MADRID ( Cotizalia). He de reconocer que el artículo de hoy no es más que una excusa para acercarles a una de las páginas más curiosas que en el mundo financiero haya. Servidor de vez en cuando se da un garbeo por ella para sorprenderse con su última ocurrencia. Se trata del suplemento Money Central, del Times Online.
Al más puro estilo César Vidal en lo que era el arranque de su cuasi extinguida Linterna de la Cope, abundan las enumeraciones, tanto descriptivas como clasificatorias, sobre los temas más diversos, desde los 50 trucos para sortear la recesión, pasando por las 10 peores inversiones inmobiliarias del mundo (medalla de plata, un apartamento en la costa española) o los 6 lugares más seguros donde colocar los ahorros.
La orientación es fundamentalmente británica, lo que podría limitar el interés del lector patrio, pero aún así: en el entorno actual de saturación de crisis y de necesidad de desintoxicación financiera, el site no deja de ser un soplo de aire fresco entre tanto sesudo análisis.
La pieza que hoy les traigo a colación trata de resumir en 7 pautas básicas las principales recomendaciones de uno de los inversores con mayor predicamento a nivel internacional: Mark Mobius, responsable desde hace más de 20 años de los fondos emergentes de Templeton. Me ha parecido oportuno traerlas a colación toda vez que su sencillez y sentido común resultan abrumadoras. Y más en el confuso entorno actual.
De hecho, el abandono en brazos del pánico o de la avaricia, con sus consecuentes quebrantos, se deriva, en la mayoría de los casos, precisamente de la ausencia de esa disciplina que ha permitido a unos pocos convertirse en referencia para el resto de los agentes financieros. De ahí su utilidad.
Entre ellos se encuentra sin duda alguna Mobius, cuya última apuesta es por el mercado ruso al calor de la persistente subida del precio del crudo y que disfruta del hecho de que el peso de los países en desarrollo en las carteras de acciones globales es el mayor de la Historia.
Sin más demora, vayamos con la enumeración a la que daremos una vuelta con objeto de incorporar una serie de elementos personales. El orden es de McCoy.
1. Conócete a ti mismo. Es el elemento sustancial. No sólo se refiere a los parámetros fundamentales que definen cualquier inversión: plazo, rentabilidad, riesgo, necesidad de rentas, fiscalidad y similares, sino también a la personalidad y la capacidad de reacción ante los eventos del mercado con objeto de evitar actuaciones precipitadas y económicamente dolorosas.
2. No te fíes de los demás. Nadie conoce tus circunstancias mejor que ti mismo. Los chivatazos (rumores) para los que los sueltan. Recopila opiniones pero sé tú quien decide en última instancia. Si delegas la gestión de tu capital en un tercero participa con él del ejercicio que se propone en el punto 1. Cuántos "inversores" a largo, sufren con los vaivenes diarios de los mercados. Algo falla.
3. Desconfía igualmente de la multitud, que normalmente tiende a reaccionar de forma extrema. Mantén la cabeza fría, usa un papel para poner los pros y contras a favor de realizar, mantener o deshacer una inversión y actúa en consecuencia.
La bolsa está a tu servicio y no al revés. Aprovecha el pánico para comprar y la avaricia para vender. Los cambios de paradigma sólo se pueden derivar de un cambio tecnológico, no lo olvides. Y las valoraciones tienden a revertir a la media. Más de dos desviaciones típicas hacia un lado o hacia otro deberían hacer saltar las alarmas.
4. No inviertas en nada que no entiendas o que requiera para su comprensión de complicados ejercicios de análisis contable, operativo o financiero.
Las grandes ideas son, en muchos casos, las más sencillas, aquellas cuyo mercado potencial puede llegar a ser ilimitado. Los costes son seguros, los ingresos inciertos. Analiza los planes de negocio de abajo arriba y no al revés. Las proyecciones para los banqueros. Recopila la información disponible y sométela a tu juicio crítico que irá ganando en calidad con la experiencia.
5. Lo importante es el valor, no el precio. La divergencia entre uno y otro es lo que permite la existencia del mercado. No se gana dinero observando cada movimiento que se produce en las pantallas financieras sino sabiendo dónde comprar y cuándo vender.
Sobre la base del análisis fundamental, a ser posible no condicionado por la humanidad de los analistas, se puede intentar fijar el timing con el análisis técnico.
Nunca al revés. La asignación de activos es la que determina la mayor parte de la rentabilidad de cualquier cartera, lo que ha hecho multimillonarios a algunos gestores hedge. Posiciónate desde el convencimiento, no desde la especulación.
6. Sé paciente, espacia en el tiempo tus inversiones y actúa en consecuencia con tu tolerancia máxima a la pérdida. En los mercados mucho más importante que saber comprar es tener la disciplina suficiente como para vender la posición, bien porque se ha alcanzado el umbral de rentabilidad esperado, sin que se haya producido una alteración significativa de los parámetros que se utilizaron en su fijación, bien porque ha saltado el stop-loss correspondiente. No metas dinero bueno sobre dinero malo.
Enajena, revisa la oportunidad de la inversión por si hay un cambio del entorno o en la compañía y fija nuevos niveles de entrada al calor de la ruptura a la baja.
7. Utiliza en tu favor los distintos instrumentos financieros a tu alcance. Los futuros y las opciones pueden ayudarte a conseguir tus objetivos de un modo más fácil y barato que las inversiones plain vanilla o estándar. Aprovéchate de sus posibilidades que ofrecen. Recuerda que es tu patrimonio lo que está en juego.
No escatimes esfuerzos ni autolimites tu espectro. Estudia alternativas y aplica lo aprendido en tu propio beneficio. El potencial destructor de los distintos activos financieros depende del uso que se les dé. Ninguno es intrínsecamente malo.
7 normas básicas de inversión (según Mobius)
Mark Mobius es licenciado y Máster por la Boston University. Él realizó su Doctorado en Economía y Ciencias Políticas en 1964 en el Massachusetts Institute of Technology. También estudió en University of Wisconsin, University of New Mexico, y Kyoto University, Japón. Mobius es autor de los libros 'The Investor's Guide to Emerging Markets' y 'Mobius on Emerging Markets'. Reuters Survey lo consideró El Mejor Gestor de Mercados Emergentes. CNBC le nombró First in Business Money Manager of the Year, Morningstar le premió como 'Closed-End Fund Manager of the Year', Sunday Telegraph le nombré Investment Trust Manager of the Year. En 1987 se incorporó a Templeton como presidente de Templeton Emerging Markets Fund Inc. en Hong Kong. Hoy tiene a su cargo un equipo de analistas en 11 oficinas localizadas en numerosos países emergentes. El autor leyó algunas de sus recomendaciones:
07 de julio de 2009 - 00:00








