Cabezas vs. Bergara: Dos operaciones, una misma historia (eterna policía)

¿Casualmente? a 12 años del crimen de José Luis Cabezas, el secuestro de Leonardo Bergara actualiza una interna entre la policía Bonaerense y el poder político de la provincia de Buenos Aires.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, quiso diferenciarse de la 'maldita policía' de Eduardo Duhalde, sin embargo la interna dentro de la bonaerense con el poder político no se zanjó a pesar del paso de los años.
Con 12 años de diferencia, los secuestros de José Luis Cabezas y Leonardo Bergara se parecen demasiado, sólo que el segundo tuvo mucha más suerte que el primero: Salió vivo.
La coyuntura política de entonces, cuando el entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, Eduardo Duhalde, intentaba terminar con la 'maldita policía' se asemeja al paso de factura con que acaban de someter a Daniel Scioli, que encabeza una 'reorganización' de la Bonaerense. Aquí el retrato.
El caso Cabezas
Las primeras palabras del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Eduardo  Duhalde al conocer el crimen del fotográfo José Luis Cabezas el 25 de enero de 1997 fueron "Me tiraron un cadáver". Y tan cerca: en Pinamar, donde  veraneaba, y al costado del camino que recorría para ir a pescar.
El homicidio del periodista gráfico con "ribetes mafiosos" tal como lo definió  Duhalde era un mensaje para el poder político, de un grupo de policías en  actividad en complicidad junto a otras personas con antecedentes penales y un  empresario. Se trataba de una interna en la que Duhalde y los policías eran  piezas claves.
Estos hechos conmocionaron a la opinión pública y dejaron a la luz distintos  manejos espurios de la policía junto a políticos y empresarios.
Es que meses antes del asesinato de Cabezas, en noviembre de 1996 Duhalde  junto a Leon Arslanián, por entonces a cargo de la cartera de Justicia y  Seguridad bonaerense, comenzaron una purga de la bonaerense.
Tras el crimen la interna y la purga se profundizó.
El 28 de mayo de 1998 Arslanian firmó las resoluciones 209, 210 y 211, en las  que declaró prescindibles a 296 comisarios de la policía bonaerense. Allí apareció  un grupo de policías que se puso en pie de guerra contra el ministro y contra el  gobernador Eduardo Duhalde: los 'Sin Gorra'
296 comisarios habían pasado a engrosar la lista de casi 4000 efectivos  separados de la fuerza como consecuencia de la purga policial que había  comenzado en noviembre de 1996, con la renuncia del entonces jefe, Pedro  Klodczyk.
A estos comisarios se los conoció como el grupo de "los sin gorra", porque una  semana después se plantaron frente al edificio donde funcionaba la jefatura de  la policía bonaerense y dejaron sus gorras e insignias como protesta.
La purga se profundizó al año siguiente, luego de que se conoció que tres  efectivos de la policía bonaerense habían participado en el asesinato del  fotógrafo de la revista Noticias.
De "los sin gorra" siempre se dijo que estaban cerca de los mecanismos de  recaudación clandestina procedente del juego y de la prostitución. Tenían  mucha relación con el poder político.
Muchos de ellos estaban rodeados de sospechas por haber estado involucrados  en la corrupción policial.
El crimen de Cabezas fue, entre otras cosas, un mensaje a Eduardo Duhalde.  Una interna de la policía, que pedía cambios.
Tal es así, que el 21 marzo de 1997 Duhalde recibió una amenaza de muerte en  su domicilio.
"Me advirtieron que me dejarán prescindible y que miraré crecer los rabanitos  desde abajo de la tierra", ironizó el mandatario provincial.
La nota enviada a su casa constaba de 10 páginas, contenía severas críticas a la  depuración de los cuadros policiales y estaba suscripta por un supuesto  "comando de Personal de la Policía Bonaerense".
Duhalde denunció también que ex policías realizan una campaña de desprestigio  hacia quienes "los separaron de la fuerza por corruptos, pero no les haremos  caso".
El 24 de marzo, amenazados en su estabilidad por una ley de disponibilidad que  alcanzaba a toda la fuerza, un grupo de policías decidió un paro por tiempo  indeterminado. Hacía más de tres años que no se veía un conflicto de esa naturaleza.
El Caso Bergara
Durante el mes que duró el secuestro del caso Bergara hubo allanamientos, detenciones de policías y secuestro de pruebas relevantes para la pesquisa.
Desde que lo chuparon, el 22 de diciembre, Leonardo Bergara supo que estaba en manos de una banda de policías.
Se pagó el rescate en Pinamar y lo entregaron llamando al 911 de Scioli. Todo un mensaje.
En el filo de la entrega el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, afirmó que el caso "tiene características extrañas", pero no quiso mencionar ninguna de esas características.
Jorge Lanta publicó hoy la hipótesis más intrincada y probablemente más real del secuestro de Leonardo Bergara no aparece en la causa judicial: que se trate de una operación política de la Policía de la Provincia de Buenos Aires contra Daniel Scioli. ¿Los uniformados buscan tener nuevamente un jefe de tropa propia? ¿Quieren desplazar a Stornelli?