OCASO DE UNA PROMESA PRESIDENCIAL

Julio Cobos se desinfla y su gente busca horizontes

Es curioso: cuando comienza el conflicto agropecuario 2011 -que no consigue el impacto de 2008-, encuentra desinflado a quien fue el protagonista de aquellos eventos, Julio Cobos, quien parecía surgir como el presidenciable de la UCR.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Julio Cobos hizo mucho por la división de la UCR, en 2007, y por la reorganización popular, en 2008, cuando la UCR recuperó presencia en ocasión del debate por la Resolución 125.

 
Desde entonces Cobos gozó de la gloria durante el resto del ejercicio, pero desde 2009 comenzó a declinar.
 
Los motivos de lo que hoy ya es un ocaso son para el debate de los analistas, pero el resultado es incontrastable.

Porque Cobos se caía, sin lograr unificar detrás suyo a la UCR, surgió Ricardo Alfonsín, primero; y Ernesto Sanz, después.
 
¿Cobos tendría que haber renunciado a la vicepresidencia de la Nación? Sin embargo, sigue aferrado, probablemente porque no ha despejado sus dudas, que son tan varidas como permanentes.

El Cobismo casi ha desaparecido y su gente emigró hacia otros horizontes. Ernesto Sanz parece el gran beneficiado por la diáspora.

 
En una carta dirigida a la UCR, Julio Cobos confirmó el martes 25/01 que no participará de la elección interna del proximo 30 de abril, fecha decidida por el senador Eernesto Sanz y el diputado Ricardo Alfonsín.
 
En la misiva dirigida al vicepresidente 1ro. a cargo del Comite Nacional de la UCR, Ángel Rozas, Cobos justificó su decisión en que "lo que corresponde es proponer una modificación a la norma, en lugar de incumplirla", en relación a la ley electoral que fija las primarias abiertas para el 14 agosto como única instancia de decisión.
 
"Existe una ley vigente sancionada, que si bien puede ser mejorada, posee aspectos positivos que fortalecen la representatividad de los partidos políticos. Si pensamos en el interés general, la fecha legalmente establecida del 14 de agosto es oportuna,porque brinda mayor espacio a la gestión ejecutiva y legislativa y un tiempo acotado a los procesos internos. Si existen diferentes apreciaciones sobre el criterio de la ley, la fecha estipulada o sobre algún otro punto que coloque en desventaja a algún sector político con respecto a otro; lo que corresponde es proponer una modificación de la norma en lugar de incumplirla", señaló Cobos en su misiva.
 
El vicepresidente remarcó que "el radicalismo -partido que representa la institucionalidad, la democracia, el respeto a las normas, leyes y al Estado de derecho, entre otros valores- debe velar por el efectivo cumplimiento de la misma y seguir preservando el rol de garante institucional que la sociedad le reconoce".
 
Cobos aclaró además que su "disyuntiva nunca versó en que fueran internas abiertas o cerradas, sino que mi postura era –y sigue siendo- que se realicen en el marco de la ley; entre otras razones, porque es fundamental la simultaneidad para evitar la injerencia en las mismas de otros sectores políticos".
 
 
 
"Si me presento a la candidatura presidencial, lo haré el 14 de agosto". La frase de Julio Cobos no sorprendió al nuevo titular de la UCR nacional, Ángel Rozas, quien ayer por la tarde se acercó al despacho del Vicepresidente para intentar convencerlo de que forme parte, junto a Ricardo Alfonsín y Ernesto Sanz, de la interna abierta que los radicales celebrarán el 30 de abril para elegir el candidato presidencial. 

Los popes del radicalismo nacional intentaron presionar ayer al mendocino para que deje de lado su posición y ayude a agilizar el proceso de selección de candidaturas. Pero de nada sirvieron las declaraciones mediáticas que por la mañana lanzaron Sanz, Rozas y el secretario general del partido, Jesús Rodríguez (jefe de campaña de Sanz)

Aunque el ex gobernador mendocino no cambió en nada su opinión, su rechazo al ofrecimiento que le hizo la cúpula radical generó mayor incertidumbre entre sus adherentes e incluso en la opinión pública, ya que el Vicepresidente volvió a poner en condicional la posibilidad de lanzarse oficialmente. 

"Si me presento", dijo varias veces y recién luego aclaró que de hacerlo lo haría el 14 de agosto, que es la fecha que la ley de Reforma Política fijó para que todos los partidos políticos -que quieren pelear por la Presidencia en la elección general del 23 de octubre- celebren sus internas abiertas, simultáneas y obligatorias. Cuando se le consultó sobre si renunciaría a su cargo o tomaría licencia, agregó: "En el momento que considere oportuno tomaré la decisión".
 
"Yo conocía la posición de Cobos desde hace muchos meses, pero tenía la responsabilidad de preguntarle de nuevo", explicó Rozas cuando salió de la Vicepresidencia. El chaqueño aclaró que igualmente la puja entre Sanz y Alfonsín se celebrará el 30 de abril y que el candidato que resulte victorioso enfrentará a Cobos -o a cualquier otro afiliado radical que desee postularse a presidente- en la primaria del 14 de agosto. 

La porfía de Cobos complica al radicalismo nacional. Así lo admitió Rozas, quien dijo que la intención de la cúpula de la UCR es adelantar los tiempos electorales para tener el 30 de abril un candidato "oficial" que comunique el plan de gobierno a todos los argentinos con tiempo suficiente. (...)".
 
 
 
"(...) Cristina puede seguir meneando el misterio sobre su postulación –le asiste el derecho legal y político– pero es muy probable que la lógica electoral en la oposición cobre vida propia a partir de la decisión de la UCR.

Menos atada a los antojos del poder.

El radicalismo, al parecer, se apropió de la iniciativa en un espacio –el de la oposición– que quedó en estado de anomia desde que la muerte de Néstor Kirchner dio vuelta la escena política nacional. La convocatoria a internas apuntaría a despertar el interés de una sociedad distanciada con las elecciones, fuera de la porción maciza del kirchnerismo que milita y acompaña.

Alfonsín y Sanz, leyendo con acierto esa realidad, supusieron que aguardar mansamente las inciertas internas nacionales significaba regalarle un tiempo de oro al kirchnerismo y bambolear sus propias candidaturas sobre un voladizo. 

¿Qué sucedería con ellas si las internas no se cumplieran? 

La UCR, como las demás fuerzas de la oposición, quedarían en una encerrona, sin tiempo ni espacio para dirimir diferencias. Asomados, por otra parte, a mayores fragmentaciones y a discordias, tal vez, irreconciliables.

La interna radical, acorde a cómo se desarrolle en la hora previa, podría devolverle al partido algo que ha perdido con la sociedad desde la traumática experiencia de Fernando de la Rúa. Grados de confianza, búsqueda de identidades diluidas.

Esas condiciones no fueron recuperadas con el papel que le cupo a Cobos en la vicepresidencia, en especial desde que su voto negativo contra la resolución 125, en medio del virulento conflicto con el campo, lo ubicó en la vereda de enfrente del matrimonio Kirchner.

A priori, ni Alfonsín ni Sanz parecen garantizar esa recuperación. Pero la interna de abril podría constituir, si la saben llevar, una ocasión propicia

Alfonsín deberá validar bastante mas que su buena imagen y el sonido de un apellido que lo familiariza con la política. 

Sanz ha tenido algunos protagonismo salientes en el Congreso, pero no posee todavía la talla de un candidato nacional. Lo sabe: por esa razón, aún antes de sellar con Alfonsín el acuerdo para la interna, salió de rauda recorrida por la costa atlántica para intentar codearse con el gran público.

Quizás al senador le hubiese convenido que la interna se hiciera a final de mayo, como pretendía. 

Pero Alfonsín tampoco tenía por qué concederle esa ventaja. 

El conocimiento no es un problema para el diputado. La clave estará en todo caso, como ocurre siempre en ese tipo de contiendas, en la capacidad que tengan ambas para entusiasmar al elector independiente. Los radicales de cuna, con uno u otro, van a estar el último domingo de abril.

El dilema, a futuro, sería para Cobos. Alfonsín o Sanz emergerán de la interna, sin dudas, políticamente fortalecidos. ¿Cómo hará el vicepresidente, desde su sitio en el poder, para neutralizar el envión? ¿Qué hará si el Gobierno no cumple con las internas obligatorias que promete? ¿Aceptarían Alfonsín o Sanz otra interna con Cobos? 

Las principales voces del Gobierno aseguran que las internas de agosto se harán. Incluso señalan que la Presidenta tiene a la firma el decreto de convocatoria. Pero esa ley casi no empezó a reglamentarse y lleva mas de un año de sancionada. (...)".