A propósito de Malvinas: Murió Alexander Haig, el general que no pudo impedir la guerra

El general (r) Alexander Haig, quien fue secretario de Estado de USA durante el gobierno de Ronald Reagan, falleció en Baltimore (Maryland) por complicaciones asociadas con una infección, informó su familia, que lo había internado el 28/01. Haig fue secretario de Estado desde el 22/01/1981 hasta el 05/07/1982. Haig también participó de los gobiernos de Richard Nixon (1969-1974) y de Gerald Ford. Nixon le concedió en 1972 el rango de general de 4 estrellas, 2 más de las que tenía. En pleno escándalo del caso Watergate, Nixon le nombró jefe de su Gabinete. Después de la dimisión de Nixon en 1974, siguió en el Gobierno de Ford, durante 6 semanas, para asumir como comandante aliado superior de la OTAN en Europa, hasta 1979. Volvió a la Casa Blanca en 1981, con Reagan. Y no pudo impedir la Guerra de Malvinas.

Alexander Meigs Haig, Jr. nació el 02/12/1924 y murió el 20/02/2010. General retirado de 4 estrellas, fue Jefe de Gabinete de la Casa Blanca (1973-1974), y Secretario de Estado (1981-1982), recuerda Wikipedia.
Católico de nacimiento, creció en Philadelphia, Pennsylvania, ingresó en la Universidad de Notre Dame por 1 año, y marchó a la academia militar de West Point, de donde egresó en 1947.
Entre 1954 y 1955 estudió en la Escuela de Negocios de la Universidad de Columbia, y en 1961 realizó un master en Relaciones Internacionales la Universidad de Georgetown, con una tesis sobre el papel del ejército en la política nacional.
Él fue colaborador del general Douglas MacArthur durante la ocupación de Japón, y en la Guerra de Corea (1950-1951), donde participó en 7 campañas militares, entre ellas la Batalla de Incheon, la Batalla de la Reserva de Chosin, y la Evacuación de Hungnam.
Fue destinado a Europa en los años '50, y en 1960 volvió a USA como profesor en la academia militar de West Point, y oficial del Departamento de Defensa.
Trabajó en la oficina del adjunto al Jefe de Personal de Operaciones en el Pentágono (1962-1964), y como asesor militar del Secretario de la Marina Stephen Ailes (1964), y asistente del Secretario de Defensa Robert McNamara (1964-1966).
Volvió al campo de batalla en 1966, como comandante de un batallón de la 1ª División de Infantería en la Guerra de Vietnam.
En marzo y abril de 1967, en Ap Gu, a 110 kilómetros de Saigón, el 1º batallón del 26º de Infantería de la 1ª División, dirigido por Haig, libró la última batalla importante de la 2da. fase de la Operación Junction City contra el Vietcong.
En esa ocasión alcanzó el grado de coronel, la Cruz Distinguida de Vuelo, y el Corazón Púrpura.
A su vuelta a los Estados Unidos, se incorporó como asistente militar al equipo del Consejero de Seguridad Nacional, Henry Kissinger, en la nueva Administración Nixon (1969-1970).
En 1970, el Presidente Nixon lo promovió a Adjunto al Consejero de Seguridad Nacional (1970-1973).
Él defendió los bombardeos masivos contra Camboya y Vietnam del Norte, y ayudó al presidente Nguyen Van Thieu, de Vietnam del Sur, a negociar el alto el fuego en 1972.
También pidió al FBI que interviniera los teléfonos de 14 funcionarios del Gobierno, y 3 periodistas, para averiguar quién estaba filtrando información reservada a los medios.
En 1973 fue nombrado Vice-jefe de Estado Mayor del Ejército.
El 30 de abril de 1973, H.R. Haldeman dimitió (por el caso Watergate) como Jefe de Gabinete de Nixon, y Haig fue designado para cubrir la vacante.
Le tocó dirigir el Gabinete presidencial en los 15 últimos meses de mandato de Nixon.
También se dedicó a vigilar al Presidente en momentos de crisis personal. Sólo él y otras 2 personas, Rosemary Woods, secretaria personal del Presidente, y Stephen Bull, asistente del Presidente, tuvieron conocimiento de la supresión de algunas partes de las cintas entregadas a la Justicia, de las grabaciones efectuadas en el Despacho Oval.
Si bien en un primer momento aconsejó a Nixon que resistiera, más tarde fue uno de los que le convencieron de la necesidad de dimitir.
Dirigió la transición presidencial en los primeros días de mandato de Gerald Ford, y jugó un papel importante para que el nuevo Presidente otorgara el perdón a Nixon.
El 01/11/1974, Ford lo nombró Comandante Supremo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Él defendió el papel de la OTAN como garantía contra los procesos revolucionarios en Europa.
Él se opuso a la decisión del presidente James Carter de cancelar la bomba de neutrones, y mantuvo reservas sobre el tratado SALT II.
El 25 de junio de 1979, escapó de un intento de asesinato en Bélgica por parte de la Facción del Ejército Rojo.
Ese mismo año, Haig se retiró definitivamente del ejército, y pasó a ocupar la presidencia de United Tecnologies, sociedad vinculada a la fabricación de material militar.
A finales de 1980 fue recomendado al presidente electo Ronald Reagan para ocupar el cargo de Secretario de Estado.
No le fue fácil obtener la confirmación en el Senado, por su papel durante la Administración Nixon. Se convirtió en el 2do. militar de carrera en ocupar ese puesto -el otro había sido George Marshall-.
Entre sus prioridades estaría hacer frente al expansionismo soviético, con especial énfasis en América Central (Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Curiosamente fueron los países donde estuvieron paramilitares argentinos durante el Proceso de Reorganización Nacional).
Trazó una línea estratégica en el canal de Panamá para fijar los límites de la zona de seguridad de USA.
Para Haig, el principal peligro para la Seguridad Nacional era que el límite de seguridad llegara hasta la frontera con México.
Haig impulsó las primeras acciones encubiertas contra las guerrillas de Guatemala, el Frente Farabundo Martí de El Salvador, y el Gobierno sandinista de Nicaragua; y el fortalecimiento del cuerpo diplomático estadounidense en la vecina Honduras, un aliado.
La participación argentina en ese proceso llevó a Leopoldo Galtieri a la conclusión de que, por ejemplo, Haig no objetaría una invasión argentina a las islas Malvinas.
Pero Haig mantenía pésimas relaciones con otros departamentos del Gobierno, básicamente el Consejo de Seguridad Nacional y el Pentágono.
En ese contexto, él nunca logró ganarse la confianza del presidente Reagan, ni acceder a su círculo personal.
Para su 2do. año como secretario de Estado, ya había creado suficientes resistencias en el servicio diplomático y antipatías extranjeras como para hacer recomendable su alejamiento.
Mientras Reagan era operado en el Hospital George Washington después de haber recibido un balazo, Haig fue el encargado de informar de lo ocurrido a los Gobiernos aliados y a la Unión Soviética.
Y ante la ausencia del vicepresidente George Bush, que se encontraba de viaje en Texas, Haig tomó el mando en la reunión de urgencia del Gabinete en la Sala de Situaciones de la Casa Blanca.
El subsecretario de prensa Larry Speakes fue preguntado por los periodistas sobre quién estaba al mando del Gobierno. "No puedo responder a esa pregunta en este momento", fue su respuesta.
Tras escuchar a Speakes, Haig irrumpió en la Sala de Prensa de la Casa Blanca para decir: "Constitucionalmente, caballeros, tenemos al Presidente, al Vicepresidente y al Secretario de Estado, en ese orden. Si el Presidente decidiera que quiere traspasar los poderes al Vicepresidente, lo podrá hacer. Mientras tanto, yo estoy al mando aquí, en la Casa Blanca, pendiente de la vuelta del Vicepresidente y en contacto con él."
Lejos de tranquilizar a la población, sus palabras fueron interpretadas como un exceso en su autoridad. Haig se saltó la Constitución. El Nº3 en la línea de sucesión es el Speaker of the House y el 4to. el Presidente pro tempore del Senado.
Más tarde se defendió asegurando que no hablaba en términos legales.
Pero su destino estaba definido.
Tras la invasión de las islas Malvinas por parte del ejército argentino, y en contra de la opinión de otros funcionarios de la Administración Reagan, Alexander Haig creyó que USA debía desempeñar un papel de mediador, para evitar que América latina reaccionara contra USA si se ponían en forma automática del lado británico.
Precisamente ese era el deseo de Galtieri.
El 08/04/1982, inició una intensa gira diplomática de varias escalas por Londres y Buenos Aires.
Él intentó persuadir a la Argentina y al Reino Unido de aceptar algún tipo de administración provisional neutral, con posterioridad a la retirada de la Argentina, que se hiciera cargo de la administración de las islas mientras se decidía su futuro a largo plazo.
Sus propuestas incluían la creación de una comisión, en sustitución del Gobernador, compuesta por representantes de USA, Reino Unido y la Argentina, que actuarían de forma conjunta para asegurar el cumplimiento del acuerdo de paz que se alcanzara, y las negociaciones en cuanto a una solución duradera se desarrollarían en función de los objetivos y principios de la Carta de Naciones Unidas.
Pero los argentinos se resistían a la necesidad del retiro de sus tropas de las Malvinas, tal y como señalaba la Resolución 502 de las Naciones Unidas, y los británicos mantenían que la soberanía británica debía prevalecer, y la administración británica debía ser restaurada.
Los esfuerzos de Haig fracasaron y el 19 de abril volvió a Washington DC. Las acciones bélicas eran inevitables.
Haig renuncióen julio de 1982.
En 1987 presentó su candidatura a la nominación del Partido Republicano para las elecciones presidenciales de 1988. Pero abandonó la carrera por falta de apoyos, prestó su apoyo al senador Robert Dole, y criticó duramente al vicepresidente George Bush.
Él siempre pensó que Bush tuvo parte de responsabilidad en su rápida salida del Departamento de Estado, porque lo consideraba un futuro rival.