Confirmado: El 'modelo económico' acumula peligro de zozobra

Un economista de la consultora Exante analizó qué está ocurriendo con el plan económico, y sus conclusiones son las siguientes:

CIUDAD DE BUENOS AIRES ( Exante). El modelo actual, si así se lo puede llamar, ha venido registrando en los últimos años muy buenos resultados en términos de producción, eso nadie lo puede negar. Algunos buscarán las causas de esto dentro del contexto externo, otros en la recuperación a partir de la crisis de 2002.
Las opiniones son tan diversas como quienes las realizan.
Sin embargo, a medida que nos introducimos dentro de algunas de las decisiones tomadas nos empezamos a cuestionar cuanto de este desempeño esta justificado por la coherencia, sincronización y lineamiento que todo accionar económico merece, y en especial nos preguntamos si existe una visión o fundamento sistémico de orientación de política económica o si las decisiones se basan solamente en caprichos que se transforman en decisiones en la medida que las circunstancias lo requieran.
Es interesante enumerar las contradicciones de política económica a las que el gobierno llega y ver como cada una de estas se relaciona directa e inmediatamente con alguna otra contradicción.
Es por esto que las decisiones tanto políticas como económicas deber estudiarse en profundidad antes de proceder a su implementación.
A lo largo de los años los sistemas republicanos se dieron cuenta que la mejor forma para llegar a eso, es decir para entender la magnitud y la
complejidad de las interrelaciones, se basa en la discusión abierta de temas y la posibilidad de negociación, algo de lo que el actual gobierno pareciera encontrarse lejos.
Asimismo, la separación de los poderes busca no sólo hacer prevalecer la independencia de estos, sino que va más allá, e indirectamente obtiene que cada uno se especialice y cumpla con su rol de la mejor forma posible.
Por lo tanto, si al Ejecutivo le corresponde "gestionar", pero mientras tanto se
encarga de legislar e impartir justicia, es porque su objetivo primario necesariamente esta siendo descuidado.
Es imprescindible que el gobierno entienda que no solo a través del entendimiento real de las causas se logra la resolución de problemas, sino que es necesario un compromiso para que esas resoluciones no sean inconsistentes en el tiempo y de esa forma persistan, no como una "decisión", sino como una política de estado.
Es tiempo de darse cuenta que, para el desarrollo de políticas de estado, la coerción y el accionar impredecible no deben tener lugar, en cambio sí
debería prevalecer la seducción de la inversión y un clima favorable a los emprendimientos.
Esto siempre y cuando el objetivo del gobierno no sea solamente pensar en un país para el mes de octubre, sino un país de acá a 15 o 20 años.
1. Una de las primeras contradicciones la encontramos en la política cambiaria llevada a cabo por el Banco Central bajo la idea de sostener un tipo de cambio fijo y alto. Esta idea se contrapone con las palabras iniciales que pregonaba el gobierno, un "dólar flexible".
De todas formas la contradicción va más allá y se extiende a la estrategia de acumulación de reservas por parte de la institución.
El gobierno asegura que mantiene el tipo de cambio alto con el objetivo de mantener niveles de competitividad externa (algo que se verá mas adelante) y a su vez con el objetivo de reducir la vulnerabilidad externa.
De esa forma logra asegurarles suficientes reservas para aquellos que en un momento de inquietud –crisis- decidan retiras sus fondos (mas rentas acumuladas) a un tipo de cambio no muy lejos al que colocaron inicialmente.
Mientras tanto, todos nosotros, nunca habremos podido ver los frutos de una apreciación del peso (recordemos que el tipo de cambio mide la posibilidad de adquirir bienes en el resto del mundo, es decir la remuneración mundial de nuestro trabajo).
En otras palabras, la política cambiaria no hace más que defender un frente externo por medio de la represión de la revalorización del trabajo argentino, algo que se contradice con la política de "recomposición del salario perdido".
2. Como mencionamos arriba, la idea del gobierno es mantener un dólar alto y así sostener un nivel de competitividad que permita impulsar exportaciones.
En este sentido encontramos dos grandes contradicciones.
En 1er. lugar, las experiencias económicas son contundentes en enfatizar la poca efectividad de establecer un tipo de cambio nominal alto como único aliciente de las exportaciones. A partir de un tipo de cambio alto se empiezan a suceder ajustes en respuesta a esto. Si bien los ajustes de la economía real no son instantáneos se realizan en el mediano plazo; esto está en proceso actualmente.
Sumado a lo anterior, las experiencias sí son claras en el siguiente sentido, no hay mejor incentivo a la exportación que instituciones firmes y estables, algo de lo que lamentablemente se carece actualmente.
La falta de previsión, la excesiva revisión de las decisiones tomadas, siempre tomadas sobre la marcha, políticas tributarias con vaivenes y los "parches" causados por la falta de una compresión agregada de los efectos entre sectores son algunas de condiciones que se pueden nombrar.
3. Tenemos la contradicción de política "pro-exportaciones" y al mismo tiempo retenciones, que dan como resultado tipos de cambios mas bajo.
La diferencia entre ambas, por supuesto, queda para el estado en concepto de recaudación. Así de vuelta nos volvemos a involucrar en una contradicción más al pensar sobre el objetivo con el que el Estado extrae recursos del sector privado.
Estos recursos están destinados por el gobierno a sostener sectores por medio de sistemas de subsidios y además a implementar políticas de
"recomposición de ingreso perdido". Semejantes políticas de ingresos estarían direccionadas a una recuperación del poder adquisitivo y revalorización valor del trabajo argentino en el mundo, algo que se contradice con la política de depresión del tipo de cambio y pérdida de poder adquisitivo de la moneda (inflación) generada por esta misma política expansiva sin fronteras.
4. Estos dos últimos puntos se relacionan en profundidad con la mayor de las contradicciones del sistema, un proceso inflacionario reprimido y sostenido en el tiempo.
La inflación si bien es un problema en sí mismo, es un síntoma de problemas dentro de la economía real mucho más de fondo, y es ahí donde el esfuerzo deber ser puesto.
En contraste, el esfuerzo en vez de estar enfocado a solucionar los problemas reales, se destina a perseguir a empresarios, a generar "estadística creativa", etc.
El gobierno pareciese que aún no se ha dado cuenta de la necesidad en términos de estabilidad y de condiciones apropiadas para la generación genuina de inversiones que el país requiere; las cuales, según ellos declaman, son en el largo plazo el único remedio a la inflación.
Sin embargo, el gobierno en vez de atender las causas por medio de compromisos irrevocables y creíbles con el sector privado (del cual debería ser aliado), intenta contener las presiones reprimidas por medio de presiones, amedrentamientos e ilusiones basadas en controles; sus políticas son en tres frentes.
1ro., represión a través de medidas de "acuerdos de precios" que no hacen más que disfrazar por algún momento los verdaderos problemas de escasez de la economía.
En 2do. lugar, se reprime o mejor dicho se ajustan por decreto valores de los índices.
Y, por último, parecería ser una picardía, pero el índice que últimamente mayor manipulación sufrió fue la canasta básica, es decir que ni siquiera en la mayor de las contradicciones el gobierno se encargó de proteger la credibilidad para los sectores de menores recursos.
5. A todo esto, por supuesto, habría que adicionarle el efecto que el "disfraz inflacionario" mencionado más arriba tendrá sobre aquellos que en algún momento piensan en jubilarse por medio del régimen de AFJP.
En otras palabras, la contradicción es evidente cuando por un lado el gobierno hace por medio de su política de recomposición de haberes de jubilados y por el otro deshace con "quitas" parciales a los futuros jubilados, que recordemos a través de los fondos de jubilación son los mayores acreedores del Estado.
Dentro de lo que es deuda otra de las contradicciones que se genera es el pago de aproximadamente US$ 10.000 millones al fondo monetario y el simultaneo stock de deuda en cesación de pagos por US$ 25.000 millones que
aún aguardan ser resueltos.
Parecería que aquellos que confiaron en la solvencia del Estado seguirán aguardando eternamente alguna resolución mientras tanto aquellos que prestaron sobre bases preferenciales no sólo reciben desembolsos completos sino también anticipados.
¿Era tanto el apremio del gobierno para sacrificar de esta forma recursos cuando se podrían haber encarado al rescate de deuda mucho más cara?
La respuesta es sí, porque nuevamente el gobierno tenía que demostrar que el término "negociación" es una mala palabra para su gestión.
6. En cuanto al territorio político vemos por ejemplo al gobierno encarar temas tan profundos como los derechos humanos. De esta forma lo tenemos confrontando con las fuerzas armadas cada que vez que el accionar se desvía de su ideal, abusando hasta en alguna forma de las cicatrices que la historia dejó sobre nuestra sociedad argentina.
Sin embargo, esto se contradice con la incapacidad de este gobierno para enfrentar una conferencia de prensa o con la misma inseguridad que se muestra frente a otros temas no tan populares pero no por eso menos relevantes para la vida social, como la inseguridad diaria que afecta los derechos humanos de todos los ciudadanos.
Es decir, el gobierno se muestra fuerte e "imparable" para todo aquello para lo que sabe que no va a encontrar oposición, pero prefiere no involucrarse en cuestiones para las cuales pueda quedar atado a alguna perdida de popularidad o involucre algún costo político.
En definitiva, al mirar todas la contradicciones juntas, la idea de lo que se esta buscando o la visión hacia donde estamos yendo quedo indefinida.
Las políticas se mantienen contradictorias unas con otras y en algunos casos inclusive opuestas. Se atiende un problema pero pareciese que el gobierno que no es capaz de entender simultáneamente la profunda de la red de efectos que se derraman hacia todo el resto de la economía.
La holgadez del momento pareciera ser la ceguera que hace que todo cierre, todo sea popular y todos seamos "K", sin embargo se van plantando dudas que parecen agrandarse con el tiempo.
Los márgenes de maniobra se empiezan a reducir y las contradicciones a sobresalir a medida que se hacen persistentes en el tiempo.