SIGNOS DEL DESCALABRO

Alquileres impagables, deudas y edificios sin mantenimiento

Hay datos de la vida cotidiana que suelen ser más confiables que muchos informes económicos y que se convierten en indicadores de la profundidad de la crisis: por un lado, se conoció que los inquilinos ya gastan un 45% de su sueldo en pagar el alquiler de su vivienda. Por otro lado, uno de cada tres departamentos tiene deuda de expensas. Y si se combinan éstos gastos junto con la renta, una persona puede llegar a gastar el 70% de su salario en ambos. Por último, también se empiezan a postergar los arreglos en los edificios y los mantenimientos, generando situaciones de riesgo.

El costo de tener y mantener una vivienda en relación a los ingresos de los inquilinos es un indicador cabal de la crítica situación económica que atraviesan millones de argentinos. Pero las situaciones que surgen de esas dificultades encierran otras implicancias.

Según la Asociación Civil Administradores Independientes de Propiedad Horizontal (AIPH), uno de cada tres departamentos se atrasa en el pago de las expensas. Por otro lado, la Federación de Inquilinos Nacional calcula que los inquilinos gastan un 45% de su sueldo en pagar el alquiler. Si ambos costos se suman, el gasto para los no propietarios ascienden al 70% de su sueldo. Por último, la suba de la morosidad en cuanto a las expensas está generando que muchos edificios empiecen a postergar arreglos e incluso los mantenimientos, generando situaciones de riesgo.

AIPH está alertando sobre un posible "envejecimiento edilicio importante en poco tiempo", ya que "no se hacen arreglos ni adecuado mantenimiento" por este motivo.

Y la Unión de Consorcistas de la República Argentina (UCRA), da más precisiones: "Hay cosas imposibles de desatender en un edificio: calderas, ascensores, instalaciones de gas. Pero por esto se postergan o se hacen remiendos. No se puede vivir con esa inseguridad permanente".

La Cámara Argentina de la Propiedad Horizontal (CAPHAI), citada por el diario Clarín este martes (21/8) destaca que antes de la fecha de vencimiento, los administradores cobran apenas el 15% de lo liquidado. También aumentó el índice de casos en que se rematan departamentos para poder cobrar, añade la entidad.

Las asociaciones de consorcistas siguen apuntando al costo de las cargas impositivas y de servicios, pero especialmente a los salarios de los encargados que suelen representan entre el 60% y el 80% del total de los gastos comunes. Eso llevó en los últimos años a que muchos edificios contrataran personal por horas para reemplazar las funciones de los encargados.

Por otro lado, una encuesta nacional de Inquilinos Agrupados determinó que sin contar las expensas se destina el 45% del salario a pagar los alquileres y Córdoba es la provincia donde se dedica el mayor porcentaje seguida por San Juan, Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires y Santa Fe.

El gasto de vivir en una propiedad ajena asciende al 70% si se suman las expensas.

La encuesta de esta agrupación se realizó a más de 5.000 personas y estaba destinada a medir el impacto de los aumentos en el precio del alquiler.

Se detectó que hay un incremento de 4 puntos respecto de la encuesta que se hizo en enero de este año, que había dado como resultado el 41% del salario a alquileres.

Si se toma en consideración además el pago de expensas y servicios, en promedio se destina entre el 60 y el 70% de sus ingresos en mantener su vivienda alquilada.

Córdoba con 46,7%, es la provincia que registra un mayor porcentaje. Le siguen San Juan (46,2%), provincia de Buenos Aires (45,6%), Ciudad de Buenos Aires (44,6%) y Santa Fe (41,9%).

Otro dato que surgió del relevamiento fue la evasión impositiva del mercado inmobiliario: el 78,3% de los encuestados dijo que la inmobiliaria o el propietario no le extienden una factura al momento de pagar el alquiler. El promedio aumenta en provincias como San Juan, 94,2%, CABA, 84,5%, Provincia de Buenos Aires, 79,9%, y Santa Fe, 70,5%.

Las organizaciones de inquilinos nucleadas en la Federación Nacional advirtieron que la Ley Nacional de Alquileres, que fue aprobada por unanimidad en el Senado, corre riesgo de perder estado parlamentario si no es tratada antes de finalizar el año legislativo por la Cámara de Diputados. Ésta extiende a tres años la duración mínima de los contratos y establece que los alquileres deben aumentar una vez por año a través de un índice promedio entre inflación y salario.

El diario Los Andes aporta un relevamiento de la Fundación Reunión de Administradores, que indica que la morosidad en el pago de las expensas ronda el 20%.

Pero la entidad resalta que no les preocupa tanto esto como el retraso en la cancelación, ya que ha pasado a concentrarse entre el 15 y el 25 de cada mes.

Jorge Hernández, presidente de la Fundación Reunión de Administradores, afirmó que la morosidad no ha alcanzado el 30% nacional que sostienen desde otras organizaciones, sino que se ubica más cerca del 20%. En cambio, señaló que sí ha empezado a ser notorio, en los últimos 3 meses, un retraso en la fecha de pago.

Para ilustrarlo, detalló que en mayo sólo 35% de los consorcistas había pagado hasta el día 10, mientras a fin de mes se había llegado al 78% (lo que implica un 22% de morosos). En junio esto fue más marcado, ya que apenas 28% había cancelado los primeros 10 días y se llegó a 79% el 25.

En cuanto a los motivos, señaló que quienes tienen expensas de entre mil y 4 mil pesos se demoran porque priorizan los pagos esenciales para la familia, pero se aseguran de cancelar a fin de mes ya que quieren evitar que se les carguen los intereses punitorios y se les acumulen dos o más meses.

En cuanto a la Ciudad de Buenos Aires, según datos de la Dirección General de Estadística y Censos porteña, las expensas de un hogar promedio (de dos adultos y dos menores) aumentaron un 11,87% entre enero y mayo de este año, al pasar de $1754,51 a $1962,83, mientras que si se mide mayo contra mayo del año anterior, la suba es de un 37,15% (en mayo de 2017 se pagaban $1431,06).

Las tarifas no son el único componente de este aumento, sino que a esto se suman la subas de proveedores, como el servicio de desinfección, el mantenimiento de ascensores y matafuegos y ascensores, así como las paritarias del gremio de encargados de edificios Suterh.