Pensando en sucesores antes de la fumata

Las versiones sobre la posible designación de Jorge Mario Bergoglio para suceder al papa Juan Pablo II plantea algunos interrogantes en torno a la elección de la cabeza de la Iglesia Católica, que debe definirse en el Cónclave de Cárdenales con la invocación del Espíritu Santo, una vez que fallece la máxima autoridad.

La noticia se conoció por medio de la revista italiana L'Espresso, y postula al cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Argentina, como posible sucesor del papa Juan Pablo II.

El Papa debe permanecer en el Gobierno de la Iglesia, ordinariamente, desde su elección hasta su muerte. En casos de senilidad o incapacidad para cumplir las obligaciones del pontificado el Colegio de Cardenales puede nombrar un nuevo Papa en Cónclave, aún cuando el pontífice siga vivo. Éste no es el caso de Juan Pablo II, que si bien arrastra graves problemas de salud, todavía cumple con todas sus obligaciones y tiene la lucidez mental como para decidir sobre la Iglesia.

Por otro lado, desde hace algún tiempo se maneja la posibilidad de que el reemplazante de Juan Pablo II sea un hombre del Tercer Mundo, y las miradas se centraron en Latinoamérica después de pensar en África, pero la elección del sucesor no debe ser a dedo sino que se realiza en un Cónclave de Cardenales que elige al sucesor mediante la invocación del Espíritu Santo con Dios como testigo.

El Cónclave de Cardenales significa "con llave", "con clave", por lo cual los Cardenales electores, todos menores de 80 años, permanecen bajo llave en la Capilla Sixtina del Vaticano, sin poder salir y sin que nadie extraño pueda entrar. Siguiendo un ceremonial especial, los Cardenales invocan al Espíritu Santo para que les inspire quién debe ser elegido Papa. Las votaciones son en absoluto secreto y poniendo a Dios por testigo. Luego de un periodo de reflexión, cada Cardenal elector escribe en una papeleta el nombre de su candidato. Se hace una votación en la mañana y una en la tarde de cada uno de los días que dura el cónclave. Para ser elegido Papa se requiere contar con 2 terceras partes más uno.

Según informó el medio italiano, si las elecciones se realizaran actualmente el argentino recibiría una avalancha de votos de los cardenales. El cardenal Bergoglio nació en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936 y se graduó en Química y Filosofía. Fue proclamado cardenal en febrero del 2001 junto con otros 10 prelados latinoamericanos, y forma parte del grupo de 27 purpurados de América latina con derecho a voto entre los 135 cardenales en caso de Cónclave.

El mayor obstáculo para llegar a ser el primer papa latinoamericano para Bergoglio, como representante del continente más católico del mundo, con sus 500 millones de creyentes, es el de ser jesuita. Porque además de ser el primer latinoamericano podría ser también el primer miembro de la orden religiosa fundada hace más de cuatro siglos por San Ignacio de Loyola que llega al trono pontificio.

El actual Colegio Cardenalicio cuenta con 185 cardenales, de los cuales 135 son electores (porque no pueden participar los que pasen de 75 años de edad), y la procedencia está dividida en: 65 europeos, de los cuales 24 italianos (siendo Italia el país que tiene mayor número de cardenales aisladamente), 27 latinoamericanos (que serían la mayoría relativa como bloque), 11 de Estados Unidos, 2 de Canadá, 13 de Africa, 13 de Asia y 4 de Oceanía.

Muchos se preguntan que tipo de Papa necesita ahora la Iglesia Católica, que enfrenta un momento delicado en el que la mayor parte de la juventud se ha alejado de la religión, en Europa avanza el Islam y en Italia y muchos otros países europeos cada día nacen menos niños, mientras que los inmigrantes musulmanes tienen grandes familias. Ante ésta situación, la Iglesia quiera evangelizar países del Tercer Mundo, pero como un papa africano o uno asiático sería un cambio demasiado grande que tal vez no podría dar los frutos esperados y podría irritar a los sectores más radicales, queda América Latina como alternativa posible.