Alemania declaró una emergencia prevista en su legislación, por el "estado de perturbación del equilibrio macroeconómico".
Ejemplar: en Alemania, el endeudamiento creció más que la inversión pública y, entonces, declaró el estado de "emergencia económica"
El Gobierno alemán asegura haber encontrado un considerable agujero en el presupuesto, debido a "dos años de débil crecimiento", según el ministro de Finanzas, Eichel. ¿Qué haría en el caso de la Argentina, que ya cumple cuatro años de recesión?
El Estado alemán elevará este año su endeudamiento a 34.600 millones de euros, 13.500 millones más que lo previsto inicialmente, según el borrador del presupuesto adicional que el Gobierno de Gerhard Schroeder tiene previsto aprobar el próximo miércoles.
Según confirmaron fuentes de la coalición gubernamental, el déficit se situará así por encima del volumen de inversiones, que será de un total de 25.000 millones de euros, lo que, tal y como ya adelantó el ministro de Finanzas, Hans Eichel, obliga al Gobierno a declarar el estado de excepción económica. La Constitución alemana sólo permite que el endeudamiento sea superior a las inversiones cuando se produce un "desequilibrio de la economía".
El presupuesto adicional se ha hecho necesario debido a que el crecimiento económico será este año sensiblemente inferior a lo pronosticado en un principio y a la reducción de la recaudación fiscal.
Según adelantó el secretario de Estado de Finanzas, Karl Diller, el mayor endeudamiento se traducirá en un incremento del déficit público al 3,8%, un 0,8% por encima del límite del Pacto de Estabilidad Europeo, lo que ha llevado a la Comisión Europea a abrir un procedimiento de sanciones a Alemania.
El borrador presupuestario contempla además para el próximo año un aumento del déficit de 3.400 millones de euros respecto a los planes iniciales, con lo que el endeudamiento ascenderá a 18.900 millones de euros.
El Gobierno alemán recurrirá al aumento de impuestos y del endeudamiento para afrontar una situación presupuestaria, que el canciller Schroeder no cree que mejore de inmediato.
"La situación presupuestaria actual es difícil debido a la adversidad coyuntural y a la reducción de la recaudación fiscal. No sólo no hay indicios de que vaya a mejorar a corto plazo, sino que la inseguridad en el plano internacional crea aún más irritación", dijo Schroeder, visiblemente interesado en brindar una visión realista de la situación.
Además de las reformas del mercado de trabajo y de los sistemas de seguridad social, ambas con efectos económicos más a largo plazo, la coalición gubernamental ha decidido afrontar la crisis presupuestaria con una serie de medidas basadas en aumentar el endeudamiento y los impuestos.
El proyecto fiscal, que será sometido a la aprobación del Consejo de Ministros el próximo miércoles, contempla la introducción de un impuesto sobre los beneficios resultantes de la venta de acciones y de inmuebles, a un tipo fijo del 15% y un levantamiento del secreto bancario.
Hasta ahora, tan sólo se gravaban los beneficios bursátiles si la venta se producía en el primer año tras la adquisición. En el caso de los inmuebles, el plazo máximo en que una venta estaba sujeta a gravamen era de diez años. Sin embargo, la venta de edificios y terrenos seguirá libre de impuestos si se trata de inmuebles utilizados con fines privados.
Con este nuevo impuesto, cuya entrada en vigor está prevista para el 1º de febrero de 2003, si es aprobado por ambas cámaras legislativas, el Gobierno espera recaudar anualmente unos 650 millones de euros, poco si se tiene en cuenta que el Gobierno ha calculado el agujero presupuestario de 2003 en 18.900 millones de euros.
Para cerrar este descubierto, Eichel anunció que elevará el endeudamiento a 18.900 millones de euros, 3.400 millones de euros más de lo previsto, y recortará gastos por un total de 1.300 millones de euros.
En este año el endeudamiento superará en 13.500 millones de euros el cálculo inicial, para lo que el Gobierno aprobará, también el miércoles, un presupuesto adicional.








