La memoria y la gratitud la han perdido los exponentes del nuevo europeísmo -económico y lúdico- de buena parte de los políticos españoles, así como muchos exponentes de su empresariado, cuyos intereses en esta tierra protegen los medios de comunicación hispanos (tema del que nadie quiere hablar). No hace muchos meses, el escritor Juan Goytisolo denunciaba -creo que con acierto y coraje- los tres síndromes de la España neocapitalista: nuevos ricos, nuevos europeos y nuevos libres. Y así nos va: hemos crecido económicamente, pero se ha multiplicado por cinco en la última década el consumo de antidepresivos.
La memoria de España
Afortunadamente, no es España la que perdió la memoria. Ni la perdieron sus ciudadanos, muchísimos de los cuales tenemos densos vínculos afectivos con la Argentina.
17 de septiembre de 2002 - 00:00
Carlos Álvarez Teijeiro
Español residente en Argentina








