CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Japón elevó este martes (12/04) la entidad de su crisis nuclear con la calificación más severa en la escala internacional, poniéndola en paridad con el desastre de Chernobyl, el peor hasta la fecha. A continuación brindamos algunas respuestas a las preguntas relativas a la nueva clasificación y su efecto en cuestiones de salud y seguridad:
CRISIS NUCLEAR
Comparando a Fukushima con Chernóbil
Japón elevó este martes (12/04) la entidad de su crisis nuclear con la calificación más severa en la escala internacional, poniéndola en paridad con el desastre de Chernobyl, el peor hasta la fecha.
> ¿La situación en la central nuclear japonesa ha empeorado?
No. Las fugas más significantes de radiación del complejo nuclear de Fukushima Daiichi ocurrieron en los primeros días siguientes a los fatídicos eventos del 11/03 (terremoto+tsunami+réplicas) que causaron daños al sistema de refrigeración de la planta. Los trabajadores están tratando de bajar las temperaturas de los reactores nucleares que se han sobrecalentado, pero todavía no los han logrado controlar totalmente. Persisten los problemas, como la fuga al océano tapada la semana pasada, pero las autoridades dicen que las fugas de radiación están disminuyendo.
> Si la situación no está empeorando, ¿por qué Japón eleva su calificación de la crisis?
La decisión se basó en nuevas pruebas realizadas sobre las fugas de radiación constatadas desde que comenzó la crisis, más que en condiciones de deterioro sobrevinientes. Los nuevos datos arrojaron el resultado expresando que las emisiones superaban el umbral de "accidente grave" correspondiente al nivel 7 en una escala de 1 a 7 establecida por el Organismo Internacional de Energía Atómica. Sólo un accidente había sido previamente clasificado con un 7: la crisis en la central nuclear de Chernóbil de 1986.
> Entonces, ¿la crisis de Japón es igual a la de Chernóbil?
Todavía no. Chernóbil fue una crisis de movimiento rápido. Un parate de la actividad durante una prueba de ruina salió mal, causando el sobrecalentamiento de un reactor y su posterior e inmediata explosión.. Durante 10 días, el reactor arrojó altos niveles de radiación al aire y solo se lo pudo enfriar después de que helicópteros arrojasen arena, arcilla, plomo y otros materiales sobre el. Por el contrario, la crisis de Fukushima ha sido una lenta cascada de problemas a lo largo de un mes. Se produjeron explosiones en 3 de los reactores de Fukushima y uno podría presentar una fuga. Pero los diseños de los reactores de ambas plantas son diferentes. A diferencia de los reactores de Chernóbil, los de Fukushima cuentan con recipientes a presión de acero de unos 15 centímetros de espesor que pueden haber ayudado a contener el daño.
> ¿Entonces por qué la clasificación de gravedad al mismo nivel?
El OIEA define un accidente de nivel 7 como aquel en el que se libera una gran cantidad de radiación a la atmósfera, que puede dañar la salud humana y el medio ambiente a largo plazo. Este umbral se ha fijado en varias decenas de miles de tera- becquerel -una unidad de radiación de yodo-131, un elemento radiactivo comúnmente liberado en los accidentes nucleares. Las fugas en ambas centrales nucleares han superado ese límite, pero el gobierno japonés mantiene su postura diciendo que Fukushima sigue representando solo una décima parte de los tera- becquerel liberados por Chernóbil. La posibilidad de que las emisiones de Fukushima puedan superar son consideradas pocas, si bien sigue siendo un riesgo hasta que los sistemas de refrigeración de Fukushima sean restaurados.
> ¿Cuáles son los riesgos para la salud?
La radiación se libera normalmente en el medio ambiente. En bajos niveles, no causan problemas para la salud de las personas. En dosis más altas, la radiación puede causar varios tipos de cáncer. Limitar la exposición es la clave. Dado que los elementos radiactivos son pesados, tienden a concentrarse más cerca a la fuente, en este caso la planta nuclear. El gobierno japonés ha evacuado a las personas que viven cerca de la planta y les aconsejó a quienes viven un poco más lejos que se queden en sus hogares.
> ¿Sólo las personas cercanas a la planta están en situación de riesgo?
Los vientos han estado soplando hacia el noroeste de la planta, en lugar de hacia el mar, llevando los elementos radiactivos más hacia el interior. El gobierno ha prohibido la venta de hortalizas y la leche de algunas zonas después de que se comprobase que estaban contaminadas. El gobierno también ordenó este lunes (11/04) a personas en cinco comunidades fuera de la zona de evacuación original a evacuar para evitar la exposición a la radiación a largo plazo.
> ¿Qué pasa con la gente fuera de Japón?
Los patrones climáticos ya están llevando los rastros de radiación de Fukushima a Corea del Sur y China. Las partículas radiactivas en suspensión han llegado también a USA. En todos los casos, los gobiernos dicen que las cantidades detectadas no son peligrosas.
> ¿Pero no murieron personas en Chernóbil?
Fueron 31 las personas que murieron, en su mayoría por la exposición a niveles muy altos de radiación a la que se vieron afectada al tratar de contener el accidente. Cerca de 5 millones de personas fueron expuestas a la radiación. Las mayores tasas de cáncer de tiroides han sido encontradas entre las personas que tenían 18 años de edad al momento del accidente. Un estudio de la OIEA estableció que unas 4.000 personas han muerto de cáncer como consecuencia, aunque un estudio de la ONU calcula que esas muertas ascienden a más del doble mientras otras estudios arrojan números muchas veces mayores.
> ¿Es lo mismo lo que está sucediendo en Fukushima?
En Fukushima, 21 trabajadores han estado expuestos a dosis de radiación equivalente a los 100 milisieverts. Dos de ellos fueron tratados por quemaduras después de estar en contacto con el agua muy contaminada de la planta. Pero no hay muertes por exposición a la radiación que se hayan producido hasta ahora. Los distintos tipos de cáncer a menudo tardan años o décadas en desarrollarse.
> ¿Qué elementos radiactivos se han encontrado hasta ahora?
La mayoría de las mediciones se han centrado en dos, yodo y cesio. La radiación de yodo-131 se disipa rápidamente, cayendo a la mitad cada 8 días y casi desapareciendo después de 80 días. Si se inhala o se ingiere, puede causar cáncer de tiroides. El cesio-137 permanece activo mucho más tiempo: 30 años tarda en descomponerse a la mitad y 300 en desaparecer. El cesio también puede acumularse en el cuerpo y está relacionado con el cáncer, aunque estudios después de Chernóbil no han encontrado un aumento de cánceres vinculados al cesio.







