ELIMINATORIAS

Chile eliminado, escándalo con Bachelet en el palco...y elecciones en un mes

El 19 de noviembre serán las elecciones en Chile, donde Sebastián Piñera parece encaminarse al triunfo en primera vuelta. Michel Bachelet no compite en estos comicios, pero intenta irse del poder con la mejor imagen posible después de las crisis en su equipo económico y el conflicto con los mapuches. Con su popularidad en bajos niveles, decidió presenciar el partido entre la selección chilena y Brasil. Pero la ‘Roja’ perdió y fue eliminada. Para peor, además de las burlas de los hinchas, la prensa trasandina denuncia que el viaje de la presidenta costó $35 millones y que utilizó recursos estatales para una travesía que no revestía carácter diplomático ni de Estado.

Mal momento para la eliminación de la selección de Chile del Mundial de Rusia 2018: en un mes se celebrarán las elecciones en el país trasandino y el candidato de la derecha Sebastián Piñera podría imponerse en primera vuelta. En el plano futbolístico la caída de ayer (10/10) de la ‘Roja’ ante los brasileños significó que la ‘generación dorada’ de futbolistas chilenos que ganaron dos copas América y lograron dos clasificaciones consecutivas inéditas a mundiales no podrán participar de otra cita mundialista por su edad. En estos momentos el debate pasa por la responsabilidad de algunos jugadores y del DT, además de cómo rearmar al combinado que perderá a sus principales figuras.

Pero también hay un plano político que nadie descuida. Como en Argentina, la selección nacional de fútbol es un tema casi de Estado y su suerte opera sobre el humor social de la población con derivaciones sobre los gobernantes de turno. La historia ya dio muchas muestras de esto. La presidenta Michel Bachelet lo sabía cuando decidió estar presente en el partido decisivo con Brasil. Fue una apuesta arriesgada, pero los analistas chilenos creen que la mandataria no tenía mucho que perder habida cuenta de sus bajos niveles de popularidad. Una victoria o una clasificación por medio de un empate en el Maracaná podían sumarle algunos puntos, pero la jugada salió mal no sólo porque la ‘Roja’ perdió y fue eliminada sino porque estalló un escándalo sobre los gastos del viaje de la Presidenta.

Bachelet aceptó la invitación que envió el viernes pasado la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) para que los acompañe en el partido Chile-Brasil, registrado en Sao Paulo.

Pero la confirmación oficial del Ejecutivo llegó una hora antes de que la gobernante tomara el avión de la Fuerza Aérea para trasladarse a Brasil.

Según La Radio, de Chile, altas fuentes de la Fuerza Aérea como por personas que conocen del mercado aéreo chileno, dijeron que “mover” el avión Gulfstream IV de la FACh en el que viajó la mandataria tiene un costo por hora superior a los US$7 mil, lo que multiplicado por 8 horas, que es el tiempo total del trayecto ida y vuelta entre Chile y Brasil, ascendería sobre los 35 millones de pesos chilenos, sin contar la comida a bordo y las horas extras, sumado a las asignaciones que reciben los carabineros por volar en un avión estatal.

Costo que se suma a hoteles y arriendo de vehículos para el traslado por las calles de Sao Paulo, todo coordinado con la cancillería de ese país, elevaría aún más el monto de un supuesto viaje improvisado y que no tuvo una misión diplomática ni de Estado, sino la aventura de seguir a la selección chilena, destacó el portal BioBioChile.

Si la presidenta Bachelet hubiese decidido viajar en vuelo comercial con costo a su patrimonio personal, un viaje de una aerolínea como LATAM directo Santiago – Sao Paulo, le hubiese costado unos US$683, por comprarlo de un momento a otro. Si por razones de comodidad hubiese decidido pasar a “primera clase” el valor del billete aéreo hubiese aumentado a US$2.274.

Más allá de la polémica por el viaje, el portal chileno El Líbero analizó las especulaciones políticas de Bachelet alrededor del partido Chile-Brasil con varios especialistas. El académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, señaló que era “un tremendo riesgo, porque las encuestas están mostrando que es una candidata poco popular, por lo que si ella se ve asociada a una derrota importante de la selección, a una no clasificación, la imagen de yeta puede aumentar”.

Pero advirtió que si la selección clasificaba, si bien cambia un poco el panorama en cuanto al ánimo de los chilenos “no creo que mejore la aprobación de la Presidenta. De hecho, los problemas que tiene ahora el gobierno van más allá de la Selección”, esto, porque “tienen un incendio, particularmente por el tema mapuche y en especial por el tema de (Mahmud) Aleuy”.

Por su parte, el académico de la UAI, Max Colodro, dijo que el viaje “es una decisión que confirma que la Presidenta no está pensando en el gobierno, sino que está preocupada de su imagen internacional. Eso se vio reflejado en la crisis que hubo en el equipo económico primero, y en la crisis con Aleuy después. Es una Presidenta que está pensando más bien en la imagen que va a dejar su gobierno y ella en particular” y agregó que “en ese sentido, el aparecer vinculada al eventual logro de la clasificación es una apuesta que desde el punto de vista deportivo es bastante riesgosa, ya que hay un riesgo de que finalmente se asocie su presencia en Brasil a un mal resultado, pero de alguna manera, ella también está dispuesta a acompañar a la Selección en esta circunstancia porque tiene puestos los ojos en, no me atrevería a decir legado, pero sí en la imagen que va a dejar a largo plazo, en las anécdotas que van a rodear su término de gobierno”.

En ese sentido, Colodro concluyó: “si ella estuviera preocupada de que su capital político sirve y de que es un activo para poder ir sacando adelante los problemas de gestión que tiene el gobierno, no tomaría esta decisión, porque muestra una cierta distancia emocional y afectiva de temas que son más propios de gestión del gobierno”.

Para el decano de la facultad de Ciencia Política y Administración Pública de la Universidad Central, Marco Moreno, “no es buena idea mezclar las instituciones republicanas como la Presidencia de la República, con actividades de este tipo, no solamente en el caso de ella, sino que no es bueno que los presidentes o presidentas se involucren en este tipo de actividades que ponen en un mal pie o sacan del pedestal en que tenemos a las instituciones de la República”. En ese sentido agrega que “en un contexto electoral, a 40 días o a cinco domingos de la elección presidencial, no parece muy razonable que ella exponga su capital político a un resultado que parece muy incierto. Además que hacer un viaje y ausentarse del país, no me parece que la situación de eliminatorias lo amerite… no es la final del mundial”.

El académico de la UDP, Patricio Navia, opinó que “da igual (que vaya). No tiene mucho que perder. Si pierde, sigue abajo. Si Chile clasifica, se llena de gloria”.

A esto Morales agrega que la decisión en sí misma de ir a Brasil, por parte de los asesores de la Mandataria “se asume cuando ya no hay nada más que perder. Los gobiernos hacen este tipo de jugadas cuando queda poco tiempo, cuando la aprobación presidencial -si bien ha subido-, no ha explotado, y por ende los gobiernos empiezan a afirmarse de cualquier cosa, con el fin de mejorar su imagen pública”.

Pero recordó que “ni siquiera cuando la selección ganó la Copa América la Presidenta Bachelet aumentó su aprobación”.