Gran Hermano 2007: El detector de obviedades de la TV idiota

Se pone irritante. Este sábado Telefé presentó la novedad en Gran Hermano 2007: un software importado que supuestamente detecta mentiras en la voz de los participantes. A partir de cuestionarios tendenciosos y hasta malintencionados, los productores del programa llevan el guión a un nivel explícito.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Ahí estaba Mariano Peluffo sorprendiéndose de las novedades de la tecnología. Presentando un  sistema llamado Voicegraph, que no es más que el inverosímil detector de mentiras que tantas veces usó Chiche Gelblung para levantar el rating de Memoria, el conductor alabó las ventajas que tiene para el juego la nueva implementación.
El sistema es presentado en la página oficial del programa como "un software importado especialmente para la ocasión, permite conocer el momento de la duda y de la mentira de los participantes". Una definición pretenciosa para un programa que destruye en las mediciones de rating a quien se le pare adelante.
En la casa no pasa absolutamente nada y habría que replantear el grado de verdad de Peluffo o Jorge Rial eufóricos diciendo que la casa está al rojo vivo y cosas por el estilo.
Así, la emisión de Gran Hermano del sábado se dedicó a mostrar imágenes del programa en Italia, Marruecos o la India. "Ah, bueno...", exclamaba el ignoto comentador al lado de Pelufo frente a cualquier imagen que parecía sorprenderlo (y la verdad es que no se mostró nada del otro mundo). Sí, sorpresa fácil hay en el programa.
Antes y después de ver las imagenes internacionales, los conductores presentaron los distintos testimonios de los concursantes sometidos al testeo de mentiras.
Uno a uno, los participantes del juego fueron pasando por el detector respondiendo obviedades que luego la producción del programa fueron exaltando o minimizando según la conveniencia del desarrollo del juego.
De esta manera se escucharon obviedades como la de Nadia, que "confesó" que entró a la casa atraída por el dinero del premio (obvio porque nadie se cree eso de "vivir una experiencia de vida diferente" y los innumerables etcéteras que se puedan imaginar); o la del mendocino Gabriel, que dijo que la mentira era una parte importante del juego.
Por otra parte, el novedoso e infalible sistema descubrió que otra participante, Griselda, mentiría si fuera necesario para ganar el juego y que se alegró ante la salida de algunos concursantes.
Ante la brillantez de los descubrimientos de este revolucionario sistema, tan original, cabe cuestionarse cuál es la falta de opciones que tiene la televisión que lleva a que un programa como este tenga el mayor rating, aplastando a los competidores por distancias demasiado exageradas.
Más precisamente, ¿a qué nivel llega la falta de opciones si "obliga" a un televidente a sentarse frente a la pantalla para ver a gente haciendo nada y respondiendo obviedades para luego verlas presentadas como novedades?