La “argentinización” que causa tanto dolor

El Partido Liberal de Colombia le propuso al gobierno financiar las necesidades del gasto público con recursos de emisión del Banco de la República, pero el ministro de Hacienda, Roberto Junguito Bonnet, dijo que el país no puede ser tan facilista y caer de esa forma en una argentinización de la economía.

Ya es un término de moda y que emplean la mayoría de los países Latinoamericanos cuando quieren evitar el peor modelo de decadencia económica, política y social. Con sólo decir no queremos caer en la argentinización, queda claro que el camino propuesto conduciría al caos.

El gobierno colombiano detuvo con esa frase un proyecto presentado por el Partido Liberal, donde se hablaba de financiar las necesidades del gasto público con recursos de emisión del Banco de la República. Ante el Congreso de la República, el ministro de Hacienda, Roberto Junguito Bonnet, dijo que el país no puede ser tan facilista y acudir a un préstamo del Emisor por cinco billones de pesos, ya que esta vía podría conducir a Colombia a la argentinización de su economía. La misma frase la utilizó El Espectador, uno de los diarios más importantes de Colombia, para titular la nota que trata el debate de los legisladores.

Para el ministro se debe evitar ese camino y buscar la salida fiscal por el lado de la reforma tributaria, de los mayores ingresos fiscales, del recorte en el gasto y del financiamiento internacional, ya que la emisión dispararía la inflación y limitaría las posibilidades de lograr una recuperación económica, además de cerrar el acceso del crédito internacional al país.

Entre las medidas fiscales que se estudian existe la posibilidad de extender el cobro del IVA a algunos productos de la canasta familiar, el establecimiento de una sobretasa temporal del 10% al impuesto de renta y las medidas para fortalecer la lucha contra la evasión tributaria. Los otros recursos –según el Ministro– provendrán del congelamiento de los gastos durante los próximos dos años (previsto en el referendo), el ajuste en las entidades estatales y el financiamiento interno, a través de la emisión de TES y créditos externos de la banca multilateral.