LA IMPORTANCIA DE PREVENIR

El 04/02 es el Día Mundial del Cáncer

Este domingo 4/02 es el Día Mundial del cáncer. Actualmente, 8,8 millones de personas mueren de cáncer en todo el mundo cada año, de los cuales, 4.000.000 de personas mueren prematuramente (de 30 a 69 años). “Creemos que el Día Mundial del Cáncer es la oportunidad ideal para aumentar la concientización y movilizar a la sociedad para avanzar en la prevención y control de esta enfermedad”, afirman desde Ketchum Argentina. Es por eso que hay que tener en cuenta ciertos requisitos para cuidar la salud y poder prevenir la enfermedad.

El día 04/02 fue instaurado en el año 2000 como Día Mundial del Cáncer con el objetivo de aumentar la concienciación y movilizar a la sociedad para avanzar en la prevención y control de esta enfermedad.
 
El problema es que, en muchos casos, si ningún familiar o amigo ha tenido esta enfermedad, la persona vive aislada en su vida cotidiana, al margen del mundo oncológico, en una especie de burbuja, pensando que “eso no le va a tocar”.
 
En cambio, un día cualquiera, en una visita al médico, cualquier persona puede ser diagnosticada de cáncer. Es entonces cuando la burbuja creada se rompe y la persona es vulnerable y necesita información. Por eso, se antoja necesario que la sociedad se acerque en su día a día a la realidad de esta enfermedad, que rompa su burbuja y que se informe sobre los síntomas o incluso los mitos existentes en torno al cáncer.
 
Es importante generar una cultura de divulgación de información para reducir los riesgos y al mismo tiempo potenciar la detección temprana del cáncer.
 
En la niñez es importante adquirir ciertos hábitos de vida saludables como una dieta equilibrada y realizar actividad física desde edades tempranas que ayudan a prevenir el riesgo de cáncer. Los niños son muy vulnerables a la exposición ultravioleta (UV) solar, a los agentes cancerígenos como el humo de tabaco y otras sustancias químicas como pesticidas.
 
Padres, madres, docentes, niñas y niños deben estar atentos a los cambios repentinos que puedan aparecer y consultar en forma inmediata para descartar la presencia de un cáncer infantil.
 
En la etapa de la adolescencia se adquieren comportamientos que definen la salud de una persona durante su vida como lo son el consumo de tabaco y alcohol, una mala alimentación o una vida sedentaria, todos ellos factores que contribuyen al riesgo de desarrollar cáncer en el futuro. A partir de esta edad se suele disminuir el nivel de actividad física, se recomienda mantenerse activo diariamente y evitar el sobrepeso y la obesidad.
 
Evitar la exposición al sol de 11 a 17 horas, buscar lugares sombreados, utilizar sombrero de ala ancha, ropa oscura, lentes con protección UV y usar filtro solar mayor de 30 ayuda a prevenir el cáncer de piel.
 
En el marco de la educación sexual, es importante informar sobre cómo reducir la exposición al HPV y al HIV, factores de riesgo de cáncer.
 
Ya siendo adulto es importante controlar el consumo de alcohol, mantener un peso y una alimentación saludable, además de disminuir el sedentarismo y lograr una vida físicamente activa, son factores que disminuyen el riesgo de diferentes pos de cáncer. Continuar con los cuidados ante la radiación UV del sol y estar atentos a la aparición de lunares o cambios en la piel.
 
A partir de los 21 años las mujeres deben realizarse el Papanicolaou para prevenir el desarrollo de cáncer de cuello de útero. Quienes fuman deberían abandonar su adicción y si lo necesitan, pedir ayuda para lograrlo ya que corren el riesgo de desarrollar diferentes cánceres vinculados al consumo de tabaco. Es importante vivir en ambientes 100% libres de humo de tabaco ya que es un comprobado agente cancerígeno.
 
A partir de los 50 años, hombres y mujeres deben realizarse el estudio de sangre oculta en materia fecal para prevenir el cáncer colo-rectal.
 
Las mujeres de 50 años en adelante deben realizarse mamografías cada 2 años. El cáncer de mama puede ser curable si se detecta a tiempo. Es fundamental estar alertas ante cambios del normal funcionamiento de nuestro cuerpo y consultar sin demoras al servicio de salud al que se pertenece.
 
Un estudio, publicado por The Lancet, revela que en España la supervivencia a los 5 años del diagnóstico ha pasado del 56% al 63% en pacientes con cáncer de colon, y del 21% al 27% en los tumores cerebrales, dos formas cancerígenas que con frecuencia reciben un pronóstico negativo. La investigación incluso ha detectado ligeras mejoras en la supervivencia de los enfermos afectados por los cánceres de peor pronóstico.
 
Así, en España, la supervivencia a los cinco años del diagnóstico del cáncer de esófago ha pasado del 9% al 13%. El de hígado se ha incrementado del 14% al 17% y el de pulmón del 10,8% al 13,5%. Los afectados por cáncer de páncreas, tal vez el tumor maligno con peores perspectivas, muestran una supervivencia del 7,7%, frente al 5,6% de hace 17 años. Eso significa que en la actualidad ha salvado la vida a los cinco años del diagnóstico un 7,7% de los diagnosticados.
 
Estos datos positivos contrastan con un hecho que el estudio destaca y califica de "inaceptable", como es el desigual acceso a los servicios médicos y a los tratamientos, en función del país donde se vive y de la renta personal de los individuos. En países donde, como ocurre en España, la sanidad es de acceso público y está financiada por el Estado, los tratamientos disponibles se administran de forma igualitaria.
 
La supervivencia a los 5 años de un cáncer de mama es del 90% en USA, pero solo el 66% de India. Tampoco corre la misma suerte un niño nórdico que uno latinoamericano.
 
Es por eso que es elemental ir al médico y hacerse los controles anuales para prevenir cualquier tipo de enfermedad que con un diagnóstico temprano puede tener chances de curarse.