Chávez no podía pasar desapercibido en Copenhague y denunció “Golpe de Estado a la Carta de la ONU”

Venezuela, Bolivia, Cuba, Costa Rica y Nicaragua expresaron vivas protestas durante la madrugada del sábado 19/12 en el plenario de la conferencia sobre el clima de Copenhague contra el acuerdo elaborado por jefes de Estado, por considerarlo "irrespetuoso" del procedimiento de la ONU.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Los países latinoamericanos intervinieron en el pleno de la conferencia, reunido a mitad de la noche, tras el discurso del representante del pequeño archipiélago de Tuvalu (océano Pacífico), que rechazó aprobar el texto propuesto.
En profundo desacuerdo con la propuesta, que hace alusión a un aumento máximo de la temperatura de 2º C, el delegado de Tuvalu, uno de los países más vulnerables a los efectos del cambio climático, la comparó "a un puñado de monedas para traicionar a nuestro pueblo y a nuestro futuro".
Los pequeños países insulares militan porque el calentamiento se limite a 1,5º C para no verse sumergidos por el aumento del nivel del mar.
La representante de Venezuela, Claudia Salerno, consideró que la forma en que fue alcanzado este compromiso político, al que la mayoría de delegaciones no tuvo acceso hasta la apertura del plenario, representa "un golpe de Estado a la Carta de Naciones Unidas".
"Nos lanza sobre la mesa dos papeles, después de que los líderes de varios países hayan dado ruedas de prensa para anunciar que había un acuerdo al que no hemos tenido acceso", afirmó la delegada venezolana levantando un dedo ensangrentado para llamar la atención del presidente de la sesión.
"No vamos a decidir la vida de millones de personas en 60 minutos, no vamos a validar este documento", afirmó el representante de Bolivia. "Estamos actuando de una manera dictatorial", denunció.
Criticando el que el texto no recoja objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero ni compromisos precisos de ayuda financiera a los países en desarrollo, el delegado de Cuba denunció: "hace cuatro horas, el presidente (estadounidense Barack) Obama anunció un acuerdo que no existe".
También protestaron los representantes de Costa Rica y Nicaragua, que presentó una modificación del documento que provocó una suspensión temporal de la sesión.
Chávez
Chávez intervino en la sesión de alto nivel de la cumbre, según dijo, representando la postura de Venezuela, Bolivia, Cuba, Nicaragua y Ecuador, entre otros.
Sostuvo que no suscribirá ningún documento que el presidente de USA, Barack Obama, "haya metido en la conferencia por debajo de la puerta" y afirmó que la cumbre terminará "sin ningún acuerdo" y "sin gloria".
"Por cierto, huele a azufre aquí, sigue oliendo a azufre en este mundo", afirmó el presidente venezolano desde la tribuna donde un poco antes había hablado su homólogo estadounidense.
Chávez se refirió así al texto en el que han estado trabajando durante la madrugada una veintena de países con el propósito de que el centenar de jefes de Estado y de Gobierno reunidos en Copenhague pueda cerrar hoy un acuerdo de reducción de emisiones contaminantes.
"No podemos esperar más, nos marchamos", afirmó Chávez y añadió que "nos vamos sabiendo que no fue posible cerrar un acuerdo en Copenhague".
Culpó del fracaso de la conferencia a la "falta de voluntad política de los países más poderosos" y a la "postura egoísta de los ricos".
"Nadie nos invitó a esa reunión de anoche. Ni siquiera se dirigieron a nosotros para preguntarnos cuál era nuestra postura", lamentó.
Señaló que el término de la cumbre no será "lamentable ni doloroso" puesto que mantiene abierta "la puerta a la esperanza" para que pueda salvarse el planeta.
"No queremos marcharnos con un sentimiento amargo de frustración sino con el feliz recuerdo de la gente de Copenhague y de Dinamarca", sostuvo.
Chávez criticó a Obama, quien llegó hoy a Copenhague para participar en el último día de la cumbre, de quien dijo que "salió por la puerta trasera" del plenario de forma "indigna" tras hablar durante unos minutos.
"Así es como el imperio yanqui abandonará el mundo, por la puerta trasera", agregó.
Señaló que su rechazo a un documento, "impuesto" por los países ricos, nace de "la dignidad y del honor" y criticó que en Copenhague se hayan establecido categorías para favorecer a unos líderes frente a otros.
Chávez criticó así la "falta de transparencia" de los procesos adoptados en Copenhague que, según dijo, han favorecido a un pequeño grupo de países a la hora de consensuar documentos y que ha dejado fuera del diálogo a la gran mayoría.
Señaló que adoptar un documento que no han acordado los 192 miembros de la Convención de la ONU del Cambio Climático sería "fraudulento".
Describió a Obama como "Premio Nobel de la Guerra", en alusión al Premio Nobel de la Paz que recibió hace unos días, y afirmó que el presidente de USA es "la mayor frustración de mucha gente de todo el mundo que creyó en él".
Instó a Washington a entrar en el Protocolo de Kioto, y fijar acuerdos vinculantes de reducción de emisiones a escala internacional, y afirmó que la presidencia de Obama es "sólo una mera continuación" de la pasada administración de George W. Bush.
Chávez culpó de nuevo al capitalismo como responsable del cambio climático, como ya hizo en sus otras intervenciones en la cumbre, un sistema que, según afirmó, "es el camino a la destrucción del planeta" y agregó que el mundo sólo se salvará cuando los "países ricos abandonen su egoísmo".