FORMOSA

Tobas, los Celía y los muertos: Por ahora, 'calma chicha'

Era previsible: el Ejecutivo Nacional, vía Florencio Randazzo, desmintió que se avance en la intervención federal de Formosa, ridiculez planteada por aliados K como Hebe de Bonafini y Luis D'Elía. En tanto, conviene conocer algunos testimonios de primera mano.

"En términos marineros, llamamos calma chicha a la ausencia absoluta de viento y calma de la mar.

La calma chicha no es deseada por los pescadores; esa total ausencia de viento y la tranquilidad del agua, que, además la hace transparente, esconde a los peces en sus refugios naturales; no salen en busca de sus presas y se hace dificultoso para el pescador capturarlos.

Pero en este rincón se hacía necesario la calma chicha; el temporal llevaba mucho tiempo enseñoreado en él y las aguas estaban demasiado revueltas. Bienvenida sea esta calma chicha si con ella pacificamos los ánimos. Pero debo hacer una reflexión, y la hago en voz alta y pública. ¿Es bueno —pregunto y me pregunto— la ausencia de Debate? ¿Es que no sabemos navegar por aguas movidas sin que necesariamente caigamos en la fuerte marejada?",
 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). ¿Una intervención federal por lo ocurrido en el asentamiento toba La Primavera? Imposible tanta sobreactuación de gente que, curiosamente, integra el universo del Frente para la Victoria.

 
Eso ya fue desestimado. Pero interesa conocer qué ocurre y cómo superar realmente ese conflicto.
 
Las 3 lecturas elegidas son apropiadas. Ahí va:
 
 
"Eduardo Rossi Tuduri, ex rugbier hoy volcado a la ayuda de los descendientes de aborígenes, se dijo sorprendido por los acontecimientos que tuvieron como protagonistas excluyentes a un grupo de aborígenes tobas de Colonia La Primavera, en el departamento Pilcomayo: “Quedé estupefacto al ver y oír a los hermanos Qom en los medios nacionales, parecían poseídos. Llegué a desconocer las expresiones que utilizaban. Era muy evidente que estaban siendo atizados por personas que nada tienen que ver con ellos, ni con la forma en que cotidianamente se manejan”, señaló quien desde hace 2 décadas mantiene un contacto directo y permanente con la comunidad Qom del Lote 68.

Rossi, un laico católico benedictino, que residió en Francia, Gales y España, durante su etapa de jugador de rugby, es el titular de la Fundación Aborigen Rugby Club, sitio desde donde se relaciona con jóvenes tobas que integran los distintos planteles de la entidad, aseveró: 
 
Lamentablemente uno tiene que admitir y denunciar con fuerza, que los hermanos qom están siendo utilizados como instrumentos de sectores políticos que buscan enfrentar a los formoseños entre si. Lo que están haciendo algunos dirigentes de la oposición y algún religioso que incurre en el pecado de la apostasía, debe ser denunciado para que todos sepan cual es la verdad; no es de católico andar anunciando muertes, eso solo queda para los brujos o algún adivino maldito”, sentencio.

Rossi agregó: “Conozco a los aborígenes, conozco su lengua, y también conozco el pensamiento que los anima, he recorrido todas las comunidades del interior, entre ellas la de Colonia La Primavera donde llegamos a contar con un equipo de rugby que disputó varios partidos. La comunidad Qom, tradicionalmente receptiva y respetuosa de la lealtad hacía la amistad, hoy se encuentra alterada, por la presencia de extraños que tiran la piedra y se escudan detrás de ellos; estoy triste porque a muchos de los aborígenes de La Primavera lo he tratado, y se que están obrando fuera de la razón humana por obra y gracia de algunos ambiciosos del poder y de la lujuria de la carne”, señaló.
 
Rossi, que en su Fundación atiende a unos 200 aborígenes y blancos que se encuentran integrados a través del deporte y el sueño común de la superación, dijo: “Conozco al toba y el alto grado de integración con el blanco, en mí fundación tengo a jóvenes maestros, enfermeros, estudiantes universitarios, además de los más grandes con quienes compartimos la experiencia de la gira por Nueva Zelanda, ellos se sienten formoseños y reconocidos por sus comprovincianos. Es por ello que con mucha fuerza exhorto a nuestros hermanos qom a que abandonen a los mentirosos falsos profetas, y que hagan sus reclamos en el marco del dialogo, no siendo objeto de la ambición de quienes invocan a la muerte en la búsqueda de dividirnos como pueblo; algo que nunca ocurrirá, por que Dios fuente de toda razón, y nuestro pueblo  no lo permitirán”.
 
 
 
"En la siesta del sábado 27/11, el líder de la comunidad aborigen de La Primavera, Félix Díaz, estuvo en Clorinda, en el salón parroquial donde fue a una reunión que mantuvo con gente del INADI. Díaz dijo que su presencia en Clorinda se debía a que se presentó ante la justicia para firmar su excarcelación. 

Díaz mantuvo un extenso diálogo con el diario El Comercial, al que le dijo que le preocupa la "gran cantidad de causas acumuladas" en su contra pero que seguramente a medida que pase el tiempo eso se irá esclareciendo. 

Él agregó que nunca pensaron ellos que llegarían a esa situación: "Nunca hubo un acercamiento de parte del gobierno provincial. Por intermedio de párrocos y hermanas hemos solicitado diálogo con el gobierno y nunca se dio, esto sabemos que es por no pertenecer a las filas del Partido Justicialista ni aceptar las imposiciones del gobierno provincial".
 
Él agregó: "Todo comenzó el día martes en horas de la mañana cuando los Celia fueron a denunciarnos como usurpadores y lo llaman al comisario Caje, de Laguna Blanca. Pedro Celias, Ariel Celias y el cuñado Orlando se acercaron hasta donde estaba una familia, ellos estaban armados y con prepotencia quisieron arreglar las cosas. Lo llaman también al comisario y éste dijo que debíamos salir porque era propiedad privada. A esto le respondíamos que los usurpadores eran ellos porque cuando vinieron desde Paraguay se les dio refugio en estos lugares pero jamás se les dio como propios. Allí Ariel Celias me dice ‘A vos te voy a matar Félix vos estás haciendo daño a nuestra familia’ allí saca un arma y me tira como 7 tiros", aseguró.

"Yo tenía una gomera y le tiré un bodoque al caballo en el que estaba montado, en ese momento aparece Pedro Celias armado con una escopeta y nos sigue tirando mientras me gritaba ‘A vos te voy a matar indio de m…’, el comisario Caje era espectador de lo que estaba pasando, jamás levantó la voz para parar todo, al contrario hace una señal levantando el pulgar y se fue, pero antes de irse le pregunté si había una denuncia y me dijo que había una denuncia verbal, en eso un policía saca su arma y le apunta a un indígena. Todo lo demás que dijo la policía es mentira, incluso lo del supuesto abuso a un personal femenino de la policía es todo mentira", afirmó.
 
"En el hecho de la tarde la policía vino a recuperar las armas pero nosotros no las teníamos, ellos las perdieron en la disputa de la mañana entre el monte, el comisario que estaba al frente del operativo que se hizo por la tarde vino y dijo que salgamos porque ellos iban a pasar, le preguntamos si tenían orden y dijo que venían a buscar las armas. El enfrentamiento de la tarde fue armado, cerca de las 18:30 ocurrió todo. Jorge Alcaraz estaba con nosotros y es de Pirané de un movimiento campesino, quien salió unos minutos a comprar algo y cuando se fue con Pablo Asijak, éste es detenido y quien estaba de visita vuelve y nos da la noticia de que Pablo había sido arrestado. Por eso nuestra gente sale del monte y allí vemos que se acercaba la policía con ambulancias inclusive y allí supimos que íbamos a tener novedades. Y una aclaración: jamás vimos al juez Mauriño como se dijo, nunca apareció, yo lo conozco y tuve relación directa con él a la distancia lo voy a conocer y no estuvo allí".
 
En ese momento "se produjo un cruce entre un comisario y yo (Félix Díaz) después de mucho intercambio de palabra y reproches de lo que había sucedido por la mañana llaman a la montada y allí se produjo el choque. Nosotros éramos 200 más o menos y ellos nos doblaban en número, hasta ahí puedo dar algunos detalles porque después era todo un descontrol y nosotros nos defendimos con lo que teníamos a mano. Sixto Gómez ví que cayó y los policías lo castigaban y le tiraban con escopeta a mansalva, por eso se dijo en principio que Sixto fue el que falleció porque recibió un durísimo castigo y disparos.

Estoy seguro que ellos prepararon a todos los testigos, profesionales, policías para que salga todo a su favor, pero nosotros vamos a seguir luchando por la verdad y nuestros derechos".
 
 
 
"Un galpón con techo de chapa y piso de tierra alberga en una tarima situada en el centro un ataúd sin más lujo que cuatro manijas de metal plateado. El galpón es el templo evangélico de la colonia La Primavera, en el norte de Formosa, y el cajón contiene el cadáver de Roberto López, miembro de la comunidad qom (toba).

Una camioneta desvencijada hará las veces de coche fúnebre, encabezando un cortejo formado por unas 200 personas. Hay militantes sociales y periodistas de radios indígenas, algunos de medios locales y una cámara de la televisión pública. Sorprende la presencia del movilero de Todo Noticias (TN) Julio Bazán y su súbito interés por la aflicción de los pueblos originarios.
 
Antonio Nieva, dirigente de la agrupación Libres del Sur, es parte de ese cortejo y mientras camina al sol por el costado de la ruta rumbo a un cementerio rural en el cual será sepultado López, afirma a El Diario que en buena medida lo sucedido se explica en la historia del patriarca de la familia Celía, con quienes los tobas se disputan la posesión de las tierras

A Pedro Celía, Nieva lo vincula con el siniestro coronel López, a cargo del Instituto de Colonización y Tierras Fiscales durante el gobierno de facto de Juan Carlos Colombo, condenado el año pasado a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad.

Historias de despojos violentos, incendios de ranchos y hasta de desalojos mediante el uso de topadoras circulan en los campos formoseños, con el coronel López como protagonista. "Pedro Celía era su hombre en el departamento Pilcomayo. El que cuidaba las tierras en esa zona", explica Nieva. Las viejas costumbres persisten y se transmiten de generación en generación: hoy Celía y sus hijos andan permanentemente armados, custodiando las tierras a punta de pistola.
 
La historia de esta familia, sumada a una política a la que Nieva considera 'intimidante' hacia los aborígenes por parte del gobierno formoseño que encabeza Gildo Insfrán hace tres mandatos, más el rol de algunos medios de comunicación "que se dedican a fogonear la hostilidad" son el contexto en el que el dirigente sitúa las muertes.

Vigilia

Llega la noche y en La Primavera las madres y los ancianos no duermen. Es una costumbre ancestral permanecer despiertos ante el dolor. Ricardo Mendoza, diputado provincial toba, decide ir a ver cómo están.
 
Se queda hasta la madrugada charlando con algunas familias y con los pastores evangélicos que están instalados en la comunidad. Los encuentra alertas y nerviosos. "En esta democracia hay quienes se acercan por interés a las comunidades y pretenden usar a nuestros hermanos para sus metas. En este momento hay que tener cuidado y estar tranquilos", advierte.

Mendoza asumió en diciembre de 2007 e integra el bloque del Frente para la Victoria. Además, tras elecciones libres en su comunidad, representa a la etnia toba en el directorio del Instituto de Comunidades Aborígenes de la provincia.
 
A punto de entrar a una reunión en la que contará detalles de su visita a La Primavera a los miembros de su bancada, hace para El Diario su análisis de lo sucedido: "Hoy se lo señala el gobernador Gildo Insfrán como el único responsable de estas muertes, pero también nosotros los aborígenes tenemos un poco de responsabilidad en todo esto. Hay que buscar la paz. No dejar que nos marginen está bien. Pero que no haya muertes", exhorta.

"La Justicia tendrá que investigar. Yo no sé lo que pasó. Pero Insfrán acompañó las políticas que nos trajo Néstor Kirchner, el presidente que le devolvió a Formosa su lugar dentro de la geografía argentina, de la que estábamos excluidos", menciona Mendoza. Y recuerda imágenes de Kirchner "subido a un acoplado charlando con los tobas".

Luego, describe lo que sucede en torno a los campos: "Tenemos nuestra tierra, llega el blanco y se instala sin consultar. Va corriendo los alambres y nos va empujando, nos va sacando. Y a los aborígenes a veces nos cuesta enfrentar a los blancos. Tenemos pocas palabras. Sabemos discutir en nuestro idioma. Pero después queremos decir muchas cosas y no es fácil. Entonces, defendemos nuestro lugar como podemos". (...)".