Bahía Blanca (La Nueva Provincia).- Había más de un indicio de que el mandatario tenía planeado regresar ayer a la Capital Federal, luego de recibir Año Nuevo en Río Gallegos y descansar durante ocho días en su residencia de El Calafate.
En medio de esas especulaciones se recordó, como al pasar, que el presidente había expresado su deseo de recibir en su despacho a Luis Gerez cuando lo llamó por teléfono para felicitarlo por su liberación, en la noche del 30 de diciembre.
"Lo espero el lunes (por ayer) en la Casa Rosada", se difundió, oficialmente, que fue el convite.
No hay precisiones sobre si, finalmente, ese encuentro se concretará hoy. Pero es un secreto a voces, en los despachos de Balcarce 50, que la evolución de la investigación del secuestro, por 48 horas, que sufrió el albañil y militante kirchnerista de Escobar, y las propias contradicciones en que incurrió sobre lo ocurrido en sus declaraciones, tanto a la Justicia como a la prensa de los últimos días, han molestado al presidente.
Por ejemplo, en el primer piso de la sede gubernamental se calificó de "lamentable circo" el operativo de traslado de dos periodistas para hacerle un reportaje a Gerez, que incluyó cambio de automóviles y otras reservas, como si la persona a entrevistar fuese un prófugo de la ley, cuando finalmente se trataba de la quinta del actor y titular de la corriente kirchneruista Pensar Escobar, Alberto Fernández de Rozas.
Con todo, la evolución de la investigación por el secuestro de Gerez es uno de los temas de la agenda que el presidente desea encarar en su regreso al trabajo.
Los otros dos temas que lo ocuparán en estos días son el conflicto con Uruguay por las papeleras y el endurecimiento de la posición de los asambleístas entrerrianos, y el repaso de los temas que abordará en la cumbre del Mercosur que se realizará entre el 18 y el 19 de enero próximos en Brasil.
En el primer caso, en sus múltiples contactos vía celular desde Calafate con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el presidente ordenó que ninguno de sus funcionarios se refiera públicamente al polémico caso, y reclamó acelerar las investigaciones para despegar a su gobierno de cualquier sospecha de aprovechamiento político por parte de la Casa Rosada.
Kirchner siguió con preocupación, desde su descanso sureño, la evolución de la saga protagonizada por Gerez, que cada vez más parece despegar de responsabilidades al ex comisario Luis Patti y profundiza, en cambio, en la posibilidad de un secuestro vinculado a luchas internas del kirchnerismo de Escobar.
Un rumor que circuló ayer señalaba que Kirchner vuelve del sur con "nuevos datos" sobre lo que verdaderamente pasó con Gerez, que haría públicos y que no sólo le permitiría reforzar su hipótesis de la participación de "mano de obra desocupada" sino, antes bien, salirse del centro de las sospechas que envuelven el caso.
En cuanto al conflicto con Uruguay y la posición cada vez más radicalizada de algunos grupos de asambleístas, el presidente mira, por un lado, con escepticismo la posibilidad de reanudar el diálogo con su colega Tabaré Vázquez.
Cerca del mandatario se sostiene que no tiene caso alentar una cumbre entre ambos si, al mismo tiempo, desde Montevideo se persiste en condicionar cualquier diálogo al levantamiento de los cortes de los puentes fronterizos.
"Es una posición un tanto autista, cuando nosotros hemos dado señales de que estamos trabajando para superar eso, como lo hemos hecho al evitar el bloque a la terminal de Buquebús", dijo una encumbrada fuente del ministerio del Interior.
Mientras tanto, en el gobierno nadie quiso comentar ayer la decisión de un grupo de asambleístas y del gobernador Jorge Busti de impulsar la semana que viene una sesión extraordinaria de la Legislatura entrerriana, para sancionar una ley que impida la venta de madera de esa provincia al Uruguay.
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"No nos vamos a meter, pero no ayuda a apaciguar los ánimos", reflexionó la misma fuente.
Inicio de año complicado: Gerez, papeleras y Mercosur oucuparán la agenda K
Nadie supo explicar, en los despachos gubernamentales, las razones por las que Néstor Kirchner resolvió estirar en 24 horas su descanso en Santa Cruz. Hay tres temas eje que ocuparán al Presidente a su vuelta: En primer término, la saga protagonizada por Gerez, que cada vez más parece despegar de responsabilidades al ex comisario Luis Patti y profundiza, en cambio, en la posibilidad de un secuestro vinculado a luchas internas del kirchnerismo de Escobar; en segundo lugar, el conflicto con Uruguay por las papeleras y el endurecimiento de la posición de los asambleístas entrerrianos, y el repaso de los temas que abordará en la cumbre del Mercosur que se realizará entre el 18 y el 19 de enero próximos en Brasil.
09 de enero de 2007 - 00:00








