Kirchner no se rinde: Supuestos documentos para ir por Magnetto

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). E l diario Tiempo Argentino publica supuestos documentos militares que probarían la denuncia de crimen de lesa humanidad (imprescriptibles) contra Héctor Magnetto.
Mucho más contundente y atractiva es la entrevista del bisemanario Diario Perfil a Irma Roy, ex mujer de Osvaldo Papaleo, acerca del vínculo con los Graiver y el tema Papel Prensa.
Según los autores de la crónica que supuestamente explica esos documentos, Cynthia Ottaviano y Juan Alonso, ahora sí Magnetto estaría en problemas.
Sin embargo, la documentación no es sólida acerca de su propósito: demostrar que Magnetto era instigador de las torturas a Lidia Papaleo, la concubina de David Graiver, y otros integrantes del grupo del banquero amigo de Montoneros.
La documentación sí demuestra aspectos de violencia extrema del Proceso de Reorganización Nacional -una dictadura militar con apoyo civil-.
En verdad, los militares estaban detrás de 4 objetivos:
> conocer cuál era el vínculo real entre Montoneros y David Graiver (en especial porque Graiver tenía muchísimas conexiones con militares y civiles que participaban del 'Proceso');
> obtener información adicional que les ayudara a detener o matar a otros jefes Montoneros;
> conocer si había otras conexiones entre Montoneros y la comunidad de negocios; y
> la rapiña personal que ejecutaban varios jefes militares (Juan Gasparini explica en 'David Graiver, el banquero de Montoneros', la obsesión por obtener el supuesto botín de Graiver o de Montoneros o de ambos, algo que llegó a desestabilizar las relaciones internas entre militares y promovió que Jorge Rafael Videla y Roberto Eduardo Viola decidieran 'blanquear' el 'caso Graiver').
Pero solamente quien no haya conocido el 'Proceso' puede escribir que el general Oscar Gallino recibía instrucciones de los ejecutivos de La Nación, La Razón y Clarín.
Si esto fuese así, los Peralta Ramos hubiesen recuperado de inmediato el control sobre todas las acciones de La Razón, en vez de que el control de los intereses societarios permaneciera en el Comando en Jefe del Ejército.
En verdad, Gallino citó "a los Directores y Asesores letrados de los diarios La Nación, La Razón y Clarín, quienes concurren con motivo de la adquisición del paquete accionario del Grupo ‘Fundador’ de Papel Prensa".
Gallino quería conocer los detalles de ese negocio que había ocurrido antes. Gallino sospechaba que Papel Prensa podía ser un activo 'montonero'.
Luego, ¿quién se negaría a una citación de Gallino?
Desde febrero hasta abril de 1976, había sido el Nº2 del centro clandestino de detención El Tolueno (en la fábrica militar de tolueno sintético) de la zona 4 (Campo de Mayo).
Y había participado activamente de los eventos durante y después del delirante intento de copamiento, por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), del Batallón 601 Domingo Viejo Bueno, en Monte Chingolo (Lanús, provincia de Buenos Aires).
Tiempo Argentino, un diario que gerencia Sergio Szpolski para el Estado kirchnerista, publica un facsímil de un documento con fecha 9 de abril de 1977, 2 días después de la reunión antes mencionada, en la que Gallino informa que se reunió con "el secretario de Industria, Raymundo Podestá, los presidentes de los directorios de La Nación, Clarín y La Razón, que son los adquirentes del paquete accionario del ‘Grupo Fundador’ de Papel Prensa, que representa el 26% del total del paquete accionario" con el objeto de "producir sendos informes" supuestamente destinados "a los interrogatorios a tomar el 11 de abril de 1977" a los detenidos del 'clan Graiver'.
Pero ¿por qué se habría de inferir que la presencia de los citados fue para instruir acerca de una operación comercial que ya se había concretado, en todo caso con el apoyo de las 'palomas' del 'Proceso'? (Así se denominaba al sector de Videla, José Alfredo Martínez de Hoz, etc.).
En cambio Gallino estaba entre los 'duros', que estaban afuera de muchas las decisiones de gestión del Estado, de relaciones con empresas, etc.
Por ahora, siguen los Kirchner sin lograr probar su hipótesis y así quitarle las acciones de Papel Prensa a Grupo Clarín y S.A. La Nación, aislar política y socialmente a ambas empresas periodísticas y detener a varios de sus ejecutivos.