Vicente López: En el cementerio cobraban cremaciones pero entregaban a los familiares cenizas truchas

En estos tiempos, ni la muerte ni el dolor ajeno son motivos de respeto. Al menos en el cementerio de vicente López, donde, según consta en una causa, los cuerpos que eran para cremar eran acumulados en un depósito y a los familiares se les entregaban cenizas falsas. Detrás, se escondía un negocio para revender las bóvedas.

En una causa judicial consta que en el cementerio de Vicente López se cobraba por cremaciones que no se hacían y a los familiares les entregaban cenizas falsas, que todavía no se sabe de qué son. Los cuerpos fueron acumulados en bóvedas abandonadas y en el depósito de ataúdes, según consigna una nota publicada en Clarin.
Al parecer, como ese lugar no tiene crematorio, los cuerpos se envían al cementerio de San Martín. Sin embargo, el trámite se puede abonar allí y tiene un costo que varía entre los 200 y 400 pesos.
El caso se dio a conocer el año pasado por una denuncia de la Municipalidad. En ese momento se separaron de sus cargos a las personas involucradas en la causa pudiendo ser imputados por daño agravado y por hurto, ya que hay bóvedas y ataúdes rotos y faltan varios cajones.
En la causa también se investiga un incendio ocurrido el 26 de junio de 2006 en la Dirección del cementerio. Ese día se quemó el Registro de las 3000 bóvedas que el lugar posee. Además, en la Secretaría de Obras Públicas hay un informe que menciona en el depósito hay ataúdes que "figuran enviados a cremación".
Hay cuatro involucrados en la investigación: un maestro mayor de obras, Héctor De Martino; el capataz inhumador y empleado municipal de ese entonces, Norberto Ramón Ochoa; y los subdirectores del cementerio hasta el año pasado, Anabel Pérez y Héctor Tremoulet. Todos ellos tienen prohibida la entrada al lugar y esperan a ser llamados a indagatoria.
Según el diario Clarín, el negocio de ellos era ofrecer la cremación para quedarse con la bóveda y poder revenderla. De esta manera, la compraban a 10 mil pesos y la vendían al doble.
A cargo de la investigación de la causa se encuentra el fiscal de Olivos, John Boyard. El funcionario no pudo acceder a las bóvedas porque el juez de garantías, Orlando Díaz, rechazó los allanamientos dos veces.