Por la muerte de ciudadanos alemanes durante la última dictadura militar, la justicia alemana pidió la captura de Jorge Rafael Videla, quien luego de liderar la cúpula militar que derrocó a Isabel Perón el 24 de Marzo de 1976, se convirtió en el presidente de Argentina siendo la cabeza de un gobierno de tres hombres que recibió el nombre de Junta Militar, conformándola junto al General Ramón Agosti y el Admirante Eduardo Emilio Massera.
Alemania pide la captura de Videla, Suárez Mason y Massera
La Fiscalía de Nuremberg dictó orden internacional de captura contra Jorge Videla, y los militares Carlos Guillermo Suárez Mason y Emilio Massera, por la desaparición y asesinato de dos ciudadanos alemanes durante la última dictadura militar.
Fuentes judiciales explicaron que se trata de la primera orden internacional de arresto que dicta la Justicia alemana contra un ex presidente y la tercera en relación con el sumario abierto por la Fiscalía de Nuremberg contra presuntos responsables de las muertes de ciudadanos alemanes durante la represión militar en Argentina (1976-83).
Las órdenes de captura contra Videla, Massera y Mason se sustentan en los numerosos indicios que se encontraron entre éstos y las muertes por asesinato de los alemanes Elisableth Kaesemann y Klaus Zieschank.
La Audiencia Territorial de Nuremberg ya dictó una orden similar en 2001 contra el ex miembro de la Junta Militar argentina Carlos Guillermo Suárez Mason, por su implicación en el asesinato de la estudiante alemana Elisabeth Kaesemann, hija de un importante teólogo luterano, quien fue vista por última vez en Buenos Aires en la noche del 23 al 24 de mayo de 1977.
El general Jorge Videla, de 77 años, se encuentra desde 1998 bajo arresto domiciliario en el país por su implicación en el robo de bebés hijos de víctimas del Plan Cóndor, la red organizada por las dictaduras suramericanas en los años 70 para eliminar a la oposición.
# Confesiones
El ex dictador Jorge Videla no se arrepiente de nada. En un libro, el destituido teniente general defendió la desaparición y tortura de miles de personas. También reveló que él supo todo lo que ocurrió desde 1976, cuando encabezó el golpe que derrocó a Isabel Perón. Dijo entender que la gente lo llame delincuente, pero aclaró que el no mató a nadie.
Así se lo confesó a los periodistas María Seoane y Vicente Muleiro, autores de "El dictador", una biografía no oficial del militar.







