Pinamar, el feudo en crisis de Blas Altieri (2da. parte)

Urbanización próspera sin planificación: Pinamar tiene problemas que la coyuntura intenta ocultar pero es evidente que para balneario 5 estrellas le sobran ambiciones y le faltan realidades.

Recapitulemos: en Ostende, la CALP (Cooperativa de Agua y Luz de
Pinamar) no corta la luz porque junto a ese balneario, el intendente
municipal Blas Altieri, instaló a la ‘masa crítica’ de sus electores,
inmigrantes para trabajos temporarios, que benefician al Movimiento de
Unidad del Partido de Pinamar (MUPP). Sin embargo, pese a esa audacia de Altieri para construir un ‘aparato proselitista’, 2007 encuentra dividido a su organización, entre MUPP Auténtico y MUPP Pinamar Primero.
Hay quienes afirman que la CALP hasta tiene una lista de usuarios residentes
en la zona a quienes no solamente nunca interrumpe el
suministro de energía eléctrica sino que, además, no les cobra o bien
les cobra una tarifa preferencial, discriminación muy polémica.
La Cooperativa de Agua y Luz de Pinamar informó que en los últimos días del mes de diciembre y al inicio de enero, "se ha registrado una demanda de energía eléctrica que supera lo previsible".
¿Y qué era lo ‘previsible’ cuando el municipio apostó a un arribo extraordinario de turistas?
Según la CALP, "uno de los principales motivos de este aumento está basado en la instalación y funcionamiento de equipos de refrigeración y aire acondicionado no autorizados". ¿La CALP desconoce que el público de poder adquisitivo que es el que arriba a Pinamar, durante los días de calor utiliza aire acondicionado?
Luego, la CALP informó: "Solicitamos un uso racional de la electricidad en todas sus formas. Debido a que la incorporación de maquinas destinadas a refrigeración doméstica, comercial, o acondicionamiento de aire, pueden producir un aumento muy importante de la demanda eléctrica en relación a los demás aparatos electrodomésticos, ponemos en conocimiento de los Usuarios 2 incisos del Artículo 2 del Decreto Reglamentario de la Ley 11.769 del Marco Regulatorio Energético Provincial, que expresan lo siguiente: Artículo 2 inciso e: "Comunicaciones a la concesionaria" El cliente no podrá aumentar la demanda de energía sin comunicación previa y posterior autorización de la concesionaria (en nuestro caso la Cooperativa). Artículo 2 inciso g: Uso de la potencia El cliente limitará el uso de suministro a la potencia y condiciones técnicas convenidas, solicitando a la concesionaria ( la cooperativa) con una anticipación suficiente la autorización necesaria para variar las condiciones del mismo".
Así era posible ingresar a un supermercado en cuya playa de estacionamiento Renault montó la exhibición de sus nuevos modelos, y todas las gaseosas se encontraban en heladeras que no refrigeraban… Era ridículo agarrar una gaseosa de una heladera y encontrarla tibia.
De todos modos, la pésima, ineficiente, obsoleta y berreta CALP parece una compañía eficiente comparada con el servicio de recolección de residuos que hay en Pinamar y Villa Gesell, a cargo de una empresa llamada Ecoplata.
Desinformado, tal como es su costumbre, el vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli, se exhibió, junto a su mujer Karina Rabollini, en compañía de Blas Altieri en la casa de los padres de Karina, donde se alojó. Scioli le dijo a Altieri que quería conocer la política de seguridad para el verano (llegaron 18 efectivos de refuerzo de Prefectura y 258 de la Policía Bonaerense). Altieri le organizó un encuentro con Jorge Vander Gothe, el responsable de la Seguridad en el municipio, quien afirmó que no hubo casi delitos en estas fiestas, aunque más tarde se contradijo al explicar que si la gente no denuncia los hechos delictivos la policía no puede incorporarlos a la estadística ni iniciar alguna investigación…
Pero Scioli ignoraba la problemática presente del municipio. Gran defensor de Ecoplata ha sido el ingeniero civil Héctor Masson, a cargo de los servicios públicos de Pinamar, pero su enjundiosa reivindicación resulta inconsistente porque todo lo que promete Ecoplata, es incumplido en los hechos. En Pinamar no hubo recolección de residuos el 31 de diciembre y el 1º de enero, las 2 jornadas de mayor acumulación de residuos durante la temporada, por ejemplo. Fueron 2 jornadas de temperaturas elevadas. Entonces, en propiedades alquiladas a $ 10.000 ó $ 15.000 el mes, abundaban los residuos esparcidos por los perros vagabundos o bien los caranchos, en medio del hedor que provoca la putrefacción acelerada por el calor agobiante.
Si Pinamar fuese un balneario 5 estrellas, estas cuestiones no ocurrirían. Por supuesto que a Pinamar le falta mucho para las 5 estrellas: carece de paseo marítimo, tampoco tiene una peatonal para el esparcimiento de su público porque las playas han sido invadidas por urbanizaciones mal planificadas y la furia automotor.
Además, hay un servicio privado bajo régimen de concesión y otro municipal
para limpiar en terrenos abandonados o fiscales: y no funcionan
ninguno de los 2.
Ecoplata incumplió desde el 1er. día: comenzó su concesión solicitando
una prórroga para iniciar la tarea, después tuvieron problemas para
levantar la basura y más adelante llegaron los problemas gremiales que
complicaron el trabajo (sindicato de camioneros, los de Hugo Moyano).
Abunda la incertidumbre acerca de quién es hoy Ecoplata. Inicialmente sus accionistas eran marplatenses, luego ocurrió una sucesión de transferencias accionarias. El intendente Altieri dice que el paquete accionario quedó bajo control de empresarios dueños de una empresa similar en el Partido de Malvinas Argentinas, en el Gran Buenos Aires. Por cierto que no es un antecedente interesante. Jesús Cataldo Cariglino es el intendente de ese distrito, aquel que fue detenido en el año 2003 sospechado de liderado una asociación ilícita para la administración del municipio.
El periodista de Pinamar, Sergio Michnovwicz, le preguntó al intendente interino Luis Lacave (Altieri tiene problemas de salud y es tratado de cáncer de próstata), qué ocurría con Ecoplata: "Ya hemos sufrido las complicaciones de la licitación de la terminal de ómnibus, que si no fuera porque el municipio salió a soportar la estructura, hoy la empresa no hubiera podido pagar el canon pactado y ofrecer los mínimos servicios para los residentes. Si Ecoplata no
puede cumplir con su función nos debe preocupar, de lo contrario pasará que año a año tengamos un Pinamar más sucio y menos prolijo, y todos sabemos que la imagen es lo primero que ven los turistas...".
En verdad, la gente de Pinamar debería pensar más en su calidad de vida durante todo el año antes que en los turistas, que si todo se encuentra tal como corresponde, gozarán de los beneficios. Además, a Juanjo Rodríguez, secretario de Turismo, jamás se le caerá una idea…
Buscando un acuerdo de transferencia con Ecoplata apareció en escena
Esur S.A., propiedad de Transportes 9 de Julio y Brother and Law, pero
finalmente nada cambió.
El caos urbano alcanza otros ejemplos en Pinamar. Por eso crecen las
candidaturas de Victor Pardo y de Roberto Porretti para futuros
intendentes municipales.
Otro residente local que frecuenta los medios de comunicación, Víctor Gamarra, escribió: "Pinamar tiene que enfrentarse a los que la están vendiendo; a los que no respetan el verde que soñó mucha gente, Pinamar tiene que ser una ciudad de oportunidades y no la ciudad del arreglo, Pinamar tiene que seguir siendo el orgullo de los que vivimos en ella y no la vergüenza
de las generaciones que vendrán".
En este contexto presiona el concejal Roberto Porreti, el candidato del Frente para la Victoria, para quedarse con el control del municipio. Sin embargo, ¿Porreti es una alternativa diferente para Pinamar?
Tal como recuerdan integrantes de Aproa (Asociación de Propietarios y Amigos de Pinamar), Porreti ha tenido criterios similares a los de Altieri en ese error mayúsculo que es la Avenida del Mar (el frente marítimo de la localidad) con sentido comercial cuando debería ser residencial para preservar la esencia de Pinamar.
Cuando la Asociación de Concesionarios de Playa le presentó su proyecto a Altieri, en abril de 2005, hace casi 2 años, no solamente Altieri ‘ninguneó’ el anteproyecto. ¿Dónde estaba Porreti, el amigo de Enrique Albistur?
Un tema clave para Porreti: ¿él prorrogaría las concesiones de playa que vencen en abril, o preferiría licitar en un año político? Sin duda que imitará a Altieri y prorrogará todo.
La verdad es que tampoco han resultado muy influyentes los arquitectos supuestamente reputados que llegaron para sumarse a Altieri. Es el caso de Roberto Daniel Ladaga, arquitecto titular del estudio Ladaga Ruarte, junto a María Ruarte. Ladaga afirma que tiene 23 años de experiencia, que desarrolló numerosas obras, que fue inspector de Infraestructura Escolar y como Director General del Instituto de la Vivienda de la Provincia de Buenos Aires, y omite aquel escrache con cacerolazo que le dedicaron los vecinos de Chacabuco, por un problema con 41 casas (probablemente él pueda explicarlo mejor alguna vez).
La huida de Ladaga hacia Pinamar en junio de 2002 le permitió a Altieri contar con un supuesto ‘consultor calificado’, pero en los temas de cómo urbanizar mejor Pinamar, nadie aporta mucho, solamente es especulación inmobiliaria de corto plazo.
Entonces, apareció por Pinamar la Universidad Nacional de La Plata para asesorar. Su sugerencia fue reformular la playa con paradores de madera sobre pilotes, más acotados en cuanto a superficie pero funcionales a la hora de prestar los servicios de sombra y gastronomía. O sea desandar la tendencia prevaleciente hasta ahora de utilizar cemento.
Empresarios como Carlos Castons, presidente de la Asociación de Concesionarios de Playa, defendió el recambio. Cabe la pregunta: ¿quién, entonces, se hace cargo de lo que había ocurrido hasta ahora? ¿Acaso se autorizaron desarrollos sin proyecto general, sin una idea urbana?
La prosperidad sin planificación puede derivar en un mal peor. Es evidente que Pinamar necesita un cambio. Pero en serio.