La encrucijada de De la Sota: cómo bajarse de la presidencia y asegurarse la reelección en la provincia

Los intendentes delasotistas pidieron al gobernador que decline su precandidatura a la presidencia para ir por un nuevo período en Córdoba. José Manuel De la Sota debe reacomodar su futuro después que Eduardo Duhalde, el mismo que lo impulsó a la presidencia, le dio su apoyo al gobernador santacruceño.

De la Sota regresó el lunes de sus vacaciones en Brasil y se encontró con una campaña cada vez más intensa que busca posicionar a Néstor Kirchner como precandidato del justicialismo, confirmación que llegará el próximo jueves con un acto en la Ciudad de Buenos Aires. El escenario es considerado poco favorable por sus seguidores políticos, quienes le recomendaron que se baje de la presidencia para retomar sus intenciones por la provincia.

El mandatario no tiene una decisión definitiva al respecto y esperará unos días para convocar a la reunión con los intendentes y dirigentes de Unión por Córdoba, donde se debatirá la situación. Según La Voz del Interior, la sensación térmica que se percibe en la tropa delasotista es que hay un reclamo unánime para que el gobernador se postule para un nuevo período. La imposibilidad de contar con el respaldo del duhaldismo bonaerense es uno de los factores que empujaría a De la Sota a bajarse de la interna presidencial y buscar su reelección en Córdoba.

Para Eduardo Duhalde, una vez en campaña por impulsar a Kirchner, el gran objetivo será conseguir el apoyo de de la Sota, aunque hay varias incógnitas al respecto.

Los aliados del cordobés se atreven a confirmar que la decisión del presidente genera incertidumbre y denota la falta de apoyo al candidato presidencial que él mismo promovió, y dan por hecho que de la Sota no acompañaría al santacruceño como vicepresidente. Éstas especulaciones no serían demasiado trascendentes para Duhalde, pero si cambiaría su sentido si el cordobés le declara la guerra al presidente y comienza a delinear un futuro desde la oposición.

Hay que recordar que el intento de Duhalde por posicionar al candidato oficialista no le ésta resultando demasiado fácil, y cada intento frustrado favorece a Carlos Menem que ve como se diluye el entorno duhaldista. Sus intentos fracasaron con Carlos Reutemann, que dijo no por décima vez, y tampoco tuvo éxito con la figura de De la Sota, poco beneficiado por las encuestas. Sin embargo, la figura del cordobés sigue siendo fundamental como representante de una de las provincias más grandes, y ganar su enemistad tampoco sería conveniente.

Mientras tanto, el principal objetivo de de la Sota será como declinar su candidatura a la presidencia sin dejar en evidencia su debilidad, que sería contradictoria para su campaña por la provincia. El encuentro con los intendentes delasotistas será uno de los momentos decisivos para el gobernador, mientras que tendrá que seguir luchando contra las influencias del intendente más importante de la provincia, el menemista Germán Kammerath que hasta recurrió a la UCR para conseguir la aprobación del presupuesto. La pulseada volvió a poner al descubierto la pelea de Kammerath con De la Sota y el recurso del intendente de buscar socios en filas radicales.

Además, el mandatario municipal jugará hasta último momento con la posibilidad de que la Ucedé termine dándole sus votos al radicalismo en la próxima elección provincial, que podría perjudicar la reelección de De la Sota. La alianza con el mestrismo será la próxima preocupación del gobernador de la provincia.