CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Se sabe que tanto Boca como River deben pelear en los dos frentes y eso genera cierta desventaja con los otros que sólo le apuestan al campeonato. Aunque también sabemos que son equipos que cuentan con recursos que otros no tienen. También hay que decir que el trajín los va erosionando. Y esto, no debe sonar como una excusa porque muy lejos estamos de eso. Para ratificar lo dicho sostenemos lo siguente: no nos verseen con lo del desgaste, porque recién empieza la temporada.
En el caso de Miguel Ángel Russo, y más cuando aparecen las derrotas, va a necesitar de "muñeca dura" para resolver algunas situaciones a futuro. ¿La tiene?. Esa es la gran pregunta.
La situación en Boca no es la más tranquila. Ante San Lorenzo, la "número 12", estuvo crítica con sus jugadores y los despidieron con silbidos. Los cánticos durante el partido fueron un tanto duros y abre un panorama incierto. En un año político en el club, sabemos que todo puede suceder. Aunque más allá de lo político, lo cual nos genera un profundo rechazo, el equipo tiene falencias importantes. Y el domingo quedaron a la vista, si para alguien necesita de un hecho concreto.
Desde la llegada de Miguel Russo no se ha visto ninguna impronta particular en el equipo. El sólo hecho de poner en la cancha y elegir a los jugadores sin innovar tácticamnete en nada, (con el agregado de contar con un armador como Riquelme que dado el caso era necesario para el equipo), no basta.
Ante San Lorenzo, quien debió salir del campo para darle lugar a Nery Cardozo, era Riquelme, y no Jesús Dátolo. Esto si tomamos en cuenta lo que pretendió el entrenador con esta variante al momento de realizarla. Este último, Dátolo, fue el mejor jugador de Boca. Riquelme, en el segundo tiempo estuvo ausente.
Si Russo no ve estas cosas, o no quiere verlas, va a tener serios problemas. Riquelme esta tratando de encontrale el ritmo a su juego, sabiendo ya de sus "particularides especiales". Esta bien que Román sea importante en el equipo, pero hoy no es insustituíble.
Si la inversión millonaria por 4 meses requiere de que juegue por el sólo hecho del gasto, quien se va a perjudicar será el equipo y e mismo Russo como pincipal responsable. Eso seguro.
Si bien el resultado era casi determinante cuando se hizo ese cambio, (el de Nery Cardozo por Jesús Dátolo), lo que importa es la "bajada" de línea. Para el técnico, Riquelme es intocable y el problema es que no debe ser así. Sabemos de su idolatría y esas cosas. Pero Boca esta por sobre las individualidades que hacen su propio negocio. Porque que uno sepa, nadie juega gratis por "amor" a la camiseta.
Por eso decimos, que Miguel Russo debe ver estas cosas y animarse a tomar decisiones antidemagógicas, seguramente. Es probable que muchas veces redunden en favor del equipo. Y de no ser así, hay que aceptar que la realidad lo requiere más allá de los resultados. El recambio es inexorable.
También sabemos que la gente de Boca le echa en cara a Russo que Guillermo no juega de titular. Con una mano en el corazón, el mellizo está para un rato y disfrutarlo en su último tramo de su carrera. No mucho más que eso.
Riquelme lo mismo, Palermo, es quién más voluntad le mete. Pero ya dijimos, que con Marioni, es complicado que Palermo juegue bien. Los dos son goleadores con diferentes características. Pero goleadores al fin. Y es difícil que en un equipo convivan optimizando sus funciones. Jugar podrán jugar, pero no se le va sacar el mejor rédito a ninguno de los dos.
¿Por qué no un Mondaini si Palacio esta lesionado?. Lo que ocurre es que los apellidos sirven de "colchón" ante el eventual fracaso. Son los apellidos que la gente pide, y eso "parapeta" la desilusión. En el caso del entrenador hablamos, claro está.
Boca necesita de decisiones trascendentes. Russo no se puede dar el lujo de poner el piloto automático porque el avión se puede estrellar.
Dijimos en Urgente24 que con Russo, Boca, tiene asegurada la benevolencia de la prensa. Russo es ideal para los periodistas. Les da nota a todos, y eso después compromete. Además, de la amistad con los popes del medio (que es más que evidente), Russo debe dar muestras del porqué Boca lo eligió. Está a tiempo todavía.
Hasta ahora salvo elegir jugadores, mucho no hizo. Perdió su primer partido oficial y se viene el duro Estudiantes en La Plata. Sin contar las desilusiones vividas en el verano ante River, de eso tampoco nos olvidamos.
En los momentos complicados se ve la fortaleza de algunos entrenadores. Es el momento para que Russo demnuestre si la tiene. El problema es que, llegado el caso, tendrá que tomar decisiones que a muchos no le gusten más allá de las lógicas rotaciones.
Pero no se olvide que ante todo está Boca, en este caso. Y lo más importante, es tomar las decisiones para el beneficio de todos. Por lo que se ve, por ahora, esto no es así.
Russo no pudo ganar en la cancha de Boca hasta el momento. Empató con Rosario Central 1 a 1 y el 1 - 3 ante San Lorenzo que sacudió las bases. Y hay más: Con Lanús, Vélez, Rosario y Los Andes, equipos que dirigió con antelación, tampoco pudo llevarse los 3 puntos de la Bombonera. La Boca es terreno hostil para el técnico Russo.
Hay tiempo para cambiar y depende de él mismo si quiere revertir. Para eso también lo eligió Boca. ¿Se animará?
Russo, es su hora: Boca necesita decisiones importantes
La derrota ante San Lorenzo pegó fuerte y lo sitúa a Boca ante una realidad. La de que podrá ganar o perder dependiendo de la fortaleza del rival de turno, y del propio rendimiento. Más allá del resultado con San Lorenzo, el técnico Russo, deberá decidir que quiere hacer de su gestión. Es decir, si quiere quedar bien con todos, o echa mano a lo que tiene que hacer. Sabemos que esto último, quizás, es enfrentarse con el gusto popular del público que pide por sus "viejos" ídolos. La vida sigue y los cambios son inexorables. ¿Qué hará Russo?
07 de marzo de 2007 - 00:00








