La Argentina no es tan pobre, todavía

El FMI y el Banco Mundial han diseñado un marco para dar asistencia especial a los países más pobres y fuertemente endeudados a los que el FMI apoya con programas de reforma pero para los cuales los mecanismos de alivio de la deuda tradicionales resultan insuficientes.

A seguir, un paper que habla de cómo la iniciativa para los países más pobres y endeudados entre los que la Argentina aún no figura pero que vale la pena estar atentos por si entra en la lista.

La iniciativa requiere la participación de todos los acreedores para ayudar a los países a enfrentar la deuda.

Además intenta conseguir financiamiento adicional para los programas sociales sobre todo si de salud y educación se trata. (Este renglón debería ser tenido en cuenta por la Primera Dama Hilda González de Duhalde, encargada de los planes sociales, quien dijo hace unas semanas que la Argentina no necesita del FMI).

El paper dice que la iniciativa no es la salvación porque de ser perdonadas todas las deudas de estos países, aún seguirían necesitando ayuda.

Esta iniciativa fue elaborada a partir de reconocer que muchos de los países más endeudados, sobre todo los de Africa, necesitan asistencia para el manejo de su deuda.

Para entrar en este programa de assistencia, los países deben cumplir ciertos requisitos:
Enfrentar una deuda sustancial, más allá del alcance de los mecanismos de alivio de la deuda.
Establecer una reforma y políticas en sintonía con el FMI y el Banco Mundial.

Los países más pobres y endeudados son los siguientes: (nótese que la Argentina no figura)

Angola, Benin, Bolivia, Burkina Faso, Burundi, Camerúnn, Chad, Comoros, Congo, Côte d'Ivoire, Congo, Etiopia, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea-Bissau, Guyana, Honduras, Kenya, Lao PDR, Liberia, Madagascar, Malawi, Mali, Mauritania, Mozambique, Myanmar, Nicaragua, Niger, Rwanda, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Sierra Leona, Somalia, Sudan, Tanzania, Togo, Uganda, Vietnam y Zambia.

Los países deben hacer adoptado estrategias que plantea el organismo tales como la de reducción de la pobreza, y otros puntos que señalan el FMI y el Banco Mundial. Durante un tiempo serán monitoreados para ver que hayan "hecho bien los deberes" y continuarán recibiendo asistencia de
Instituciones multilaterales tales como el Club de París.

Cuando llega la hora de decidir, un comité dice si el país califica y ahí se le envía un comité de ayuda.

En una segunda etapa, el país debe haber dado muestras de "buen comportamiento" por un tiempo no establecido. Pero el punto es que las principales políticas se hayan establecido de manera correcta.
Si es así, se espera que los acreedores refinancien las obligaciones con un 90% de reducción del valor actual.

Este proyecto requiere una fuerte financiación ya que se trata de dar asistencia a 34 países y costó más de US$ 30 mil millones en 2001, liberando a los países de más de US$ 50 mil millones en deuda.

El financiamiento proviene de organismos multilaterales además de las ventas de oro del FMI y esto es administrado por el Banco Mundial.