EL HUEVO DE LA SERPIENTE

Aquella gran traición británica a los árabes

Los ingleses juraron a los árabes que les garantizaban un gran Estado árabe si les ayudaban a derrotar a los otomanos o turcos, en la 1ra. Guerra Mundial. Pero los ingleses ocultaron a los árabes que ya habían firmado un acuerdo con los franceses para repartirse el Mundo Árabe. Los guardianes de La Meca hicieron una revolución sin recompensa.

El Imperio Británico llegó a una extensión casi incomparable: unos 100 territorios distribuidos en el planeta Tierra. Sin embargo, su presencia en Medio Oriente fue de lo más recordado.

Londres controló la actual Sri Lanka, Emiratos Árabes Unidos, India, Pakistán, Bangladés, Kuwait, Irak, Israel, Palestina y Jordania, etc.

Durante mucho tiempo el Imperio Otomano (los turcos) había ido avanzando sobre la Península Arábiga, aunque perdían la mayor parte de sus posesiones europeas (los Balcanes, quedando apenas Albania y la región de Tracia o sea desde Macedonia hasta el mar Negro).

En 1909, los 'Jóvenes Turcos' derrocaron al sultán Abdul Hamid II y lo reemplazaron por su hermano Mehmet V como líder del Imperio. La situación preocupaba a los británicos ya que su prioridad era preservar el libre abastecimiento de petróleo en los pozos petroleros de Persia (hoy Irán). Además, en sus fronteras contaba con millones de súbditos musulmanes que podían ser permeables a la proclamación de la yihad.

Los otomanos decidieron reforzar sus posesiones asiáticas, y la élite nacionalista (los Jóvenes Turcos) buscó alianzas con el grupo étnico más numeroso del imperio luego del turco: los árabes, sin percibir que los propios árabes tenían su corriente nacionalista opositora a la "identidad oficial" otomana.

De pronto, en todas las capitales árabes del Imperio surgieron foros y organizaciones nacionalistas cuyas actividades fueron reprimidas por las autoridades otomanas, aunque su fuerza era tal que en ocasiones tuvieron que transigir.

El gran error otomano ocurrió al estallar la 1ra. Guerra Mundial, en 1914: el sultán Mehmet V llamó a sus súbditos musulmanes a la yihad contra los Aliados (Francia, Gran Bretaña y Rusia).

No sólo fue una lectura desacertada de los acontecimientos (la neutralidad hubiera estado mucho mejor) sino que resultaba un error intentar manipular los sentimientos religiosos de los musulmanes en favor de intereses de unas potencias occidentales contra otras.

Mehmet V encontró resistencia en muchos árabes, que vieron en la coyuntura una oportunidad de deshacerse de la tutela otomana.

Los británicos también, pero debían actuar con sigilo porque temían que Rusia se quedara con los fragmentos que más les interesaban (sin comprender que el zar Alejandro iba en caída). Así fue como se decidió promover un plan de alianza con la Península Arábiga.

La insurgencia árabe fue alentada por los británicos, para derrotar a los otomanos, con el argumento de que era aliado de los imperios austro-húngaro y alemán y el reino de Bulgaria.

Sykes-Picot

El alto comisario británico en El Cairo, Henry McMahon, fue el encargado de transmitir en La Meca al último jerife, Husayn ibn Ali, guardián de los santos lugares del Islam, la propuesta británica de alianza contra los Otomanos.

En el capítulo más conocido de la historia, el galés Thomas Edward Lawrence fue enlace del Ejército británico con las tropas árabes del emir Faisal Ibn Husein, de la dinastía Hashemita, en la rebelión árabe contra el Imperio Otomano.

Pero la clave estaba en el intercambio epistolar entre Henry McMahon y Husayn ibn Ali, conocido como "la Correspondencia Husayn-McMahon", 10 cartas intercambiadas entre el 14/07/1915 y el 30/01/1916​.

Los británicos proponían rebelión árabe a cambio del reconocimiento de un Estado árabe en la zona: "Si la nación árabe se coloca a su lado en esta guerra, Inglaterra la garantizará contra toda intervención exterior en Arabia y dará a los árabes toda la ayuda necesaria contra una agresión extranjera".

Era la oportunidad que buscaban el jerife y los nacionalistas árabes: un Estado propio, liberado de la tutela otomana y que agrupara a los árabes del Imperio.

Falsas Promesas

El jerife reclamó que el reino árabe comprendiera Arabia y los actuales Siria, Líbano, Israel, Palestina, Jordania e Irak.

El Imperio británico aceptó la idea aunque con condiciones: los territorios excluidos eran los considerados estratégicos para los aliados: el litoral mediterráneo de la actual Siria, el Líbano y el sur de Irak.

La Rebelión árabe estalló contra el Imperio otomano sobre Palestina con el objeto de crear un estado árabe unificado desde Alepo en Siria hasta Adén en el Yemen. Comenzó el 05/06/1916 y duró 2 años.

Husayn nunca imaginó la traición que, a fuego lento, ya se había cocinado en el bando aliado.

Secretamente, 1 mes antes que estallara la rebelión árabe, en mayo de 1916, Gran Bretaña y Francia firmaron los Acuerdos Sykes-Picot, repartiéndose el Oriente Medio. Mediante dicho acuerdo se definieron las fronteras de Irak y Siria, y es el origen del conflicto actual entre Israel y los palestinos.

El Estado Islámico o ISIS siempre sostiene una de sus metas es revertir los efectos de Sykes-Picot.

El Acuerdo Sykes-Picot fue un acuerdo secreto entre Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda y la 3ra. República Francesa, con el consentimiento del Imperio Ruso​ para el reparto de las posesiones del Imperio Otomano en Oriente tras la 1ra. Guerra Mundial.

Las negociaciones se desarrollaron entre noviembre de 1915 y marzo de 1916, y​ se firmó el acuerdo el 16/05/1916, informándose a la opinión pública ya con los bolcheviques en el poder, en los diarios Izvestia y Pravda el 23/11/1917 y por el británico The Manchester Guardian el 26/11/1917.

Historia del Oriente Medio (1/5)

Historia del Oriente Medio (2/5)

Historia del Oriente Medio (3/5)

Historia del Oriente Medio (4/5)

Historia del Oriente Medio (5/5)

El acuerdo definió las fronteras de Irak y Siria, negando las promesas hechas a los árabes por el coronel T. E. Lawrence.

Se repartió a los británicos el control de las áreas desde la línea de la costa del mar Mediterráneo hasta el río Jordan, Jordania, el sur de Irak y una peq

Los franceses se quedaron con el control del sureste de Turquía, el norte de Irak, Siria y Líbano.

Dichos acuerdos, unidos a la 'Declaración Balfour' (02/11/1917, manifestación formal pública del gobierno británico de su apoyo al establecimiento de un "hogar nacional" para el pueblo judío en la región de Palestina, incluida en una carta del ministro de Relaciones Exteriores británico, Arthur James Balfour, al barón Lionel Walter Rothschild, líder de la comunidad judía en Gran Bretaña, para su comunicación a la Federación Sionista de Gran Bretaña e Irlanda, publicado en la prensa el 09/11/1917), y a la resolución de la Sociedad de Naciones acerca del establecimiento de mandatos en los territorios arrebatados a los otomanos, liquidaron las ambiciones árabes.

Finalmente tras el fin de la Gran Guerra y la victoria aliada, el Imperio británico obtuvo el control de Palestina y Mesopotamia, de las antiguas colonias alemanas: Camerún, Togolandia, África Oriental Alemana (Tanganica, Ruanda y Burundi), África del Sudoeste (actual Namibia) y Nueva Guinea Alemana.

En cuanto al Reino del Hiyaz, Estado árabe creado por Husayn al inicio de la rebelión, fue conquistado y anexionado por sus vecinos para crear Arabia Saudí.