Vélez, con inteligencia, le ganó a Newell's en Rosario

Newell's estuvo desconocido, aún en la violencia de sus simpatizantes, contra Vélez, que con 1 jugador menos, ganó bien.

El césped del Coloso, el estadio del parque de la Independencia, en Rosario, Santa Fe, apareció anoche llamativamente mojado. Cerca de las 18:00, personal del club rojinegro apareció manguereando la cancha. Desde el arranque, todo pintaba para una noche polémica y de agresividad sostenida.
Fue una noche plagada de incidentes. Creyendo que perjudicaban a Velez Sarfield, algunos simpatizantes de Newell's apostaron a las suspensiones prolongadas durante el juego que, en verdad, perjudicaron a su propio club, apretaron a los jugadores de Vélez en el entretiempo y provocaron el caos a la salida del estadio rojinegro, en medio de disparos y corridas al por mayor.
Sí, algunos hinchas de Newell’s hicieron parar el partido en el momento futbolístico menos oportuno, cuando el equipo descontó con el gol de Scocco (el 2-3) y ni bien Vélez se quedaba con uno menos por la expulsión de Mauro Zárate.
Todo comenzó con los objetos que le arrojaron a Gastón Sessa cuando fue a ocupar su lugar en el arco que da al hipódromo.
La hinchada de Newell’s le cantó: "Que de la mano, del Gato Sessa, todos la vuelta vamos a dar", en relación a la definición del Apertura 2004 ganado por los rojinegros.
Y siguió en el entretiempo, cuando un grupo de 'barrabravas' accedieron a la puerta del vestuario visitante para amedrentar a los jugadores de Vélez. Sessa aseguró: "Liberaron la zona en el entretiempo para que 15 tipos nos apretaran. Pero eso nos dio más fuerza para ganar el partido".
Habrá que revisar las normas de seguridad de la Copa Libertadores de América. La Confederación debe velar por la tranquilidad de los protagonistas del juego que son los jugadores, no los hinchas.
Reiniciado el partido, desde una platea baja, rojinegros arrancaron butacas para agredir a la hinchada de Vélez, inmediatamente tras el gol de Scocco. Se contagió la otra platea, la de la vieja visera, para agredir a los suplentes de Vélez que calentaban para entrar tras la expulsión de Zárate.
Luego del segundo gol de Somoza de penal, y de una posterior falta de atrás de Scocco a Cubero, el cuerpo técnico de Vélez apeló a una picardía condenable, cuando el mismo Cinquetti (y Russo también) arengó a sus jugadores a correr hacia el túnel luego de que volaran algunos objetos hacia donde estaba Elizondo. El juez se acercó a la policía para advertirle que no toleraría más una acción semejante y el cuerpo técnico visitante trató de aprovecharlo.
¿Qué hubiera pasado si se iban, cuando faltaban 9' más el descuento? Quien hizo reflexionar a sus compañeros (en contra de un desaforado Cinquetti, que corría y festejaba la victoria con sus puños) fue Gastón Sessa, quien corrió toda la cancha para frenarlos. Y el juego se reanudó hasta el final, 16 minutos después.
La salida del Coloso también fue un caos. Con innumerables corridas, disparos al aire, heridos (como una policía en el rostro) e inseguridad.
Y, en definitiva, no se termina el mundo, es sólo un partido de fútbol que se gana o se pierde dentro del campo de juego.
La guapeza bien entendida, de hombres, debe acompañarse con inteligencia. Y Newell's no tuvo inteligencia, y Vélez sí.
El epitafio fue el 2-4, una realidad demasiado dolorosa de asumir, que casi lo deja afuera de la Copa Libertadores y en la que muchos hinchas, quizás recordando aquel penal no cobrado a Rivarola en el clásico de la Sudamericana, descargaron su impotencia sobre el árbitro Elizondo.
Pero la verdad es que, antes y después del empate impensado conseguido por Spolli, Vélez le sacó la pelota, siempre lució más como equipo y le obligó a Newell’s a cometer errores determinantes.
Ejemplos:
> la pelota perdida de Ortega que derivó en el golazo de Zárate, con nudo a Gavilán incluido,
> el infantil agarrón de Husain a Pellegrino delante del juez, en un tiro libre que los sobraba,
> el descuido terrible al sacar del medio y que propició la nueva corrida de Zárate, el centro atrás y la arremetida de Ereros,
> la inocente mano de Peralta en un pase sin destino de Gracián.
Y por supuesto que los interminables minutos de parate que provocaron simpatizantes de Newell's les sirvieron a los de Miguel Ángel Russo para reordenarse con 1 menos. Entonces, rápidamente las cosas volvieron a su estado anterior. La pelota la capturaba siempre Somoza y se la cedía a Gracián para que la tenga. Y hasta para generar faltas ante un rival impotente.
Con más de media hora por delante y 1 jugador más, Newell’s sólo arrimó peligro cierto a través de un tiro libre en el travesaño de Belluschi, quien junto a Husain fueron los únicos que intentaron ponerle mente fría al corazón caliente.
Newell’s no tuvo argumentos futbolísticos. Esa fue la realidad. Vélez sí.
Al que pase de Newell's y Vélez a los cuartos de final de la Copa Libertadores, parece que su rival serán las Chivas de Guadalajara, que goleó a Independiente Santa Fe de Bogotá en el partido de ida por 3 a 0, en Jalisco.
'El Rebaño Sagrado', como le llaman a las Chivas, jugó sin 6 jugadores titulares, quienes se encuentran con la selección mexicana, preparándose para el Mundial de Alemania 2006: Oswaldo Sánchez, Francisco Javier Rodríguez, Carlos Salcido, Ramón Morales, Gonzalo Pineda y Omar.