El equipo de Emmanuel Macron dijo que un hackeo "masivo" había colgado en internet mensajes de correo electrónico, documentos e información de financiación justo antes de que la campaña terminara el viernes 05/05 y Francia entrara en un período de silencio que prohíbe a los políticos hacer comentarios sobre la filtración.
HACKEO Y SUFRAGIO
Balotaje en Francia, un país tan dividido como USA
Francia, un país tan radicalizado como USA acude a las urnas. La grieta domina el mundo o, al menos, algunos de los países más importantes. Dividido entre una oferta de continuismo y otra de ruptura destructiva, el inquietante comicio plantea la posibilidad de que la victoria de lo primero continúe profundizando el avance de lo segundo. A la vez, Francia intenta evitar que un pirateo informático de correos electrónicos de la campaña de Emmanuel Macron influya en el resultado de las elecciones presidenciales, advirtiendo que reproducir los datos podría ser un delito.
"En vísperas de las elecciones más importantes para nuestras instituciones, la comisión hace un llamamiento a todo el mundo presente en páginas de Internet y redes sociales, principalmente los medios de comunicación, pero también a todos los ciudadanos, para que demuestren responsabilidad y no comuniquen este contenido, para no distorsionar la honestidad de la votación", dijo la comisión electoral francesa en un comunicado.
La filtración de datos se produjo mientras los sondeos pronosticaban que Macron iba camino de una cómoda victoria sobre la líder de la extrema derecha Marine Le Pen en las elecciones del domingo 07/05, con las encuestas mostrando su ventaja ampliándose a alrededor del 62% frente a 38%.
La comisión, que supervisa el proceso electoral dijo, después de una reunión convocada apresuradamente el sábado 06/05, que los datos se habían obtenido fraudulentamente y que podrían estar mezclados con información falsa.
Los medios de comunicación franceses cubrieron el hackeo de diversas formas, con el diario izquierdista Liberation dando a la noticia un espacio destacado en su web, mientras canales de noticias de televisión optaban por no mencionarla.
Hasta 9 gigabytes de datos fueron publicados por un perfil llamado EMLEAKS en Pastebin, una web que permite compartir documentos anónimos, el viernes por la noche.
No estaba inmediatamente claro quién fue el responsable, pero el movimiento político de Macron dijo en un comunicado que el pirateo era un intento de desestabilizar la democracia y dañar al partido.
"El movimiento En Marche! (¡En marcha!) ha sido víctima de un masivo y coordinado hackeo", dijo.
En Marche! dijo que los documentos divulgados mostraban sólo el funcionamiento normal de una campaña e incluían información sobre sus cuentas. Añadió que los hackers habían mezclado documentos falsos con auténticos para sembrar "duda y desinformación".
El comicio
El ultraderechista Frente Nacional, que hace 15 años obtuvo algo menos del 20% del voto en las presidenciales, podría obtener 40% en esta ocasión. Ese progreso plantea algo más que preguntas sobre cual será el avance de esas fuerzas dentro de 5 años, en las presidenciales de 2022.
Nacido como típico partido de ultraderecha, con anclajes en el neofascismo europeo de los años '70, las herencias del régimen de Vichy y las heridas de la Algérie française, el Frente Nacional ha logrado en 20 años hacerse con el grueso del voto de protesta de la Francia pobre.
Más de la mitad de los franceses son críticos con la Unión Europea, con la quita de soberanía y de democracia nacional que representa, sin querer por ello abandonar el europeísmo. Votaron en 2005 en ese sentido en un referéndum que fue ignorado y hoy 66% de ellos son críticos con Alemania. Casi un 70% apoyaron la resistencia sindical, ciudadana y estudiantil a la reforma laboral del presidente François Hollande en 2016.
Es motivo de que, tal como se adelantaba ya en la 1ra. vuelta del 23/04, el resultado del balotaje sea engañosamente tranquilizador. La esperada victoria de Macron, con alrededor del 60% del voto y la derrota de Le Pen, con cerca del 40%, tal como indican los sondeos desde hace semanas, sólo es satisfactoria abstrayéndose de la enorme ambigüedad que rodea a esta extraña elección en una Europa sumida en una profunda crisis de desintegración.
El invocado antifascismo ha logrado obviar todo debate social acerca de la enfermedad francesa. Ha vuelto a colocar por unos días a la Unión Europea en un altar sacralizado fuera del alcance de la crítica. Pero el asunto se complicada a diario, y si no lo quieren ver es peor para los ciegos.
La sociedad francesa ha demostrado ser una de las más politizadas de Europa. Una campaña que hace unos meses todos servían en dos grandes platos precocinados –el tema del terrorismo yihadista y el debate sobre la identidad–, ha tenido un menú mucho más variado. Transcurrida en medio de un estado de emergencia, vigente en el país desde noviembre del 2015, y después de atentados que han dejado 240 muertos y centenares de heridos desde enero del 2015 (asalto a la Redacción de Charlie Hebdo), la campaña se ubicó en el centro los temas económicos y sociales, exhibiendo la gran fractura nacional.
El futuro
Daniel Cohn-Bendit, líder del Mayo del '68, apodado por entonces Dany le Rouge (Dani el Rojo), hoy ya con 72 años, desertor de sus sueños revolucionarios, y elector de Macron, le dijo a Irene Hernández Velasco, del madrileño diario El Mundo:
> "Hemos llegado hasta aquí poco a poco, porque en los últimos 20 años, si no más, este país no ha sabido resolver sus problemas. Durante años y años el Gobierno de Nicolás Sarkozy, el de Francois Hollande y los anteriores no han sido capaces de frenar el crecimiento del desempleo y el aumento de las desigualdades sociales. Y ahora tenemos lo que tenemos: dos Francias. Una que trabaja y que tiene energía y otra que se siente al margen, que no participa. En 2005 Francia ya votó en contra de la Constitución Europea, y esa semilla antieuropeísta sigue aquí. Lo hemos visto en estas elecciones: la mayoría de los candidatos han sido muy críticos con Europa, con el liberalismo... Existe la utopía, tanto en la extrema izquierda como en la extrema derecha, de que si renaciera el Estado francés se resolverían todos los problemas."
> "En Francia no sucederá como en el Brexit, Macron ganará. El problema no es si ganará, que lo hará, sino por cuánto ganará. Espero que sea por más del 60% de los votos. Porque si no el drama seguirá ahí: habrá un 40% de la población francesa que habrá votado a Marine Le Pen."
> "Francia necesita a Europa. Pero Europa no ha estado a la altura, no ha estado al nivel que la necesitábamos. Cuando Macron salga elegido presidente, porque estoy seguro de que ganará, tendrá por supuesto que ir a Alemania, tendrá que hablar con los holandeses y decirles a todos que también ellos son responsables de lo que está pasando en Francia. El problema de Europa es que ha dejado de ser creíble. Sí, sin duda los políticos europeos son en parte responsables de lo que está ocurriendo en Francia."
Denuncia
El equipo del candidato Macron denunció "una acción de pirateo masiva y coordinada" que ha resultado en la difusión en redes sociales de información internas de su partido, En Marche!
La publicación de correos electrónicos, contratos y documentos contables ocurrió poco antes del final oficial de la campaña electoral y a menos de dos días de la segunda vuelta. Los sondeos prevén una victoria amplia del centrista Macron sobre su rival, Marine Le Pen, jefa del partido de extrema derecha Frente Nacional.
Se hace difícil pensar que, a 32 horas de la elección, la publicación de los correos, bautizados por sus difusores como Macronleaks, altere el resultado. "No creo en lo más mínimo que este hecho [el llamado Macronleaks] tenga un impacto", dijo Frédéric Dabi, del instituo de sondeos Ifop.
Pero enrarece unas elecciones que se han disputado bajo la amenaza de una operación de injerencia similar a la que ocurrió en las presidenciales estadounidenses de noviembre de 2016. Y el ciclo electoral no termina el domigno con la elección del presidente. En junio Francia celebra unas elecciones legislativas en las que el nuevo jefe de Estado buscará una mayoría para gobernar.
El miércoles, en el único debate televisado entre las dos vueltas de las elecciones, Le Pen insinuó sin pruebas que Macron tenía cuentas ilegales en las Bahamas. “¿Vamos a descubrir cosas, quizá demasiado tarde, que afectan a Emmanuel Macron?", se preguntó al día siguiente en un programa de radio.
El partido de Le Pen, el Frente Nacional, no tardó en buscar un beneficio. Florian Philippot, vicepresidente del FN y mano derecha de Le Pen, comentó en la red social Twitter: "¿Los #Macronleaks nos contará cosas que el periodismo de investigación deliberadamente se ha callado? Espantoso, este naufragio democrático".
Los documentos, según un comunicado de En Marche!, proceden de cuentas personas y profesionales del equipo de campaña, y se obtuvieron hace unas semanas en el marco de una de las múltiples operaciones de pirateo que ha sufrido el partido. Hace unos días, un informe de la empresa japonesa Trend Micro señaló que detrás de estos ataques se encontraba el mismo grupo ruso que pirateó las cuentas del equipo de Hillary Clinton durante la campaña de USA.
Clinton acabó perdiendo ante el actual presidente, Donald Trump.
En Marche! describe la difusión de los documentos, a falta de unas horas para la apertura de los colegios electorales, como "una operación que manifiestamente supone una desestabilización democrática, como se vio en Estados Unidos durante la última campaña presidencial".
El comunicado subraya que los documentos internos robados son legales y avisa de que entre los archivos difundidos se encuentra algunos falsos "para sembrar la duda y la desinformación".







