CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Al comenzar la reunión del G20 en Seúl, Corea del Sur, es interesante escuchar al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien advirtió a todos los países que si no aumentan su consumo e incrementan las exportaciones, la economía global entrará en quiebra.
"No podemos tomar decisiones sólo pensando en nosotros, sin tomar en consideración el impacto que pueden tener en otros países más pequeños y con economías más frágiles", señaló Lula.
Lula reiteró su acusación de que tanto China como USA están devaluando su moneda para promover las exportaciones como salida rápida a la crisis en lugar de incrementar el consumo interno y crear empleo.
"Si todo el mundo vende, ¿quién va a comprar?", se preguntó el Presidente saliente de Brasil.
Un interrogante racional pero que choca con las urgencias de los países presentes en el encuentro.
Por ejemplo, USA y China.
La Administración General de Aduanas de China declaró que el superávit del comercio exterior de China en octubre ascendió a US$ 27.100 millones, 60,5% más respecto de los US$ 16.880 millones de septiembre, el 2do. mayor superávit mensual de 2010.
Obviamente que ese resultado provoca mucho 'ruido' en otras economías tales como USA o las de la Unión Europea, que intentan salir de sus respectivas crisis, las exportaciones resultan una posibilidad y la subvaluación del yuan que practica China es controversial.
"En cuanto al conflicto por los tipos cambiarios, si no encontramos una solución, esto nos llevará al proteccionismo", advirtió Lula.
Él señaló que China lleva practicando esa política de devaluación desde hace años, cuando era un país en desarrollo, pero agregó que el país asiático se ha convertido en un país rico por lo que esta medida debería cambiar.
Con todo, también hay que destacar, el Producto Interior Bruto (PIB) de China, la economía Nº2, creció 9,6% interanual en el 3er. trimestre de 2010, ralentizándose respecto del 2do. trimestre, cuando alcanzó 10,3%.
USA vs. China o China vs. USA resulta una puja en desarrollo en el escenario global.
A diferencia de algunas de las principales economías del mundo, China fue beneficiada por la agencia calificadora Moody's, que le elevó su ráting a Aa3 (antes era A1), justo cuando comienza la reunión del G-20 y en el marco de la 'guerra de monedas'.
China, la mayor economía emergente, se resiste a ceder protagonismo y sorprendió con una nueva medida para enfriar su crecimiento, al elevar las reservas de capital exigidas a la banca.
Moody's le concedió a China una perspectiva 'Positiva', valorando la fortaleza financiera del país asiático, así como su capacidad para hacer frente a posibles pérdidas derivadas de los peligros del 'boom' crediticio.
En tanto, en el mercado de derivados, los credit default swaps (CDS) a 5 años de China se ubican en apenas 53,5 puntos básicos, según datos de BNP Paribas, nivel que contrasta con la escalada que protagonizan los seguros de impago en los países de la periferia europea (Irlanda, Grecia, Portugal, España).
Los CDS de Irlanda se encuentran en 625 puntos básicos. Los de España en 300 puntos básicos.
A su vez, China decidió dejar constancia de su enojo con USA.
La única agencia de ráting completamente china ha rebajado la calificación crediticia de USA, desde 'AA' hasta 'A', después del millonario programa de deuda lanzado por la Reserva Federal.
En una decisión más que nada simbólica, Dagong Global Credit Rating, la única calificadora completamente china, ha rebajado su calificación crediticia sobre USA, y dejó la puerta abierta a nuevos recortes, al situar su perspectiva crediticia en 'Negativa'.
El argumento que cita Dagong Global Credit Rating para justificar sus recortes es el multimillonario programa de compra de deuda puesto en marcha por la Reserva Federal.
En ese contexto es oportuno señalar un recorte del Diario del Pueblo, vocero oficial del Partido Comunista Chino, acerca de cómo evalúa Beijing la situación:
"Durante los 5 a 10 años próximos, China atravesará la transformación más importante en los más de 30 años desde que inició su política de reforma y apertura.
En ese período, China deberá lidiar con 3 grandes desafíos, según dijo Liu Shijin, subdirector del Centro de Investigación sobre Desarrollo del Consejo de Estado, al presentarse en un foro reciente.
Posible desaceleración del crecimiento
Liu cree que la velocidad del desarrollo económico de China puede disminuir en los 3 a 5 años venideros, tras lo cual se produciría un período de velocidad mediana de crecimiento. Después de la 2da. Guerra Mundial, la mayoría de los países experimentaron altas tasas de crecimiento por 20 años, y sólo algunos registraron 30 años de acelerado desarrollo. Casi ningún país experimentó crecimiento de alta velocidad por espacio de 40 años.
Los países con alto grado de desarrollo económico, como Japón, Corea del Sur y Alemania, compartieron un rasgo común: cuando el PIB por habitante excedió los US$ 10.000, calculados según el valor del dólar en 1990, comenzaron a bajar las proporciones de la industria y la inversión, y la velocidad de desarrollo económico.
Por lo tanto, se espera que la tasa de desarrollo económico de China baje a cerca de 7% en los 3 a 5 años próximos, y que la velocidad económica se reduzca en cerca del 30%.
Esto no significa una catástrofe, sino que representa normalidad. En los próximos años, el modelo de ganancias de las empresas y el modo de desarrollo económico experimentarán una transformación esencial, y se prestará mayor atención a los requisitos prácticos.
Transformación de las ventajas competitivas
Liu afirma que el desafío Nº2 es transformar las ventajas competitivas de China, basadas en los bajos costos, llevándolas al escenario de las innovaciones.
Esto es consecuencia del alza en los costes de producción. La solución a los problemas estructurales referentes a la relación entre la oferta y la demanda de trabajo será un proceso progresivo a largo plazo, limitado, y el resultado directo será una incremento gradual de los salarios de los trabajadores.
Además, para construir una sociedad que ahorre energía y proteja el medio ambiente, la ecología y los costes de recursos que solían ser subestimados, todas esas cuestiones se deberán incluir en los presupuestos de producción de las compañías, que aumentarán inevitable sus erogaciones.
¿Puede aumentar la productividad del trabajo en una proporción similar a los costes de producción?
¿Se pueden transformar con éxito las ventajas competitivas basadas en bajos costos, transformándolas en ventajas competitivas por innovaciones diversas? Las perspectivas son algo inciertas.
Exceso de liquidez
Liu dijo que el desafío Nº3 deriva de los aumentos de precios al consumo, causados por el exceso de liquidez.
Actualmente, los países desarrollados tiene su mayor problema con la deflación, pero el exceso de ingreso de capitales desde los países desarrollados traerá una gran presión inflacionaria a los países emergentes como China.
De hecho, China hará frente a una descomunal presión inflacionaria durante largo tiempo por parte de los mercados globales y podría sufrir una inflación causa por los costes."
Para ejemplificar todo esto: el Índice de Precios al Consumo (IPC) en China llegó al 4,4% en octubre, la tasa más alta en 25 meses, y supera el 3% fijado por el Gobierno para todo el 2010, informó hoy el Buró Nacional de Estadísticas (BNE).
El dato de octubre sobrepasa en 8 décimas al anotado en septiembre, cuando el IPC subió 3,6% y aumentó 0,1% más que en agosto, explicó Sheng Laiyun, portavoz del BNE.
El IPC de los alimentos, que suponen un tercio de la cesta de compras en China, subió 10,1% interanual, en el 10mo. mes del año.
Además, el Índice de Precios a la Producción (IPP), también importante en la inflación, registró un aumento del 5% en octubre, 0,7 punto más que en septiembre.
China, en el foco del G20: Menor crecimiento y más inflación
Comienza una reunión del G20 -esta vez en Corea del Sur- en la que es inocultable ya que USA y China son las 2 grandes economías y cuyas necesidades condicionan al resto de los países. USA intenta salir de una grave crisis de su macroeconomía, mientras que China se cuestiona qué hará si no puede mantener su acelerado crecimiento. Ese es el origen de la 'guerra de monedas' de la que tanto se habla.
11 de noviembre de 2010 - 00:00







