Benedicto XVI decidió otorgarle a la Congregación del Clero y a los obispos de todo el mundo- nuevos poderes para dar la dispensa de la obligación de celibato y reducir al estado laical a aquellos sacerdotes que viven con una mujer, que abandonaron su ministerio sacerdotal desde hace más de cinco años, o que se han visto involucrados en comportamientos escándalosos, según informa hoy la periodista Elisabetta Pique para el diario La Nación.
Hasta el momento, la agencia Agencia Informativa Católica Argentina, no ha informado de las últimas novedades desde el vatino en us página web.
Fue el cardenal brasileño Claudio Hummes, prefecto de la Congregación del Clero -el dicasterio del Vaticano que se ocupa de los sacerdotes de todo el mundo-, quien anunció esta importante novedad en una carta que le envió a los obispos de todo el mundo el 18 de abril pasado, según adelantó ayer el Catholic News Service.
Hummes explicó que las nuevas normas, que servirán para agilizar los trámites para obtener la dispensa engorrosos, y muchas veces dolorosos-, surgieron luego de "muchas situaciones en las que las leyes canónicas parecían inadecuadas a los nuevos problemas".
El Código de Derecho Canónico de 1983, de hecho, no preveía que un obispo pudiera iniciar el proceso para reducir al estado laical un sacerdote que abandonó su ministerio, explicó el cardenal. Normalmente, cuando un sacerdote decide abandonar su ministerio avisa a su superior y le pide formalmente al Vaticano que le de la dispensa de su obligación al celibato y la reducción al estado laical. Algo que otorga el mismo Papa, y que sucedió, por ejemplo, en el caso del ex obispo y actual presidente de Paraguay, Fernando Lugo.
Hummes destacó que el gran problema hoy son aquellos sacerdotes que cuelgan los hábitos, se casan, y tienen hijos, pero sin pedir la correspondiente dispensa. "Si alguien no está interesado en regularizar su situación, el bien para la Iglesia y el bien para quien deja el hábito es que obtenga la dispensa así estará en una correcta situación, especialmente si tiene hijos", explicó el cardenal brasileño.
"Los hijos de un sacerdote tienen derecho a tener un padre que está en una situación correcta ante los ojos de Dios y ante su propia conciencia", agregó el purpurado, que indicó que las nuevas normas prevén que, en estos casos, los obispos puedan tomar la iniciativa de iniciar los trámites correspondientes.
Ahora colgar los hábitos es más fácil
Los obispos podrán permitir dejar los hábitos a los sacerdotes. Hasta ahora, sólo El Vaticano estaba facultado.
04 de junio de 2009 - 00:00








