4/3/18

Entre marchas antifascistas y de ultraderecha, Italia se prepara para votar

A menos de 1 semana para las elecciones italianas, el país está polarizado y el gran tema es la inmigración. El fin de semana hubo marchas en Roma, Milán y Palermo, tanto antifascistas como de ultraderecha, luego de que el pasado 3/2, un neofascista tiroteara e hiriera a 6 inmigrantes africanos en la ciudad de Macerata.

El 4/3 vota italia para renovar 630 escaños de la Cámara de Diputados y 315 del Senado, en las elecciones que son ampliamente percibidas como las más importantes de Europa este año -y la que tiene el mayor potencial de deslizar a la eurozona de vuelta hacia una crisis, explica el portal británico The Economist-.

Las últimas encuestas muestran que el movimiento anti-establishment fundado por el comediante Beppe Grillo -y cuyo candidato a primer ministro, Luigi di Maio, tiene 31 años y dejó la carrera de derecho para trabajar como mesero y obrero, explica el dario El Espectador- sería el partido que obtendría más votos en solitario. El Movimiento Cinco Estrellas (M5S) obtendría, según los sondeos, el 28% de los votos -esta no sería una mayoría suficiente para gobernar y hasta el momento, el M5S se ha negado a hacer alianza con los partidos mainstream (The Economist apunta que su candidato a primer ministro actual quiere cambiar eso)-.

La que encabeza las encuestas es la coalición de derecha del ex primer ministro, Silvio Berlusconi, con un 36% de intención de voto. La alianza de centroizquierda liderada por el Partido Demócráta (PD) obtendría un 28%. "Liderado por Matteo Renzi, quien fue primer ministro hasta fines de 2016, el Partido Demócrata es también el socio dominante en el gobierno de coalición de Paolo Gentiloni (N de la R: actual primer ministro). Pero ha sido severamente debilitado por las defecciones y la competencia de un partido nuevo y más radical de izquierda, Liberi e Uguali (Libres e Iguales). Si la derecha fuera a ganar una mayoría, el asunto crucial sería si la Liga Norte o Forza Iitalia de Berlusconi reciben más votos, dado que sus 2 líderes han acordado que quien tenga mayor éxito, debería tener el derecho a elegir primer ministro", explica The Economist. Todas las encuestas, apuntan, sin embargo, a un Parlamento sin mayoría. Eso, según The Economist, podría derivar en el desenlace que quieren los mercados: una coalición entre Forza Italia y el Partido Demócrata, quizás liderado por Gentiloni.

"Los italianos están cansados de todo: del desempleo, la economía, los políticos y el tema estrella: la migración. En este escenario, los partidos de extrema derecha han tenido más acogida. A tal punto que el ex primer ministro Silvio Berlusconi, inhabilitado para participar en política hasta 2019, pero clave en la contienda, abrazó el tradicional discurso contra la inmigración de la Liga Norte en estas elecciones", explica el diario El Espectador. "Un estudio del Observatorio Europeo reveló que uno de cada dos italianos les teme a los extranjeros. Entonces, los políticos interpretaron este miedo y convirtieron la migración en una poderosa arma electoral."

El 3/2/2018, el ultraderechista excandidato del partido Fuerza Nueva, Luca Traini, disparó e hirió a 6 inmigrantes africanos en la ciudad de Macerata. Según Deutsche Welle, el ataque fue para vengarse tras el asesinato de una chica de 18 años, Pamela Mastropietro, presuntamente asesinada por un traficante de drogas nigeriano. El tema puso el dedo en la llaga y enardeció aún más el ya caliente debate sobre la migración en la campaña electoral. Además, el hecho provocó reacciones contra el racismo y el fascismo así como manifestaciones de la ultraderecha.

El sábado 24/2, hubo masivas marchas y concentraciones, tanto antifascistas como de la ultraderecha, además de un mitín del líder de la xenófoba Liga Norte, Matteo Salvini. "En la capital italiana, en una jornada lluviosa, la Asociación Nacional de Partisanos y otras 20 organizaciones se manifestaron con el lema 'Nunca más fascismo, nunca más racismo' y lo hicieron junto a exponentes de partidos de izquierdas, rivales a su vez en los comicios", escribió el portal El Español. Formaron parte del evento miembros del Gobierno en funciones como el primer ministro, Paolo Gentiloni, así como miembros del partido Libres e Iguales. El sindicato de base (COBAS) convocó una protesta paralela, tanto contra el racismo como contra la reforma laboral de Renzi. En Milán, mientras tanto, el acto principal fue el mitín del líder de la Liga Norte, Salvini. Este pronosticó que su partido -que forma parte de la coalición de derecha de Berlusconi- será la fuerza de derecha más votada. No muy lejos de allí, explica El Español, celebraba un acto electoral la formación neofascista CasaPound, y en una calle adyacente, se agrupaba la extrema izquierda en repudio a esta ideología. Hubo momentos de tensión cuando los activistas antifascistas -retenidos en la vía La Foppa, de la que no podían salir- intentaron romper el cordón policial. En Palermo -donde el martes 20/2, había sido atado de pies y manos y agredido el dirigente ultraderechista de Forza Nuova, Massimiliano Ursino-, el líder de esta formación, Roberto Fiore, participó de un acto en la Plaza Crispi mientras, no muy lejos de allí, se concentraban pacíficamente movimientos de izquierda y partidos como el antisistema Poder al Pueblo (PAP). Este último denunció que el martes uno de sus militantes había sido herido a cuchillazos mientras pegaba carteles.

Por otro lado, el 35% de los 51 millones de electores convocados al 4/3 aún no sabe qué votará, explica Daniel Verdú del diario El País. Y la abstención de quienes están llamados por primera vez a las urnas roza el 40%. El politólogo y experto en temas electorales, Roberto D'Alimonte, aclara que la batalla clave en la última semana antes de las elecciones se librará en el sur del país. Sicilia, Puglia y Lazio serán importantes. “Ahí es donde más fuerte es el Movimiento 5 Estrellas. Y si logra vencer con un número consistente de colegios uninominales, impedirá a Berlusconi y a su coalición obtener la mayoría absoluta a nivel nacional. Es muy difícil saber lo que puede pasar, porque son electores difíciles de predecir. Además, el M5S tiene una marca fuerte en el sur, pero los candidatos son débiles”, dijo D’Alimonte a El País.