En 2010 se dispararon los precios agrícolas por la fuerte demanda de granos, lácteos, carnes y aceites de cocina, causada principalmente por las exigencias de los mercados emergentes. La situación no ha cambiado.
LA BURBUJA DE LOS CEREALES
Por Egipto, el grano es más precioso que el oro
Los precios agrícolas siguen disparados. La acumulación de cereales por los Gobiernos, en stocks de intervención, mantendrá los precios al alza.
01 de febrero de 2011 - 00:00
"Desde que los disturbios en Egipto se intensificaron la semana pasada, los cereales han subido mucho más que el oro a medida que la revuelta señalaba un cambio desde una preocupación moderada por la inflación a un pánico sobre insurrecciones provocadas por el precio de los alimentos en todo el planeta", explicó Alain Galibert, en Bolságora (diario El Economista, de Madrid, España).
"Lo ocurrido en Egipto puede provocar otra subida de los precios de los cereales, ya que los líderes políticos en muchos países elevarán las importaciones y restringirán las exportaciones en un intento de reducir la posibilidad de revueltas en su país", opinó Jacqueline Madu, economista de mercados emergentes en Credit Suisse.
Un ETF (Exchange-Traded Funds o fondos de inversión que tienen la particularidad de que cotizan en bolsa de valores, igual que una acción) que replica las materias primas agrícolas ha subido el 35% desde el miércoles y el 34% en los últimos 12 meses, con lo que sobrepasó al oro a principios de este año porque el metal precioso se ha mantenido plano hasta el momento.
A medida que el dólar de USA sigue siendo frágil y los tipos de interés bajos, son muchos los inversores que han recurrido a estos productos para cubrir sus apuestas, diversificar sus carteras y buscar una mayor rentabilidad.
Dicho esto, son muchos los inversores que ahora se preguntan si aún están a tiempo de invertir en los ETF's que juegan la demanda mundial de alimentos.
El aumento de la riqueza de naciones como China, India y Brasil, con un consumo elevado de alimentos, así como su paulatino cambio de hábito tradicional de alimentación y tendencia a buscar más una dieta al estilo occidental, provocó una espiral alcista en la mayoría de los principales vehículos que existen para invertir en materias primas agrícolas, que se vieron muy beneficiados de la subida de precios en productos básicos como el maíz, el trigo, el café y el algodón.
Egipto se encuentra entre los mayores importadores de trigo del planeta. Otros países de Cercano Oriente que pueden sufrir disturbios si no aseguran la oferta de alimentos son: Siria, Líbano y Jordania.
China ya ha establecido algunos controles de precios en los alimentos para mantener la estabilidad. Las políticas restrictivas tanto económicas como sociales, junto a una subida de los costes de la alimentación para los más pobres, son una fórmula infalible para un levantamiento.
Además, las inundaciones en Australia y un descenso de la producción en USA habían iniciado el rally de los cereales mucho antes de que comenzará la revuelta egipcia, pero muchos gobiernos fuera de América del Norte creen que la política de la Fed (Reserva Federal estadounidense) de mantener los tipos de interés tan bajos durante tanto tiempo es la verdadera culpable de la explosión inflacionista, que de pronto se ha vuelto muy seria.
"Vamos a ver a los políticos y gobernadores de bancos centrales de todo el mundo elevando sus críticas contra la política monetaria de la Fed porque la perciben como la causa de la inflación global", advierte Andrew Busch, estratega de BMO Capital Markets.
El oro fue el mejor activo de 2010, porque todo el mundo, desde los hedge funds hasta los fondos soberanos, entró en el metal como un refugio de valor cuando muchos países intentaban devaluar sus divisas. Ahora, muchos países no necesitan una reserva de valor, sino una reserva de poder. De ahí la compra masiva de grano.
"Simplemente, hay muchos países que afrontan escasez de alimentos para sus poblaciones porque los precios de los cereales y otros alimentos han subido más allá de su capacidad para comprarlos, y eso se ha convertido en un problema que los Gobiernos deben resolver si quieren seguir en el poder", según Jim Bower, de Bower Trading.
Alain Galibert cita un proverbio bizantino para esta situación: "La nación con demasiado pan tiene muchos problemas; la nación con demasiado poco pan tiene un solo problema".








