Contundente tercer paro contra el Gobierno de Mauricio Macri. La adhesión de los gremios del transporte (trenes, colectivos, aviones, taxis y subtes) fue decisiva para el éxito de la medida de fuerza que paraliza este lunes (25/6) al país, sumado a los piquetes de algunas organizaciones y partidos de Izquierda.
EL DÍA DESPUÉS
Paro político: El Gobierno teme que el peronismo deje la ‘racionalidad’
Ya anticipaba el Gobierno nacional que el paro de este lunes (25/6) iba a ser contundente desde que los gremios del transporte decidieron adherir a la medida de fuerza de la CGT. La preocupación por estas horas en la Casa Rosada pasa por dos aspectos: volver a convocar a los dirigentes gremiales a una mesa de diálogo para aplacar sus ánimos y, por otro lado, ven con preocupación que el accionar del sindicalismo termine radicalizando al ‘peronismo racional’ al que necesita en el Congreso.
La Casa Rosada ya había anticipado la contundencia de la huelga general convocada por la CGT y que recibió el apoyo de Hugo Moyano, las dos CTA, partidos de Izquierda y organizaciones sociales, por eso empezaron a delinear el ‘día después’.
Hay dos aspectos que Cambiemos atiende de este paro: por un lado cómo reencauzar el diálogo con los sindicatos con los que tiene buena llegada y que, si bien se adhirieron al paro, lo hicieron con la venia del Gobierno y para descomprimir la presión de las bases pero sin romper puentes con la Rosada. A ellos, y a otros también, debe ofrecerles algo para seguir en la mesa de negociaciones sin alimentar las apetencias de Moyano y compañía, entre ellos también al peronismo. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, ya está armando la convocatoria a sindicalistas y empresarios, pero los gremialistas no ven mucho atractivo en esa mesa: ellos reclaman cambios importantes en la política económica, como suspensión de despidos y paritarias libres, entre otras cosas.
El PJ es la mayor preocupación del Gobierno nacional. Si bien se conocen los contactos entre el mundo sindical peronista con el ‘peronismo racional’ parlamentario encarnado en la figura de Miguel Pichetto y que impidió el debate de las reformas de las leyes laborales, el temor es que esos vínculos escalen a otro nivel: el electoral.
Por lo pronto, el paro tendrá repercusión adentro de la CGT y en su interna. Ya es claro que la etapa del triunvirato Schmid-Daer-Acuña está terminada y empieza la pelea por encontrar a la nueva conducción, lo que se empezaría resolver después del mundial de fútbol.
Todos miran a Hugo Moyano, que se apoya en algunos gremios peronistas pero principalmente en las dos CTA y las organizaciones sociales que hoy tienen el manejo de la calle. Junto con sus camiones, Moyano tiene un poder de fuego considerable. Pero sigue dependiendo de los sindicatos del transporte si quiere que un paro sea exitoso.
La puja dentro de la CGT determinará también la relación con el Gobierno de Mauricio Macri, que quiere dejar atrás el paro de hoy y retomar las negociaciones que venía llevando con los gremios antes de que el triunvirato decidiera la medida de fuerza, a pesar de las promesa de más fondos para las obras sociales sindicales y el decreto que otorgó un 5% más de aumento salarial sobre las paritarias.
Pero el acuerdo salarial que logró Moyano del 25% para los camioneros generó el impulso para otros pedidos sindicales de reabrir sus negociaciones para mejorar los porcentajes acordados a principios de año.
Otro actor novedoso en la protesta es la Iglesia Católica, aunque en el oficialismo creen que el apoyo que le dio al paro es por el debate del aborto.
Pero lo más importante para los planes reeleccionistas de Cambiemos es que la CGT no termine de alienar al ‘peronismo racional’ que componen los gobernadores y legisladores nacionales con los que Macri debe negociar en el Congreso.
En el Senado está el proyecto oficial de reforma laboral, trabado porque Pichetto adhiere a la opinión de la CGT, que especialmente rechaza la modificación del cálculo de las indemnizaciones. Si esas coincidencias se siguen replicando, le será muy difícil el 2019 a Cambiemos, una muestra de lo que podría venir se verá en la discusión del Presupuesto Nacional.








