Los 146 miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) no pudieron llegar a un acuerdo para facilitar a los países pobres el acceso a medicamentos genéricos de bajo precio.
Mala noticia: Fracasó el acuerdo por Genéricos en la OMC
El día cuando la Argentina festejó un año de la Ley de Genéricos, la OMC anunció en Suiza que fracasó en su intento en llegar a un acuerdo al respecto entre los 146 países que la integran. Medicamentos a precios más equitativos había sido el pedido de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) a los países del G-8 (los siete países más industrializados y Rusia).
El anuncio fue hecho en Ginebra, Suiza, por el portavoz de la OMC, Keith Rockwell al final de una jornada en la que habían crecido las versiones de un entendimiento después de duras negociaciones.
El jefe de las negociaciones, el singapurense Vanu Gopala Menon, había dicho previamente que el texto había sido aprobado por USA (renuente a firmar), Brasil, India, Sudáfrica y Kenia.
En diciembre pasado, Washington DC bloqueó el acuerdo, pero finalmente, luego de una introducción de nuevas cláusulas de protección a su industria farmacéutica, terminó dando el visto bueno.
Se especulaba que el compromiso permitiría destrabar un tema muy sensible para los países en vías de desarrollo que por otra parte amenaza con enturbiar aún más el clima de la próxima conferencia ministerial de la OMC en Cancún, México.
Desde la recomendación hecha hace dos años en la Declaración de Doha, no se ha podido lograr avances en posibilitar que las naciones más pobres puedan acceder a fármacos para tratar enfermedades como el SIDA, malaria y tuberculosis, entre otras.
Las versiones de un acuerdo, fueron seguidas de fuertes críticas por parte de Oxfam Internacional y la ONG humanitaria suiza "Declaración de Berna".
Ambas organizaciones manifestaron que el texto acordado imponía condiciones y compromisos difíciles de cumplir y perpetuaba la desigualdad entre naciones.
Oxfam llegó a calificarlo de "hipocresía", porque consideró que continuaría negando el acceso a los genéricos a los países más pobres, introduciendo "tantos obstáculos burocráticos que lo hacen absolutamente inútil".
Denunció que estaba destinado a satisfacer a la industria farmacéutica de USA de que no se producirán abusos como el desvío de los medicamentos a terceros mercados.
Además, dijo que traicionaba el compromiso adquirido en la Declaración de Doha de anteponer la salud pública a los intereses de las grandes multinacionales.
Por su parte, Declaración de Berna consideró que el compromiso perpetuaba la desigualdad entre los miembros de la OMC.
Según su crítica, los países en desarrollo sin industria farmacéutica sólo podrían utilizar las llamadas "licencias obligatorias" (suspensión del derecho de patente por emergencias sanitarias) para importar genéricos bajo ciertas condiciones.
Éstas, como otras ONG vienen sosteniendo que sería mejor no firmar ningún acuerdo que suponga un paso atrás con respecto a la declaración de Doha.
Según Médicos Sin Fronteras, de los cerca de 40 millones de personas infectadas con el virus VIH en el mundo, hay actualmente 6 millones que necesitan tratamiento anti-retroviral ahora para no morir; sin embargo, sólo 300.000 lo reciben, un tercio de ellos en Brasil.
La organización señala que países como Brasil o India, con laboratorios que pueden elaborar copias baratas de medicamentos (genéricos), tienen capacidad de negociar precios más razonables con las compañías farmacéuticas.
La situación es dramática en los países de América Central: según MSF, es más barato tratar una persona infectada de VIH en Guatemala que en Suiza.







