente al 4,3% de las ventas, netas de IVA, de acuerdo a un estudio de la Fundación Mediterránea..
Bendito Ibarra: Ciudad de Buenos Aires entre las que más impuestos cobran
Durante 2002, Santiago del Estero fue la provincia argentina que más impuestos cargó a sus agentes económicos. Le siguieron Tucumán, Entre Ríos, Misiones, Neuquén y la Ciudad de Buenos Aires.
En cambio, Chubut es la que menos carga aplica, con una presión equivalente al 1,3%.
Un dato particular es que las provincias que más exigen en materia tributaria no son necesariamente las que mayor gasto por habitante tienen.
Por ejemplo, en 2002, Santiago del Estero gastó $ 1.000 por habitante. Pero de ese total, sólo el 20% correspondió a ingresos propios.
Santa Cruz, en cambio, destinó más de $ 4.000, que financió en un 50% con ingresos propios.
Los analistas de Mediterránea concluyeron en que no hay uniformidad entre las provincias a la hora de aplicar un régimen impositivo. Así, por ejemplo, instalar un comercio en territorio puntano no tendrá el mismo costo fiscal que en Mendoza o Córdoba.
"El mismo comercio o la misma empresa pueden llegar a pagar el doble de impuestos provinciales y municipales, según en qué lugar de la Argentina se radiquen", señalaron los especialistas en temas impositivos.
Las diferencias no son sólo geográficas, sino también por actividades, dentro del mismo distrito. Los rubros bancario y asegurador son los gravados con mayor fuerza a nivel provincial y municipal.
La medición no tiene en cuenta otros tributos y tasas que aplican provincias y municipios, como pagos por habilitaciones o cargos por iniciar trámites.
De acuerdo con el estudio, que relevó 98 municipios con datos de 2002, Santiago del Estero es la provincia más cara a nivel general (provincial y municipal) y las 5 que le siguen en la lista son Tucumán (3,5%), Entre Ríos (3,1%), Misiones (3%), Neuquén (2,6%) y Ciudad de Buenos Aires (2,52%).
Los 5 distritos con menor presión fiscal global, además de Chubut, son La Rioja (1,5%), Mendoza (1,53%), Tierra del Fuego (1,6%), Catamarca (1,8%) y San Juan (1,9%). El promedio asciende al 2,3%.
En el caso de San Luis, se destaca que esta provincia está entre las que tiene un régimen impositivo moderado y donde las distintas actividades no sienten sobre sus espaldas el peso tributario.
"Tanto las provincias como los municipios tienden a gravar poco o mucho a los mismos grupos de actividades, lo cual no da lugar a las compensaciones. Y siempre gravan a los que más ganan", observaron desde la Fundación.
Cabe destacar que la presión fiscal provincial promedio por actividades se divide de la siguiente manera: bancos, compañías de seguros y AFJP (3,9%); comercios, hoteles y restaurantes (2,9%); servicios públicos (2,8%); actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (2,7%); enseñanza, salud y servicios sociales (2,2%); industria manufacturera y construcción (0,9%) y actividades primarias (0,6%).
Desde el plano municipal, los bancos son los que soportan la mayor presión (1,3%), mientras que las actividades primarias lidian con tasas del 0,2%. Para el economista, "es lógico que las actividades primarias tengan gravámenes más bajos, pero es meritorio preguntarse si la distancia que las separa -por ejemplo, de los bancos-, es lógica". "Si a los porcentajes -agrega- se les suman los otros impuestos provinciales, la carga se multiplica."
"Hay que analizar las cifras más allá de los porcentajes. Si una provincia tiene alícuotas elevadas, no sería grave si su sistema de salud fuera excepcional, por ejemplo", evaluaron los economistas.
Según el estudio, entre las provincias que más exigen a los contribuyentes con el impuesto a los ingresos brutos medido por el Indice de Presión Fiscal Provincial, figuran Santiago del Estero (3%), Ciudad de Buenos Aires (2,5%), Misiones (2,4%) y Tucumán (2,3%).
En contraposición, las menos exigentes son Chubut (1,12%), La Rioja (1,15%), Mendoza (1,3%), Córdoba (1,4%) y Tierra del Fuego (1,5%).
Los municipios con mayor índice de presión fiscal propia son Concordia (1,7%), Santiago del Estero (1,7%), Gualeguaychú (1,6%), Concepción del Uruguay (1,5%), Paraná (1,4%), San Miguel de Tucumán (1,23%), Almirante Brown (1,005%), Avellaneda (1%), Rosario (1%) y Berazategui (0,9%).
Los que menor carga aplican según el índice elaborado en base a la tasa de seguridad e higiene son Río Gallegos (0,034%), San Salvador de Jujuy (0,04%) y Río Grande (0,04%).
En la Fundación Mediterránea, sostiene que los impuestos provinciales y municipales no eran vistos como primordiales durante los noventa, pero luego de la crisis adquirieron mayor importancia y son elementos condicionantes a la hora de decidir una inversión.








