Acusan al Santander por cometer 138 delitos fiscales

La justicia española confirmó la inculpación del presidente del banco Santander Central Hispano, Emilio Botín, y de otros cuatro ex directivos del antiguo Banco Santander, por cometer delitos fiscales y de falsedad documental en el caso de las cesiones de crédito

La Audiencia Nacional de España desestimó el recurso presentado por el Banco Santander, contra el auto dictado por la jueza Teresa Palacios que abría la imputación de Emilio Botín y otros ex dirigentes de la entidad en el caso de las cesiones de crédito.

Los hechos que se denuncian fueron cometidos entre los años 1988 y 1989, cuando el Santander ofreció a sus clientes un producto denominado cesiones de nuda propiedad de crédito, conocido como cesiones de crédito, que entre sus características incluía el ser opaco fiscalmente. A pesar de que la instructora admite el argumento del banco de que las cesiones eran lícitas desde el punto de vista mercantil, en su opinión, la vertiente tributaria era lo que daba sentido al producto, ya que precisamente se dejó de comercializar cuando en julio de 1989 un decreto ley las sometió expresamente a retención tributaria.

Según afirma Palacios, en esos años se realizaron 9.566 operaciones en las que la titularidad del cliente estaba cambiada, que causaron perjuicio a Hacienda por una suma de 145.120 millones de pesetas.

La justicia considera que las alegaciones presentadas por el SCH nada nuevo añaden a las que, en defensa del sobreseimiento de la causa, ya fueron puestas de manifiesto con anterioridad y respondidas en distintas resoluciones. Hay que considerar que la instrucción del caso se había dado por concluida el pasado 27 de junio, cuando se instó a las partes a que presentaran su escrito de acusación, lo que daría lugar a la apertura de juicio oral, o solicitaran el sobreseimiento de la causa.

Además de la notificación de la justicia, el Santander fue informado acerca de la caída de un 7% de los títulos en el mes de septiembre, habiendo recibido fuertes rebajas por parte de diversos bancos de inversión, lo que deja a las acciones un 31% por debajo de sus niveles del 10 de septiembre de 2001.

Las acciones del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, otra de las entidades más importantes de España, también sufrieron una caída cercana al 28%, y lo que ahora se plantea es cuáles son las perspectivas de las dos mayores entidades financieras españolas sobre la base de la evolución reciente de su negocio y a la exposición de ambos bancos a los mercados latinoamericanos.

Según consideran los analistas, la mayor dificultad de ambos bancos se desencadenó por la situación política-económica de la Argentina y Brasil, donde el resultado de las próximas elecciones podría suponer un punto de inflexión para la presencia extranjera en el país en caso de que la victoria fuera para Lula Da Silva.

De este modo tanto SCH, cuyo negocio latinoamericano representa el 37% del beneficio neto atribuido, un 25% de los recursos gestionados y el 21% de los créditos a clientes, como BBVA, que depende en un 27% del beneficio obtenido de Latam, gracias a la reducción de las actividades del último año, puesto que en junio de 2001 se situaba en el 38%, se enfrentan a una situación muy poco envidiable por su competencia.