Lauro Laiño, ex directivo de S.A. La Nación, hoy presidente y subdirector del diario de J. Aldrey Iglesias, La Prensa, leyó un comunicado de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas, durante la comida mensual de la entidad gremial empresaria, realizada en el City Hotel. Laiño es presidente del Consejo Ejecutivo de Adepa.
Notable torpeza de Adepa en su comunicado solidario con S.A. La Nación
Escaso favor le hizo al ejercicio del periodismo independiente el comunicado de la entidad gremial empresaria Adepa en favor del diario La Nación. Ocurre que el subdirector de La Nación, Claudio Escribano, es un ex presidente de Adepa, y reclamó la solidaridad de la entidad. Pero el texto no sólo exige un tratamiento diferencial de la doctrina tributaria en favor de La Nación respecto del resto de los contribuyentes sino que presiona a los investigadores para que cierren el caso cuanto antes, además de vincular lo ocurrido a La Nación con las desventuras de la procesada Ernestina Herrera de Noble, del diario Clarín. Sin duda que hay posibilidades de defender a La Nación en estas difíciles circunstancias pero no es la torpeza de Adepa lo indicado. Evidentemente, ninguno de los directivos de Adepa creó un medio de comunicación, simplemente son herederos o bien ejecutivos de lo que otro creó. De lo contrario, no firmarían semejante parte de prensa.
Presidente
Lauro F. Laíño l La Prensa, Buenos Aires
Vicepresidente 1°
Gustavo Víttori l El Litoral, Santa Fe
Vicepresidente 2º
Luis Remonda l La Voz del Interior, Córdoba
Secretario General
Miguel Gaíta l La Palabra, Berazategui
Secretario de Organización
Carlos Rago l La Nueva Provincia, Bahía Blanca
Secretario de Relaciones
Juan Antonio Boglione l El Ancasti, Catamarca
Secretario de Actas
Hugo Oscar Soto l La Voz de Bragado, Bragado
Tesorero
Carlos Vernazza l El Tribuno, Salta
Protesorero
Jaime Lewin l Argentina Gráfica, Buenos Aires
Vocales titulares
1º Guillermo Ignacio l Ecos Diarios, Necochea
2º Ricardo Saenz Valientel La Calle, Concepción del Uruguay
3º Carlos Besanson l Diario del Viajero, Buenos Aires
4º Emilio Grande l La Opinión, Rafaela
5º Haroldo Zuelgaray l El Norte, San Nicolás
6º Néstor Santosl La Calle, Avellaneda
Vocales suplentes
1º Héctor Perincioli l La Opinión Austral, Río Gallegos
2º Donald Thomas l El Cordillerano, Bariloche
3º Julio Botta Pagano l El Popular, Olavarría
4º Francisco Montes l Diario de Cuyo, San Juan
5º Saúl Santesteban l La Arena, Santa Rosa
El comunicado expresó "su grave preocupación por el allanamiento realizado en la sede del diario La Nación".
Pero luego hay un párrafo lamentable: "La significación institucional de La Nación es de sobra conocida en el ámbito internacional, de modo que lo ocurrido ha traspuesto las fronteras del país y cargado con una incertidumbre más la cadena de episodios suscitados desde hace tiempo en perjuicio de la prensa, incluidos no pocas veces aspectos que son de resorte del Poder Judicial".
¿Qué quiere decir esto? ¿Que La Nación puede violar las leyes vigentes porque es un medio de comunicación con historia? No, Adepa debería reconocer que la "significación institucional" obliga aún mucho más a una empresa en el cumplimiento a rajatablas de la legislación.
Más adelante, a Adepa le sale el espíritu corporativo: "Preocupa muy seriamente que -como sostuvo el diario- la denuncia a partir de la cual actuó la jueza federal María Romilda Servini de Cubría se haya originado en una publicación de un semanario cuya inspiración se atribuye a un conocido banquero vinculado con resonantes casos como los de los bancos Mendoza y República".
En 1er. lugar, Adepa -siendo una entidad gremial de editores- debería confirmar la versión antes que hacerse eco de comentarios, y luego conocer que los bancos Mendoza y República han devuelto los depósitos a los ahorristas y quedó un sobrante de algo más de $ 100 millones, con lo cual no queda muy en claro qué quieren decir con eso de "resonantes casos". Además, un juez federal pasó a ser ex juez federal (Luis Leiva) por su mala actuación, entre otros casos, en el de los bancos citados.
Adepa señala después: "Se trata del primer episodio de esta naturaleza que sufre el rotativo en sus 133 años de existencia, desde su fundación por el general Bartolomé Mitre y siempre en manos de sus herederos. Por el contrario, La Nación y sus ejecutivos han sido blanco reciente y reiterado de ataques y difamaciones. Adepa toma nota de lo señalado por La Nación en el sentido de que, desde que encaró con bancos acreedores la renegociación de la deuda contraída para la instalación de una nueva planta gráfica, su sociedad editora viene siendo objeto de llamativos intentos de desprestigiarla.
Parecería que se la quisiera debilitar para que capitales hostiles puedan adquirir parte de sus acciones mediante la compra de su deuda a precios devaluados. Llama especialmente la atención este procedimiento judicial, iniciado en noviembre por uno o dos particulares, inmediatamente después de que aquel semanario se ocupara, una vez más, de La Nación, y que una denuncia se hiciera en sede policial con lo que pudo saberse de antemano quién sería el juez de turno".
Adepa no puede ser tan pueril como para exigir que la noticia se adecue a las necesidades empresarias. Ya se sabe que la noticia es un individuo muerda al perro y no que un perro muerda a un individuo...
El tema de Adepa es de antología porque involucra a Ernestina Herrera de Noble, quien fue detenida temporariamente por el juez federal Roberto Marquevich, en un caso de adopción irregular de menores, por el que aún se encuentra procesada: "Adepa se solidariza con esta vieja hoja periodística que tanto ha contribuido a la articulación de la sociedad argentina, a su cultura, a su desarrollo global y a la integración nacional. Y reclama que la denuncia sobre supuesta evasión impositiva y lavado de dinero contra accionistas de La Nación se tramite con absoluta ecuanimidad judicial, ajena a las torpezas e intencionalidad política que caracterizaron recientemente la detención de la directora del diario Clarín, por parte de otro juez federal, el de San Isidro, y que luego fuera dejada sin efecto por la cámara de apelaciones de San Martín. El episodio que involucra a La Nación guarda singular parecido con el que pretendió, sin lograrlo, dañar la reputación de Clarín.
Ante la gravedad de los hechos, nuestra entidad, que representa a diarios, periódicos y revistas de todo el país, convoca a los legisladores que se ocupan de las cuestiones de libertad de prensa, y a todos los medios y periodistas libres, a mantenerse alertas frente a lo que pareciera ser el intento de llevar adelante una campaña de desprestigio de las instituciones periodísticas.
Al mismo tiempo que deja constancia de la honda preocupación que ha calado en diversos ámbitos del país, Adepa expresa su confianza en que la situación se verá superada con la celeridad y justicia que requieren las circunstancias".
¿Qué quiere decir Adepa con esto? ¿Es una presión sobre la jueza María Servini de Cubría, la Fiscalía, los peritos y los investigadores de la UIF para que prejuzguen y resuelvan favorablemente a S.A. La Nación, en vez de impartir justicia?








