El medio centenar de muertos en Catamarca, cuando el ómnibus en el que se dirigían a una peregrinación se quedó sin frenos y los 9 de hoy que perecieron cuando se derrumbó una pasarela por la cual atravesaban son sólo algunos signos de la decadencia que vive el país.
La Argentina decadente sigue cobrando víctimas
Como quedó demostrado en los últimos días, la decadencia de la Argentina sigue generando muertes y no sólo es inseguridad caer en manos de un delincuente sino que el peligro está en todos lados: puentes que se caen y ómnibus sin frenos. Rutas y calles rotas, presupuestos dibujados cuyos fondos reales están en las arcas y barrigas de más de un funcionario corrupto.
Una infraestructura que lleva décadas de atraso y empresarios que, haciendo números, caen en la cuenta de que les conviene dar coima a un policía caminero antes que reparar los frenos de su flota sin pensar que la vida de sus pasjeros está en juego.
Famosos son los casos de políticos que han sustentado sus campañas con "el metro que falta en tal o cual avenida". Picardías criollas que muchas veces terminan en tragedia. Una señal de que todo tiene su precio pero lamentablemente la mayoría de las veces lo pagan los inocentes.
"El puente se había desplomado debido al peso de los chicos" rezan los titulares, argumentando que sólo resiste 10 personas a la vez mientras que fueron 60 los que cruzaron. Esa fue la excusa de la gobernación.
Ejemplos hay miles, basta apelar a la memoria del lector y cada uno tendrá "in mente" a algún conocido que salió de pobre gracias a algún puesto relacionado a obras públicas.
Dicen que el hábito no hace al monje, pero basta recorrer las rutas argentinas no privatizadas para darse cuenta de la situación en la que se encuentran.
Sólo una de las tantas muestras materiales de cómo se encuentra el país: pobre, decadente, en la ruina y también peligroso…cuando hay cadáveres la única verdad es la realidad.
El medio centenar de muertos en Catamarca, cuando el ómnibus en el que se dirigían a una peregrinación se quedó sin frenos y los 9 de hoy que perecieron cuando se derrumbó una pasarela por la cual atravesaban son sólo algunos signos de la decadencia que vive el país.
Una infraestructura que lleva décadas de atraso y empresarios que, haciendo números, caen en la cuenta de que les conviene dar coima a un policía caminero antes que reparar los frenos de su flota sin pensar que la vida de sus pasjeros está en juego.
Famosos son los casos de políticos que han sustentado sus campañas con "el metro que falta en tal o cual avenida". Picardías criollas que muchas veces terminan en tragedia. Una señal de que todo tiene su precio pero lamentablemente la mayoría de las veces lo pagan los inocentes.
"El puente se había desplomado debido al peso de los chicos" rezan los titulares, argumentando que sólo resiste 10 personas a la vez mientras que fueron 60 los que cruzaron. Esa fue la excusa de la gobernación.
Ejemplos hay miles, basta apelar a la memoria del lector y cada uno tendrá "in mente" a algún conocido que salió de pobre gracias a algún puesto relacionado a obras públicas.
Dicen que el hábito no hace al monje, pero basta recorrer las rutas argentinas no privatizadas para darse cuenta de la situación en la que se encuentran.
Sólo una de las tantas muestras materiales de cómo se encuentra el país: pobre, decadente, en la ruina y también peligroso…cuando hay cadáveres la única verdad es la realidad.







