CONFIANZA

Culposos y culposas del mundo, aquí tenemos una razón para celebrar

Hay personas que tenemos una tendencia a sentir culpa por todo: lo que hicimos, lo que no hicimos, lo que pensamos que podríamos haber hecho, lo que olvidamos hacer. Este es un motivo frecuente de terapia, ya que muchas veces una tendencia a la culpa excesiva puede perjudicarnos o estropear la capacidad de disfrute de la vida. Pero no todas son malas noticias: según un estudio de la Universidad de Chicago, las personas con una propensión fuerte a sentir culpa son percibidas por los demás como más confiables. Pero además, ¿qué es exactamente la culpa? ¿Qué la diferencia de la vergüenza? ¿Cómo se construyen las culturas basadas en una versas las culturas basadas en la otra? Los 5 tipos básicos de culpa, según la clasificación de la psicóloga Susan Krauss Whitbourne.

Las personas culposas son más confiables

Un estudio  de la Escuela Booth de Negocios de la Universidad de Chicago, publicado en el Journal of Personality and Social Psychology, descubrió que el rasgo más determinante a la hora de decidir si una persona nos parece confiable es su tendencia a sentirse culpable. Es decir, nos resultan más confiables las personas culposas.

O en otras palabras, tener una predisposición a sentirnos culpables tiene una relación directa con cuán confiables le parecemos a los demás.

Los autores, Emma Levine, Bradford Bitterly, Taya Cohen y Maurice Schweitzer, llevaron a cabo 6 estudios y encuestas utilizando juegos de economía para intentar descubrir qué rasgos de la personalidad predicen lo confiable que nos resultará una persona. Encontraron que es la propensión a la culpa, por encima de una variedad de otros rasgos de personalidad, el factor que predice lo digna de confianza que una persona nos parecerá.

Una aclaración importante

Existe una diferencia entre la tendencia a sentirse culpable (lo que llamaríamos una persona culposa) y la culpa en sí misma.

Mientras que la culpa concreta genera un comportamiento reparativo luego de una trasgresión, la tendencia a sentirse culpable, o ser culposo, es la anticipación de la culpa que uno puede llegar a sentir si trasgrediera una norma o código.

Según Levine y los demás autores del estudio, "las personas con tendencia a la culpa son aquellas que anticipan la culpa que sentirán si hacen algo erróneo o malo, lo que puede evitarles tomar la mala decisión en un primer lugar", explica Mariana Plata de la revista Psychology Today.

Son más sensibles en las relaciones interpersonales

"Las personas con alta propensión a la culpa tienen más probabilidades de ser dignas de confianza que aquellas que tienen baja tendencia a la culpa, pero no son universalmente más generosas", explica el estudio.

"Hemos demostrado que las personas con alta propensión a la culpa tienen más probabilidades de comportarse de manera sensible en las relaciones interpersonales, cuando les toca ser responsables por los destinos de los demás", explican.

Es decir, las peronas con alto grado de tendencia a la culpa tienen un mayor sentimiento de responsabilidad cuando se les deposita confianza, y es menos probable que exploten esa confianza, aclara el India Times.

¿Qué es la culpa?

Wikipedia la define como la experiencia disfórica (relacionada a las emociones desagradables o molestas) que se siente al romper reglas culturales. Puede ser tanto religiosas como políticas, familiares o de un grupo de pertenencia. O ante el pensamiento de cometer dicha trasgresión.

La culpa es un estado afectivo en el que la persona experimenta un conflicto por haber hecho algo que cree que no debió haber hecho (o por no haber hecho algo que cree que debió hacer).

Sigmund Freud la describió como el resultado de una pelea entre el ego y el superego. Freud consideraba que "el obstáculo de un sentido inconsciente de culpa (...) es el más poderoso de todos los que se tienen para llegar a la recuperacion".

La psicoanalista Alice Miller afirmó que mucha gente sufre toda su vida por este opresivo sentimiento de culpa, el sentimiento de no haber vivido a la altura de las expectativas de sus padres (...) ningún argumento puede superar estos sentimientos de culpa, pues estos tienen sus inicios en los períodos más tempranos de la vida, y es de este hecho del que derivan su intensidad.”

El filósofo Martin Buber subrayó la diferencia entre la noción freudiana de culpa, basada en conflictos internos, y la culpa existencial, basada en daños reales ocasionados a otros.

Culpa no es lo mismo que vergüenza

Muchas personas usan las palabras 'culpa' y 'vergüenza' como sinónimos, cuando no lo son.

Según Dictionary.com:

La culpa es "el sentimiento de responsabilidad o arrepentimiento por alguna ofensa, crimen u error, ya sea real o imaginado".

La vergüenza es "el sentimiento doloroso que surge de la conciencia que se tiene de algo deshonroso, impropio, ridículo, hecho por uno o por otra persona".

Francis J. Flynn, profesor de comportamiento organizacional de la Escuela de Posgrado Stanford Business, señala, según un artículo publicado en el portal  de la institución, que es importante diferenciar entre la vergüenza, que es un sentimiento negativo dirigido hacia uno mismo como persona, y la culpa, que está centrada en un acto.

"La vergüenza en general tiene efectos perjudiciales y puede causar que un empleado se aisle o arremeta contra los demás. Una persona con tendencia a la culpa, en contraste, buscará lidiar con un problema que haya causado, para revertir el daño que cometió a otros - o evitar cometer otra trasgresión".

Culturas de la vergüenza y culturas de la culpa

La antropóloga Ruth Benedict estableció una diferencia entra las culturas basadas en la vergüenza, como la antigua Grecia, y las que están basadas en la culpa, como la judía y la cristiana.

"Ambas enseñan a las personas cómo deben comportarse, pero tienen enfoques muy diferentes sobre los actos malos. En las culturas de la vergüenza, lo que importa es lo que los demás piensan de uno: el bochorno, la ignominia, la pérdida de prestigio. Mientras que en las culturas de la culpa, se trata de lo que te dice la voz interna de tu conciencia", escribió  el rabino Jonathan Sacks.

"La culpa es un sentimiento que surge cuando violamos estándares absolutos de moralidad que hay en nosotros, cuando violamos nuestra conciencia", escribió el misionólogo Paul Hiebert. "Una persona puede sentirse culpable aunque nadie sepa sobre su acto; este sentimiento de culpa es aliviado confesando el error y restituyendo a la víctima. Las culturas que verdaderamente están basadas en la culpa dependen de una convicción internalizada del pecado como el ejecutor del buen comportamiento, a diferencia de las que están basadas en la vergüenza, que dependen de sanciones externas."

Los 5 tipos de culpa

Susan Krauss Whitbourne, profesora emérita en Ciencias Psicológicas y del Cerebro de la Universidad de Massachusetts Amherts, publicó en Psychology Today, una clasificación de 5 tipos básicos de culpa. Estos son:
1. Sentir culpa por algo que hiciste.
2. Sentir culpa por algo que no hiciste pero que deseas hacer.
3. Sentir culpa por algo que pensás que hicisite (aunque no lo hayas hecho).
4. Sentir culpa por no haber hecho lo suficiente para ayudar a alguien.
5. Sentir culpa porque te está yendo mejor que a otra persona.