Dias muy duros en Paquistán, de intenso islamismo antioccidental. De hecho, la organización no gubernamental ActionAid ha denunciado que las autoridades exigieron a 18 ONGs abandonar el país. El gobierno de Islamabad no quiere grupos extranjeros de ayuda en suelo paquistaní.
ASIA BIBI
08/10: La vida o la muerte
Asia Noreen, más conocida como Asia Bibi, nació entre 1964 y 1971 -no hay precisión al respecto-, y es una cristiana pakistaní con 5 hijos, condenada el 08/11/2010 a la horca por una corte del distrito de Nankana, acusada del delito de blasfemia contra el profeta Mahoma, aunque el veredicto debe aún ser confirmado por un tribunal superior. Ella fue condenada por cristiana y no querer convertirse a la religión musulmana. El lunes 08/10 ocurrirá la audiencia decisiva ante la Suprema Corte de Paquistán, que examinará la apelación de los abogados de Asia Bibi.
La decisión de expulsar a las ONGs sucede en el marco de quejas de los directores de medios de comunicación y periodistas, por un aumento de la censura y diversas restricciones a la libertad de expresión en Pakistán.
En diciembre 2017, el Gobierno expulsó a los representantes de 27 ONGs, en especial aquellas que trabajaban por la defensa de los Derechos Humanos.
¿Cómo quedará en este contexto la actividad de organizaciones tales como Renaissance Education Foundation (REF), que intenta educar y capacitar a jóvenes paquistaníes desde su sede en el área rural Youhanabad, en Lahore? Sucede que REF, dirigida por Joseph Nadeem, paga la defensa judicial de Asia Noreen más conocida como Asia Bibi.
Precisamente, está por ocurrir la instancia decisiva de la vida o la muerte de ella.
El 'caso Bibi' irrumpió en los medios en noviembre de 2009: en junio de aquel año, la campesina Bibi fue enviada a buscar agua mientras trabajaba en un campo, y otras mujeres musulmanas protestaron ya que, al no ser ella musulmana, contaminaría el recipiente y lo haría impuro.
Luego, le exigieron abandonar su fe cristiana y se convirtiera al Islam. Ella se opuso respondiendo que "Jesús murió en la cruz por los pecados de toda la humanidad" y preguntó a las mujeres qué había hecho Mahoma por ellas.
Ellas acudieron al imán local, esposo de una de ellas, quien la denunció a la Policía por el delito de blasfemia: el artículo 295 del Código Penal de Pakistán pena con la muerte blasfemar contra el profeta del Islam.
El juez local, Naveed Iqbal, quien la condenó a muerte, le ofreció convertirse al Islam a cambio de su libertad pero ella le respondió que prefería morir como cristiana que salir de la prisión siendo musulmana.
Desde entonces el asunto se ha convertido en un eje del llamado 'choque de civilizaciones', pero también una cuestión de Fe.
Paolo Affatato escribió, desde Roma, para La Stampa/Vatican Insider:
"(...) El lunes 8 de octubre de 2018, a las 13:00 (hora local), la Suprema Corte de Paquistán examinará la apelación, que llega al 3er. grado del juicio, que presentaron los abogados de la mujer cristiana condenada a muerte por blasfemia y que lleva en la cárcel casi una década.
Será un proceso relámpago, según los procedimientos penales de Paquistán, que se llevará a cabo en una única audiencia, en la que los jueces escucharán las posturas de los abogados defensores (Saiful Malook) y de los acusadores (representados por el Ministerio Público) y decidirán si confirmar o anular la sentencia de la pena capital. La decisión debería ser anunciada el mismo día y pasarán 2 o 3 días para su publicación.
(...) Tal como confirma el documento emitido por la Cancillería del Tribunal Supremo de Islamabad, revisado por Vatican Insider, un colegio especial de jueces, creado específicamente para esta ocasión, escuchará las argumentaciones del abogado musulmán Saiful Malook, abogado de Asia Bibi, y decidirá el destino de la mujer.
Según Nadeem, hay esperanzas. El colegio, compuesto por tres altos magistrados, será presidido por el presidente de la Suprema Corte de Paquistán, Mian Saqib Nisar que, como garantía de imparcialidad y transparencia, pidió ocuparse del caso de Asia Bibi, para alejarlo de los peligros de la instrumentalización política y religiosa.
(...) Tanto en el primer como en el segundo grado, el proceso judicial que llevó a la cárcel a la campesina cristiana del Punjab fue seriamente condicionado por elementos ajenos que lo falsearon por completo.
El proceso ante el tribunal de Nakhana Shahib, que en noviembre de 2010 decretó la primera condena a muerte, estuvo claramente viciado por falsas acusaciones, confeccionadas para castigar a la mujer que había osado rebelarse a la discriminación de la que fue víctima, perpetrada por sus compañeras de trabajo en los campos. Las mujeres la acusaron de haber contaminado, en cuanto cristiana, la fuente de agua en la que todas estaban bebiendo.
Ante la reacción de Asia, una afrenta imperdonable, fueron a buscar el apoyo del imán local, que concibió y puso en práctica el plan para acusarla por blasfemia: un fácil atajo para librarse de adversarios en diatribas privadas. El imán hizo una denuncia y atestiguó en el tribunal sobre un evento en el que (disparate lógico y jurídico) no estuvo involucrado personalmente, afirmando que Asia había ofendido el nombre del profeta Mahoma.
Habría sido muy fácil para los jueces revelar el complot, puesto que el imán nunca escuchó las palabras de Asia y su testimonio era claramente falso. Pero el tribunal eligió el camino más cómodo y, para no crear disgustos entre los grupos musulmanes locales, prefirió declararla culpable.
La vida de Asia desde ese día cambió y una inocente fue condenada a muerte según el artículo 295 coma C del Código Penal de Paquistán, es decir por el delito de blasfemia en contra del profeta Mahoma. Al enterarse de su caso, los cristianos de Paquistán comenzaron una campaña para defenderla, que culminó con un llamado público de Benedicto XVI para su liberación.
Mientras tanto fue presentada la apelación ante la Suprema Corte de Lahore, capital del Punjab, en contra de la sentencia injusta, pero el caso de Asia Bibi ya se había convertido en un serio problema y pocos meses después, en ese fatídico 2011, quedó asociado a dos homicidios de personajes de alto nivel, que se manifestaron públicamente a su favor: primero perdieron la vida en atentados terroristas el musulmán Salman Taseer, gobernador del Pujab; y el católico Shahbaz Bhatti, ministro federal para las minorías religiosas.
Después de estos trágicos sucesos, ninguno de los magistrados quería asumir la responsabilidad de juzgar a Asia Bibi, y una serie de postergaciones, por los motivos más disparatados, caracterizaron el proceso en Lahore, mientras la estancia en la cárcel se prolongaba sensiblemente y la mujer fue enviada de la prisión de Sheikhupura a la cárcel femenina de Multán, para garantizarle una mayor seguridad.
No fue sino hasta octubre de 2014 cuando un juez aceptó deliberar sobre el caso de Asia Bibi, pero, mientras se difundían rumores de amenazas en contra de los magistrados, la Suprema Corte confirmó la sentencia de primer grado, considerando creíbles los testimonios presentados en contra de la mujer. La pena fue suspendida, a la espera del 3er. y último grado del juicio, la Suprema Corte. (...)
Mientras tanto, hace algunos días precisamente Joseph Nadeem y el esposo de Asia, Ashiq Masih, la visitaron en la cárcel. La encontraron «fuerte en el cuerpo y en el espíritu», según refirieron. (...)
Si también la Suprema Corte decidiere confirmar la condena, solamente quedaría pedir la clemencia del presidente de Paquistán."
El 09/09 asumió Arif Alvi, un odontólogo educado en University of the Pacific (Stockton, California), y en University of Michigan, quien tiene como 1er. ministro al trabajador social y ex estrella del críquet nacional, Imran Khan.
Arif Alvi es el fundador del partido Pakistán Tehreek-i-Insaf (PTI), y fue elegido Presidente con el apoyo de Imran Khan y la coalición gubernamental.
Es decir que Alvi es un líder más bien institucional pero el poder real pareciera asentarse en Khan.
Días atrás, 4 miembros del parlamento de la Unión Europea participaron en una manifestación en apoyo a los cristianos en Paquistán. “La protesta fue organizada por diferentes ONG de derechos humanos para llamar la atención de las Naciones Unidas sobre el sufrimiento de los cristianos en Pakistán debido a la blasfemia y otras leyes discriminatorias”, dijo Asher Sarfraz, defensor pakistaní de derechos cristianos.
Según él, los cristianos no pueden conseguir un empleo con buena remuneración ni puestos gubernamentales en el país asiático. “Las mujeres y niñas cristianas son secuestradas, violadas, obligadas a convertirse al islam y a casarse con hombres musulmanes. La situación para los cristianos en Pakistán es cada vez peor”, dijo Sarfraz, defensor de derechos cristianos en Paquistán.
A su vez, el gobierno afirmó que los derechos de las minorías religiosas son respetados en la nación musulmana.
Justo por estos días ocurren eventos importantes vinculados a la relación entre cristianos y musulmanes que podrían ser favorables a resolver en forma positiva el 'caso Bibi'.
El secretario general de la Liga Mundial Musulmana, el saudita Muhammad bin Abdul Karim Issa, ha pedido a los suyos participar de una delegación junto a los líderes religiosos cristianos y judíos para visitar Jerusalén como un paso hacia la paz.
Israel quiere regresar a Jerusalén el statu-quo de capital de su territorio, en vez de Tel Aviv, y eso provoca enormes tensiones en una ciudad ícono religioso para 3 religiones, no sólo la judía.
"Deben ser musulmanes, cristianos y judíos, y deben visitar todos los lugares sagrados", dijo Karim Issa a Fox News. "Deben ser independientes de la política. Serán más influyentes sin una agenda política porque son independientes. Esta visita no es de Arabia Saudita y no debe representar a Arabia Saudita", dijo él, ex ministro de Justicia saudí.
Alissa, defensor del diálogo "interreligioso", se unió a Ronald Lauder, presidente del Congreso Judío Mundial, en la 2da. cumbre anual "Acercamiento cultural entre los Estados Unidos y el mundo musulmán" de la Liga Mundial Musulmana en Nueva York.










