Ay ay ay Argentina: Vila, Manzano y Clarín quieren revancha antes que se vaya Duhalde

Por Edgar Mainhard (*) Increíble historia de cómo se gestó la nota de tapa del semanario La Primera, de Daniel Vila y José Luis Manzano.

Vaya a saber uno por qué el ex diputado nacional (PJ-Mendoza) y ex ministro del Interior, José Luis Manzano, se desplaza en la Ciudad de Buenos Aires en un vehículo que, aparentemente, pertenece a la Secretaría de Inteligencia de Estado. Sí, Manzano ha sido jefe político de Miguel Ángel Toma, el espía-jefe de Eduardo Duhalde (aunque no el único, habida cuenta de la fragmentación que exuda la repartición porque el senador nacional a cargo tiene otra gente, más amiga, en cargos importantes en la Side). Pero la relación Toma - Manzano no es un argumento relevante para el automóvil y chofer. Sin embargo, hay otras curiosidades en la agitada existencia del ex funcionario público, devenido en empresario, consultor, además de confidente de varios de los actuales funcionarios.

Manzano es ejecutivo y socio de Grupo Uno, cuya más reciente inversión ha sido en lo que queda del Multimedios América que empequeñeció como Ávila Inversora, aunque no es para nada despreciable: América 2, la otrora interesante señal CVN, un par de revistas y, aunque antes hay que revisar algunas cuestiones con los socios de Torneos y Competencias, AM La Red.

En el interior, Grupo Uno tiene los diarios Uno, de Mendoza; con litigio pero lo controla, La Capital, de Rosario, Santa Fe; otro matutino en Paraná, Entre Ríos; la AM Nihuil y varias FM en la provincia de Mendoza; LT8 y LT3 en Rosario; Canal 7, de la ciudad de Mendoza; intereses en la TV por cable de varias provincias argentinas a través de su controlada Supercanal Holding.

El presidente de Grupo Uno es el próspero abogado, también mendocino, Daniel Vila, quien migró desde la construcción y otras actividades familiares, a los medios de comunicación, gracias a que Eduardo Bauzá, también mendocino, y Manzano, tuvieron influencia en el gobierno de Carlos Menem.

Durante el 1er. mandato de Menem se produjo, por diferentes motivos, una enorme especulación sobre los sistemas de TV por cable, coincidiendo con una tendencia global por expectativas de tecnología y capacidad de financiamiento disponible. Entonces, ocurrió el sobreendeudamiento bancario y con bondholders de parte de Supercanal, una tendencia similar a la que Grupo Clarín siguió con Multicanal. Precisamente Multicanal es socio minoritario de Grupo Uno en Supercanal.

Durante el 2do. mandato de Menem comenzaron los problemas de Supercanal con sus acreedores -por no pago-, y las diferencias, ventiladas ante las justicias penal y comercial, entre Grupo Uno y Multicanal.

Durante el gobierno de Fernando De la Rúa, la preocupación de Vila y Manzano fue cómo prorrogar el concurso preventivo de acreedores de Supercanal, y por esto fueron inspiradores, junto a un abogado de Santiago Soldati y a Grupo Clarín, de la modificación de la Ley de Quiebras que tantos dolores de cabeza le provocó a Eduardo Duhalde y a Jorge Remes Lenicov. Probablemente, si no hubiese existido semejante exabrupto jurídico, el Fondo Monetario Internacional podría haber flexibilizado su posición en marzo.

Luego, Duhalde debió modificar la Ley de Quiebras de Manzano, Vila y Clarín, regresando al espíritu original de la legislación, pero ya no había posibilidad de diálogo con el FMI al demostrar, las autoridades argentinas, no estaban dispuestas a salvaguardar los derechos de propiedad de los acreedores.

Por esto provocó tanta sorna el artículo de Daniel Vila, publicado en la revista La Primera, que le pertenece, pero no se hace mención de ello, en la edición que se encuentra en los kioscos. "(...) A su vez, la devaluación y pesificación transformaron en impagables aquellos créditos tomados en el exterior con los que las empresas de medios habían financiado su crecimiento (...)".

Las dificultades de Vila con sus acreedores no sólo son previas a la devaluación y pesificación sino al proceso recesivo porque en 1998, cuando el estancamiento aún no se había manifestado, Supercanal ya mantenía un litigio con sus acreedores, o sea que, básicamente, ocurre que Vila realizó un proceso de expansión financiado con el no pago a los bancos acreedores y a los bondholders que confiaron en él.

En estos días, Vila y Grupo Clarín intentan avanzar con la sanción en la Cámara de Diputados del proyecto de ley que fue aprobado en el Senado, de Ley de Bienes Culturales, que apunta a restringir la propiedad de capital extranjero de los medios de comunicación. Es una hipocresía porque tanto Supercanal como Multicanal tomaron su endeudamiento en el extranjero con la promesa de luego emitir acciones que venderían en Wall Street, y no existía en esos días restricción alguna al capital extranjero. En esos días, Grupo Clarín hizo una velada de gala en el Teatro Colón para presentar a su flamante socio estadounidense, la banca de inversión Goldman Sachs, a quien le cedió el 18% pero con el que esperaba vender más allá del 35% en Bolsa.

Limitar al 35% la participación extranjera es, precisamente, el objetivo de la legislación proyectada. Sin embargo, Grupo Clarín intentó, antes de la hecatombe cambiaria, venderle el 50% de Multicanal a Grupo Telefónica, a AT&T y a otros consorcios extranjeros.

Es más absurdo aún todo el planteo porque, en verdad, sólo se pretende impedir la ejecución de sus activos que pretenden realizar sus acreedores extranjeros quienes, como no hay interesados en el país y ya que la devaluación destruyó el precio en dólares de los activos, pondrán a subasta los bienes en la góndola global.

En la misma edición de La Primera, hay una breve reflexión que Jorge Rendo, director de Asuntos Públicos de Grupo Clarín, firmó como Ernestina Herrera de Noble, presidente del holding, donde no sin pudor intenta reforzar el planteo de Vila: habla de arte y cultural nacional y que están hace 57 años en el país y no piensan retirarse (¿o no pueden?).

Prepotencia mendocina

Manzano, acompañado de blonda señorita, Vila, y dos esbirros (¿qué sentido tiene de ingresar a una redacción con tanta prepotencia? ¿A quién pretendían demostrar su poder de fuego? ¿Acaso creen que en los periodistas no les harán daño por tener esbirros?), llegó con el disquete y le ordenó al ex locutor de AM Nihuil, Rafael Bazán, hoy director de La Primera, que convirtiese esos contenidos en la nota de tapa, y los firmara.

Cualquiera sabe que Bazán no puede escribir semejante texto (aunque no es el único director periodístico de semanarios con semejante limitación profesional, ¿cómo es que los editores los contratan? Es verdad que dio resultado en el caso de Jorge de Luján Gutiérrez, el de Gente y la Actualidad, pero ¿no habrá sido la excepción que confirma la regla?).

De acuerdo al texto provisto por Manzano y Vila, Grupo Prisa quiere ingresar a la Argentina comprando el diario La Nación, Telefé y las radios de los mexicanos de Compañía de Inversiones en Entretenimientos (CIE).

Grupo Prisa es(el de Jesús de Polanco, propietario del diario El País, de Madrid; la cadena radiodifusora Ser, la TV paga Canal +, la señal de noticias CNN+ (en sociedad con AOL Time Warner), los diarios especializados CincoDías y As, La Razón, varias editoriales de textos que lideran Grupo Santillana, Aguilar y Taurus, y la plataforma de TV digital Sogecable, etc. etc.

Gracias a Felipe González, Grupo Prisa se convirtió en el Nº 1 de España, y José María Aznar terminó negociando, luego de duros enfrentamientos. Fuera de España, la Unidad de Medios Internacional de Grupo Prisa agrupa las actividades de ATB en Bolivia; PRISA Inc. y Grupo Latino de Radio, holding que agrupa a su vez a Caracol Radio (tiene el 19% de este grupo radial líder en Colombia), Grupo Latino de Radiodifusión (sede en Miami, USA, 50% propio y 50% de Caracol Radio, con más de 100 emisoras entre Chile, Panamá, Costa Rica, Florida, USA, y Francia) y Radiópolis (el 5to. grupo del sector de la radio en México, el país con mayor tamaño y potencial de crecimiento radiofónico en América Latina).

No tiene TV ni gráfica fuera de España. Y hay algo preocupante: lleva invertidos US$ 4 millones en la Argentina, sin haber logrado concretar ninguna operación, en parte por los sobrinos de Don Polanco, inservibles hasta el fin. Quien puede contar con detalles la imbecilidad de la gente de la Unidad de Medios Internacional es Jorge Santos, el ex director de AM Mitre, de Grupo Clarín, hoy conduciendo, con éxito, la frecuencia modulada propiedad de Alberto Pierri.

Y sólo a un imbécil se le puede ocurrir, en estos tiempos, intentar desembarcar en la Argentina de la mano de Darío Lopérfido y Lautaro García Batallán. En verdad, Manzano y Vila utilizan el tema para regresar a escena lo que les preocupa: la Ley de Patrimonio Cultural que impida la ejecución de sus bienes por sus acreedores, una cuestión privada en la que involucran al Estado Nacional.

¿Son los medios de comunicación un patrimonio cultural? La FM La Mega es propiedad de un grupo estadounidense (Emmis Communications) y, sin embargo, es la única que pasa solamente rock & roll nacional; y ninguna de las radios de Vila / Manzano ni de Grupo Clarín mantiene semejante relación con la cultura argentina.

Y podrían deslizarse otros ejemplos. Pero lo más interesante es que S. A. La Nación, cuyas dificultades financieras son conocidas, es controlada por dos compañías offshore, con sede en islas Cayman, ¿de qué patrimonio cultural están hablando?

¿Quién dice que los dueños extranjeros de medios de comunicación locales no invertirán más en tecnología ni pagarán mejores salarios que los devaluados empresarios locales? ¿Y resultaría esa mejora un acto de destrucción cultural? ¿Por qué ellos pueden utilizar el Estado Nacional como les plazca y Ud. y yo, no?

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(*) Urgente24, Buenos Aires, Argentina.