FUE QUIEN INTRODUJO A ESPAÑA EN ESE DEPORTE

Adiós a Ballesteros, gran campeón del golf

Severiano Ballesteros murió el sábado 7 en Pedreña, y su funeral ocurrirá el próximo miércoles 11/05 a partir de las 13:00  en la Iglesia Parroquial de San Pedro, de Pedreña (Cantabria). Por voluntad del propio Severiano, el velatorio se instalará en su domicilio de Pedreña, "pero en la más absoluta intimidad".

A los 19 años, cuando los deportistas de ahora todavía están en la escuela, Severiano Ballesteros ganó su 1er. torneo del circuito europeo; a los 22, cuando empiezan a salir de casa los golfistas de estos días, su 1er. grande, su 1er. British; a los 31, cuando muchos jugadores consideran que empieza su época de madurez, su 5to. y último grande, su 3er. British; a los 50, cuando muchos encaran una lucrativa segunda carrera en el circuito senior, se retiró del golf, y a los 54, cuando para todos comienza lo más interesante de la vida, ha muerto víctima de un tumor cerebral del que tuvo que ser intervenido varias veces en 2008.

 
Ramón Sota fue el gran pionero del golf español, el primero que tuteó a las grandes figuras como Arnold Palmer y Gary Player. Su sobrino Severiano Ballesteros, igual de rebelde que él, tan duro como la piedra que da nombre a Pedreña, tan fuerte como sus gentes curtidas en el mar y el campo, fue mucho más allá
 
Sota: "Era un niño, pero ya se podía adivinar en él un genio. Como yo, había mamado el golf a escondidas, jugando donde no estaba permitido para un chico como él, en las noches de luna llena, por los caminos, cuando se escapaba del colegio... Tenía el mismo amor que yo por el golf. Pero había en él algo diferente, único, una imaginación para el deporte que no había visto en nadie. Era capaz de ver cosas que pasaban desapercibidas para todos".
 
Pronto recorrió España la noticia del chaval de Pedreña que era un as en un deporte de nombre extranjero y con denominación de origen inglesa. 
 
Ángel Nieto relata: "Recuerdo cuando me hablaron por primera vez de Seve. Me contaban que había un chaval en el Club de Campo que acudía a entrenar cada día para convertirse en un jugador profesional. Quizás hoy suene como algo normal pero hace 40 años era casi una utopía en nuestro país. Pero su constancia y calidad hizo que en España se comenzara a hablar de golf.

Y es que antes de que él empezara, este deporte no era nada nuestro país. Seve abrió la puerta de par en par gracias a sus éxitos internacionales. Fue un símbolo de la época, un pionero y un innovador, que nos asombró a todos. Toda una demostración en una nación en la que se puede afirmar que el golf no existía. A partir de él emergieron los Olazábal, Jiménez, García y tantos otros."
 
El joven Seve se rebeló contra todo y se hizo un hueco, principalmente en las islas británicas donde el nombre de Seve (Sevi, como lo pronuncian allí) comenzó a inundar las portadas. 
 
Su 2do. puesto en el Open Británico de 1975 fue el espaldarazo definitivo para arrancar su mito. Sus 3 títulos posteriores en el British, además de 2 Masters de Augusta, el Príncipe de Asturias de los Deportes, 2 Ryder como jugador y otra como capitán (le arrebató la Copa a los estadounidenses), y 1 lugar en el Salón de la Fama del Golf edificaron una leyenda eterna. 
 
Fue Seve quien se plantaba negociando premios y fijos mínimos para los golfistas, construyendo así parte de lo que es el golf hoy en día. Fue el que cambió para siempre el golf al convertirse en la referencia de todas las generaciones posteriores, no solo nacionales, sino extranjeras. 
 
Seve siempre se sintió más próximo golfísticamente a Inglaterra que a España, y fue en las islas donde se sintió como en casa y donde anunció su retirada.
 
Seve fue el maestro de todos. Que Phil Mickelson sirviera paella en el último Masters en su honor no es solo una anécdota. 
 
“Jack (Nicklaus) era el mejor jugador de ajedrez. Tenía un plan. Y atacaba según el plan que trazó.Tiger (Woods) también tenía un plan. Seve nunca lo tenía: hacía que ocurrieran las cosas”, relató el veterano Nick Price (Durban, Sudáfrica), un legendario golfista, muchas veces Nº2 por culpa de Ballesteros. Nick Price era adversario y terminó siendo un amigo leal de Severiano. 
 
Mucho más joven que él, estadounidense, y hoy en la cúspide del golf Mundial, Phil Mickelson tuvo palabras de elogio en el último Máster que conquistó. Y, en el almuerzo, Phil hizo que sirvieran paella en honor del viejo maestro. “Recuerdo que tenía nueve años y estaba viendo la televisión cuando (Seve) ganó el Master de 1980. Según caminaba por la calle del 18 con esa gran ventaja, recuerdo que pensé: quiero ser como él algún día”.
 
Seve le dijo a Chiki Trillo, amiga y gran golfista: “Tengo una buena familia, un buen trabajo, todos tenemos salud, tengo dinero suficiente para comer… no puedo pedir más. Pero echo de menos hacer birdies y a las multitudes gritar mi nombre. Echo de menos ver el golpe, sentir el golpe, dar el golpe. Eso era lo mejor. Quiero que vuelvan a gritar por mí”.
 
Su hermano mayor, Baldomero, lo vistió ya sin vida con la misma camiseta blanca, el mismo jersey de color azul e idéntico pantalón, también azul, con el que Severiano afrontaba los domingos de campeonatos. Fue un ritual casi sagrado para Baldomero Ballesteros, el hermano mayor de la saga, el primogénito que abrazado a la emoción del momento vistió por última vez al campeón de golf.
 
Baldomero desnudó el cuerpo ya sin vida de Seve, y lo vistió mientras enjugaba las lágrimas que caían por su rostro. "Se despidió de todos uno a uno. Nos agarraba las manos, nos susurraba al oído. Yo le dije muy de cerca: te quiero. Y Seve me respondió: Yo también te quiero", relata Baldomero.
 
El mayor de la familia informó el sábado 07/05 la muerte de su querido hermano. "Él supo que moría, y lo hizo con total entereza", aseguró a EFE.
 
"Le agarré las manos, las acaricié y pensé: ¡lo que han hecho estas manos en el mundo!", relató Baldomero.