Por la sequía, China refuerza planes de compra de tierras en otros países

Desde 2008 circula la hipótesis de trabajo -reforzada por un famoso artículo publicado en la Revista China de Negocios Siglo XXI- de la compra, por capitales chinos, de tierras agrícolas en países de Asia y Latinoamérica. La sequía que padece China y gran parte del resto de Asia, podría incrementar esa tendencia.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La hipótesis de trabajo comenzó durante el extraordinario encarecimiento de los granos y se refuerza cuando la sequía que azota a ese país y gran parte del resto de Asia es la mayor en 100 años: comprar tierras de cultivo en el exterior para garantizar en el mediano y largo plazo la seguridad alimentaria a su población.
Es una opción estratégica.
Ante, se desvaneció, por rechazo de China, la propuesta de Tailandia, de establecer un cártel arrocero entre los países exportadores para apuntalar los precios del grano.
A pesar de ser el mayor productor y consumidor de arroz del mundo, China tiene escasa injerencia en el mercado arrocero internacional.
Para garantizar el abastecimiento interno, el país redujo en 2007 sus exportaciones a apenas 1,34 millón de toneladas. Su producción total era de 130 millones de toneladas.
En ese momento, el encarecimiento del arroz, en medio de una burbuja global de precios de los commodities agrícolas, obligó a países como India y Vietnam a reducir sus exportaciones para garantizar el abastecimiento del mercado interno.
"Con una producto tan sensible como los granos, si un país toma medidas proteccionistas lo seguirán otros", advirtió el analista Zhang Xiaobo, del Instituto Internacional para la Investigación en Políticas Alimentarias, en la publicación el 21st. Century Business Herald.
"Eso vuelve realmente difícil la formación de la 'OPEP del arroz'", añadió Zhang, en alusión a la Organización de Países Exportadores de Petróleo que, según sus críticos, constituye un cartel manipulador de precios.
China, que defiende la autosuficiencia alimentaria y mantiene un tope a los precios de los granos, hasta ahora ha salido indemne de la crisis alimentaria.
Pero es importante mantener la producción de granos por encima de 500 millones de toneladas para garantizar el abastecimiento interno. Además, cuenta con suficientes reservas para mantener estables los precios... por un tiempo. La sequía es todo un desafío.
Pero pese a reiteradas declaraciones de que el país está bien equipado para hacer frente a la crisis alimentaria, el gobierno continúa preocupado por la capacidad de China a largo plazo para dar de comer a su población.
"Ahora tenemos menos espacio para aumentar la superficie sembrada con granos, y se vuelve cada vez más difícil elevar el rendimiento", dijo Nie Zhenbang, jefe de la Administración Estatal de Granos, al diario en inglés China Daily.
Nie mencionó la reducción de la superficie cultivable y la escasez de agua de riego como los principales desafíos en la materia.
"Con ganancias tan pequeñas y costos tan elevados, hay pocos incentivos para que los agricultores continúen cultivando granos", expresó Lu Xueyi, experto agrícola de la Academia China de Ciencias Sociales.
Pero mantener las poblaciones agrícolas y limitar su migración a los centros urbanos resulta una cuestión estratégica para sostener su geografía humana.
Por eso China está trazando una política para alentar a las empresas agrícolas a comprar tierras de cultivo en el exterior.
Aunque los bancos estatales y las firmas petroleras chinas han hecho numerosas inversiones en otros países, cerrando contratos para recursos petroleros y minerales, hasta ahora hubo pocos incentivos oficiales para que las firmas agrícolas chinas se aventuren en el exterior.
No obstante, empresas chinas firmaron acuerdos agrícolas, entre ellos concesiones de tierras, en países de Asia sudoriental y África para cultivar palma de aceite, eucalipto, teca, maíz, mandioca, caña de azúcar, entre otros productos.
Desde 2009 se afirma que el Gobierno chino estudia un plan para estimular a sus empresas a adquirir terrenos de cultivo en regiones en desarrollo como Latinoamérica y África.
Entonces hay que mencionar aquella nota de la Revista China de Negocios Siglo XXI, que informó que el Ministerio de Agricultura informó que departamentos gubernamentales negocian políticas para estimular la compra y alquiler de tierras en el exterior destinadas a la producción de cereales, y citó varios ejemplos en África.
Ese plan fue confirmado por un funcionario no identificado a los corresponsales del diario británico Financial Times en China, aunque mencionó la posibilidad de cierta resistencia internacional.
Li Zhengdong, director del Departamento de Cooperación Internacional del Ministerio de Agricultura, señaló que "hasta ahora el ministerio no ha decidido ninguna medida concreta".
Según el director Li, la iniciativa no era nueva porque ya en 2003 el Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) propuso adquirir terrenos agrícolas y forestales e intereses pesqueros en el extranjero.
Con un 40% del campesinado global, China cuenta con tan solo 9% de la tierra arable del planeta (menos de 13% de su territorio), por lo que importa, por ejemplo, 60% de la soja que consume.
De llevarse a cabo esta estrategia, los cultivos prioritarios en el exterior serían la soja, el plátano o banano y aceites vegetales y comestibles.
La revista china citó algunos de los proyectos agrícolas que China llevó a cabo en África en los últimos años, como el de la Administración de Agricultura de la provincia de Hubei (centro de China) en Mozambique, cuando en 2005 compró 1.000 hectáreas donde se cultivan arroz y maíz con una inversión de US$ 10 millones.
En otro proyecto similar, la provincia de Shaanxi (centro) invirtió US$ 71 millones en Camerún para cultivar 5.000 hectáreas de arroz y establecer una planta de elaboración de ese grano con el apoyo de los ministerios chinos de Comercio y Agricultura.
El obstáculo para avanzar es la oposición de los gobiernos extranjeros, la falta de experiencia de los empresarios chinos y la inestabilidad política de los países en desarrollo en los que tienen pensado invertir.