SUSTITUCIÓN DE IMPORTACIONES

Moreno ya no puede y Cristina legitimó el freno a las importaciones

Cristina Fernández anunció la restricción de compras al exterior, disfrazada de plan de sustitución de importaciones. Antes, un buen comentario de Economía & Regiones sobre la balanza comercial y perspectivas.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El origen de los anuncios de Cristina Fernández hay que buscarlos en la polémica con Uruguay por limitaciones a sus exportaciones a la Argentina. El autor de las restricciones fue, según todos los testimonios, Guillermo Moreno, encargado de resguardar el superávit de la balanza comercial argentina. Moreno no solamente se encuentra impotente hacia la inflación sino también incapacitado ante la pérdida de saldo positivo de la balanza comercial, pese a la supersoja.

En el descargo a los uruguayos el embajador argentino Dante Dovena culpó a los chinos por las restricciones, y cabe destacar que hace poco tiempo hubo una breve guerra comercial con China, que incluyó limitaciones a las ventas argentinas de aceites de origen vegetal.

Durante su discurso Cristina embistió contra la importación de cosechadores y otra maquinaria agrícola, limitación que anticipa un nuevo problema con Brasil.

El comercio exterior argentino hace agua y Cristina, en un año electoral, anuncia un supuesto plan plurianual de sustitución de importaciones, para disfrazar el fracaso y la crisis. No es un tema menor.

Comencemos por un fragmento del más reciente comunicado de la consultora Economía & Regiones
:

 
De acuerdo a los datos publicados por el INdEC, en Enero de 2010 el superávit comercial de Argentina ascendió a US$ 513 millones, lo cual representa una caída de más del 58% con respecto al saldo positivo de Enero ’09 (US$ 1.217 millones).

Paralelamente, los 12 meses del año arrojaron un superávit comercial en torno a los US$ 10.003 millones, que representa una reducción del 42% con respecto al mismo período del año pasado (US$ 17.152 millones).

Este saldo comercial positivo (US$ 10.003 millones) acumulado en los último 12 meses estuvo forjado por unas exportaciones e importaciones totales de US$ 67.048 millones y US$ 57.045 millones respectivamente. 

En los 12 meses del año las exportaciones han crecido a una tasa interanual de 19%; lo cual implica un ritmo de expansión 26,5 puntos porcentuales más bajo que el de las importaciones (45,4%) en el mismo período.

El aumento interanual del valor exportado en el mes de Enero fue el resultado de los mayores montos registrados en todos los sectores, excepto Combustibles y Energía. 

El mayor ascenso interanual en valores absolutos correspondió a Manufacturas de origen industrial -el primer rubro de exportación- cuyas ventas registraron un incremento del 29%, producto de un aumento de las cantidades vendidas del 17% y de los precios del 10%.

Le siguieron las ventas externas de Manufacturas de origen agropecuario -segundo rubro de exportación durante el corriente mes- que registraron un incremento en los valores exportados del 14%, debido a un aumento de los precios (16%) que lograron compensar una leve disminución de las cantidades exportadas (-1%). 

Las ventas externas de Productos primarios, aumentaron el 15% producto de un aumento en las cantidades vendidas y de los precios (7% en ambos casos).

Por su parte, los Combustibles y energía, registraron una merma del 13%, debido a una
disminución de las cantidades vendidas (-27%), que no llegaron a compensar el aumento de los precios (19%).

Por el lado de las importaciones, el mayor ascenso en valores absolutos se registró en las importaciones de Bienes intermedios, principal uso de importación, debido a un aumento conjunto de los precios y las cantidades; especialmente por las mayores compras de fosfato monoamónico y diamónico, minerales de hierro, alúmina calcinada, manufacturas de hierro o acero, polietileno en formas primarias, glifosato y su sal, papel y cartón kraft crudo y rieles para ferrocarril, de fundición, hierro o acero.

Le siguieron las importaciones de Piezas y accesorios para bienes de capital, donde se
destacaron las adquisiciones de partes de turbinas de gas, circuitos impresos con componentes eléctricos, partes de convertidores, lingoteras, máquinas de colar para metalurgia, acerías o fundiciones y partes y accesorios de carrocerías de vehículos automóviles.

También sobresalieron las importaciones del rubro Bienes de capital, por la compra de grupos electrógenos con motor de émbolo, cosechadoras-trilladoras, aparatos receptores
decodificadores de TV integrados de señales digitalizadas, computadoras portátiles, tractores de carretera para semirremolques y estaciones base de telefonía celular.

En términos sectoriales se observa un superávit de US$ 96 millones en el sector energético en Enero de 2011; dado que las exportaciones (US$ 467 millones) de energía superaron a las importaciones (U$S371).

Paralelamente, durante el mes de Enero de 2011, la balanza comercial industrial presenta un déficit del US$ 1.897 millones, forjado por una exportaciones de bienes industriales de US$ 1.888 millones y unas importaciones de productos e insumos industriales de US$ 3.900 millones.
 
Cristina Fernández
 
Ahora, vamos al discurso de la Presidente de la Nación, al presentar el Plan Estratégico Industrial 2020, que apunta a reducir en 45% las importaciones, alentar la producción en 10 sectores claves de la economía, y reducir la tasa de desocupación al 5%.
 
“Es necesario concebir al país como una unidad”, dijo la Presidente a gobernadores, ministros y empresarios que se dieron cita en el Salón de la Mujer de la Casa de Gobierno.
 
El plan prevé llegar a 2020 con un crecimiento promedio del PIB a tasas del 5%, pero con una producción industrial del 7%.
 
Además, las exportaciones, según Cristina, pasarán de US$ 68.500 millones en 2010 a US$ 136.000 millones en 2020 (Cristina no podría fundamentar seriamente cómo piensa realizar ese salto cuantitativo que le prometió su ministro Amado Boudou), mientras que las importaciones pasarán de US$ 56.443 millones a US$ 110.369 millones.
 
Según Cristina, el superávit comercial se duplicará al pasar de US$ 12.057 millones a US$ 25.631 millones.
 
En verdad es todo un dibujo destinada nada más que a
 
> legitimar la restricción a las importaciones que está desequilibrando la balanza comercial,
 
> mantener la pérdida de ventaja competitiva del tipo de cambio,
 
> justificar préstamos a empresarios amigos que, se supone, realizarán proyectos de sustitución de importaciones que casi nunca se concretarán, y
 
> disfrazar el enorme fracaso del comercio exterior argentino, ridículo cuando ocurre en tiempos que deberían ser muy favorables para las ventajas competitivas argentinas, básicamente alimentos.
 
Según Cristina, la tasa de desocupación, que a fines del año pasado, y con un crecimiento de la economía del 9,0%, quedó en el 7,3%, declinará al 5% para fines del 2020.
 
Estas metas se dan en el marco de la consolidación de “un Estado presente” que oriente el desarrollo, complementando a la iniciativa privada, “con un tipo de cambio (dólar) competitivo y superávit externo, y con una demanda interna sostenida y superávit fiscal”, destacó Cristina.
 
Fernández de Kirchner convocó a “empresarios, trabajadores, académicos, banqueros e inversores de todas las provincias del país” para integrar 10 foros de análisis de sectores productivos, con el objetivo de realizar un debate participativo y federal sobre las políticas industriales para los próximos 10 años.
 
Los sectores productivos elegidos son: Alimentos; Calzado, Textiles y Confecciones; Madera, Papel y Muebles; Material de Construcción; Bienes de capital; Maquinaria Agrícola; Autos y autopartes; Medicamentos; Software y Productos Químicos y Petroquímicos.
 
Esos sectores explican el 80% del PIB industrial y más del 60% del empleo industrial, informó el Ministerio de Industria.
 
Los primeros encuentros se realizarán el 29/03, en el que se abordará la cadena de calzado y marroquinería, el 12/04 autos y autopartes, y el 26/04 el sector de medicamentos.