
Según ella, tenía 15 años cuando perdió la virginidad. Y una década después conoció la prostitución de lujo. A los 34 años ella se hizo escritora.
En 2003 publicó su Diario de una Ninfómana, de la que en 2008 se realizó una adaptación cinematográfica con producción española, que despertó un enorme revuelo mediático por la polémica censura al afiche de la película.
Su libro fue un bestseller y ella lo aprovechó.
En 2004 publicó Paris la Nuit.
En marzo de 2006, El Otro Lado del Sexo, todos editados por Plaza y Janés.
Para entonces, Valérie decidió que el tema estaba agotado y había que darle un nuevo enfoque. Entonces saltó de la autobiografía al ensayo.
Precisamente en junio de 2006 ella obtuvo un Postgrado en Sexología en el INCISEX, dependiente de la Universidad de Alcalá de Henares en Madrid.
En 2008, Valérie publicó Antimanual de Sexo, editado por Temas de Hoy, para desmitificar las prácticas sexuales: ella plantea que ocultamos la verdadera naturaleza del sexo por la sobreexposición discursiva del sexo. Se habla cada vez más de sexo pero sólo de lo que el citado "discurso normativo del sexo" encuentra conveniente".
Rebeca Royo entrevistó a Valérie para la web madrileña El Confidencial:
-¿Comenzaste a centrar tu vida alrededor del sexo al perder la virginidad?
-Fue el sexo, el muy seductor, el que centró su vida alrededor de la mía.
-¿Qué sabías sobre sexo a los 15 años?
-Prácticamente nada, lo que todo el mundo con esa edad; el pavor que es capaz de provocar. Si algo aprendemos pronto del sexo es a temerlo. El que la primera palabra que conozcamos referida al sexo sea el "no" (antes incluso que "hacia qué no") tiene mucho que ver con que los adultos entendamos el sexo como un problema y no como un valor.
-¿Nadie te dio ninguna lección?
-En el sexo, como en la vida, todos somos autodidactas. Y de jóvenes todavía lo somos más. Recuerdo en Francia, un centro de atención primaria al que acudía con frecuencia y en el que me trataban muy bien, facilitándome sin ningún complemento de orden moral, información práctica sobre estos jugosos menesteres. Estaba también la biblioteca de barrio, donde la bibliotecaria, una mujer mayor y tremendamente comprensiva, me abrió el acceso al "infierno" (el lugar donde se guardaban los libros "sicalípticos") con la única condición de que los leyera allí. En la biblioteca, además de Miller, Anais Nin o el Marqués de Sade, tuve acceso a textos de carácter sexológico que me resultaron de gran utilidad.
-¿'Puta' te parece un insulto?
-Se utiliza como un insulto. Las palabras, en su semántica, nunca son inocentes, arrastran consigo una valoración moral y los que dictan nuestro orden moral quieren que "puta" sea un término despreciativo (aunque luego no puedan vivir sin ellas…). En castellano hay un refrán que dice: "el que huele la albahaca, debajo tiene la mata". Planteándose ya como ensayista desmitificadora del sexo, algunas de sus frases:
> "No existe el sexo... sólo lo que hacemos con él".
> "Creo que nuestra condición (de seres sexuados) es nuestra motivación (para ponerla en práctica). Practicamos el sexo porque somos sexo".
> "Cada marco moral tiene sus prejuicios, sus condenas y sus miedos, creer que el nuestro no es sólo uno más, es estar condenado a respetarlo".
> "Somos lo que nos han enseñado a ser algunos".
> "Nada teme más el 'discurso normativo del sexo' que el deseo femenino y nada comprende menos que la sexualidad femenina".
> "Decir que 'los preliminares sirven para preparar el coito' es dibujar nuestra sexualidad como los niños dibujan un hogar; con un trazo y un tejado rojo".
> "Para el orden moral, no hay nada más excitante de reprimir que la perversión que a uno le espera".
> "En la prostitución, el cuerpo no se vende, se emplea".
> "Se crea el pecado al mismo tiempo que se inventa el profesional responsable de expiarlo".
> "Solemos amarnos a nosotros mismos en el otro, pero no al otro por sí mismo".
> "En el deseo sexual, la mujer es un animal que bebe té y el hombre uno que bebe agua".
> "El orgasmo es el 'gran comedor' de palabras. Sólo permite el gemido, el aullido, la expresión infrahumana, pero no la palabra".
> "El sexo sólo tiene límites para quien se los pone y finalidad para el que se la impone".
> "Las orgías son demasiado 'solidarias'. Buscan más el placer del colectivo que el de las individualidades que lo componen y eso le resta eficacia. Son más interesantes de contar que de vivir".
> "El inconveniente de la práctica es que crea rutinas. El problema es que se hace de la rutina de la práctica la propia práctica".
> "Preocuparse por la duración del coito genera dos cosas; preocupación y coito".
> "No hay mejor manera de disfrutar del tiempo que despreocupándose de él. Y no hay mejor manera de ser un buen amante que despreocupándose de serlo".
> "'Homosexuales', al menos de vez en cuando, somos todos los humanos que practicamos sexo con otros seres humanos."
> "Si alguien puede, hoy en día, imaginar alguna práctica sexual sin pilas, eso ya se ha hecho".
> "La promiscuidad es el preliminar de la sospecha".
> "Hemos hecho de la primera vez una preocupación y no un mérito, un peligro y no un aprendizaje, una vuelta y no una ida, la llegada del príncipe azul y no el beso a la rana".
> "Un orgasmo no se tiene, se aprende a tenerlo, o mejor dicho, se aprende a permitirse obtenerlo".
> "Dios aparece mucho más en los orgasmos que en las charlas teológicas".
Volvamos a la entrevista de Rebeca:
-¿Por qué empezaste a ejercer la prostitución?
-Tenía 30 años y quería conocerme.
-¿Cómo se hace una prostituta de lujo? ¿Se empieza directamente desde lo alto?
-Normalmente, cuando se ejerce la prostitución de alto standing se accede directamente a este registro, es un oficio en el que uno no escala puestos como pueda suceder en la banca.
-¿Repetirías?
-No, ahora no. La prostitución cumplió su propósito y ahora no tiene sentido, del mismo modo que tampoco volvería a jugar con muñecas (prefiero los muñecos articulados, ya se sabe, a cada edad un gusto…).
-¿Qué buscaban los hombres en ti?
-Cercanía. Pero también tuve clientes de sexo -y género- femenino.
-¿Qué pedían?
-Todo lo que le pediría a otro ser humano, a poco que el marco moral se lo permitiera.
-¿Qué ve una prostituta cuando mira a su cliente?
-Fundamentalmente una retribución, como hace un abogado cuando alguien llega a pedirle consejo, pero si su mirada está entrenada ve mucho más allá, ve a un ser humano capaz de explicarle algo con sus fragilidades, sus puntos de fractura, su miedo y sus estupideces.
-¿Qué opinas de la abstinencia sexual?
-Que es una limitación al desarrollo personal del ser humano.
-¿Y de la virginidad hasta el matrimonio?
-Lo mismo. La sacralización de los genitales siempre me ha parecido un asunto ridículo y si es hasta que se elimine por contrato, todavía me parece más ridículo. Siempre he sido partidaria de las relaciones prematrimoniales, aunque no estoy segura de serlo de las postmatrimoniales.
-¿Del sexo únicamente para procrear?
-Que es como si entendiéramos las manos sólo para comer o las palabras sólo para insultar.
-¿Has sido infiel alguna vez?
-Sí, con frecuencia.
-¿Se puede no ser infiel?
-Sí, también. Se puede no ser infiel a poco que entendamos qué es la fidelidad.
-¿El amor no se puede negociar?
-No, porque si se negociara, sería un acuerdo y no algo irremediable.
-¿Se requiere un buen físico y una cara bonita para ejercer la
prostitución?
-No, se requiere un alma grande y un cerebro operativo.
-¿Crees que hablamos demasiado de sexo y que se sabe menos de lo que se
aparenta?
-Creo que hablamos demasiado de sexo para decir lo que ya sabemos.
-¿Por qué dejaste la prostitución?
-Dejé la prostitución porque lo que podía aportarme ya lo había hecho.
-¿Ahora sólo te dedicas a tu labor como escritora?
-Y a todo lo que se desprende de ella; conferencias, investigación, promoción…y de vez en cuando también intento echar un buen polvo, no vayas a creer…
-¿De cuál de tus 4 libros te sientes más orgullosa?
-Por lo que de subversivo tienen, de ‘Diario de una ninfómana’ y de ‘Antimanual de sexo’.
-¿De qué tratará el siguiente?
-A ti no te lo voy a contar...
-¿Cuál es el mensaje que pretendes hacer llegar al millón de lectores que ya te han leído en todo el mundo?
-El de que hay que instruirse en la vida para hacer uso de ella y no para abstenerse de vivir. Decía Nicolas de Chamfort "Gozar y hacer gozar, sin hacer daño ni a ti ni a nadie: he aquí, creo, toda la moral". En este sentido me gusta creer que lo que intento es allanar el camino para que todos podamos entender eso tan sencillo.
-Si volvieras a nacer, sabiendo lo que ya sabes...
-Lo único que tengo claro es que no podría renunciar a llegar a ser la persona que ha nacido.
"Las orgías son más interesantes de contar que de vivir"
Valérie Tasso es la autora de Diario de una Ninfómana, que ella insiste en que es autobiográfico, que ella trabajó como prostituta de lujo. Ya no importa si es cierto o no. A sus lectores y admiradores les fascina suponer que sí lo fue. Valérie es, básicamente, una extraordinaria maquinaria publicitaria porque el sexo vende, ¿quién lo duda?
13 de abril de 2009 - 12:11








