UN CASO ESTÁNDAR

Inseguridad en 3 de Febrero y denunciarla es... complicadísimo

Odisea de una familia en el municipio de 3 de Febrero, una tragedia cotidiana en el Gran Buenos Aires que en tiempos de Cambiemos no es diferente que en tiempos del Frente para la Victoria: no es una cuestión de partidos políticos sino de que hay muchos habitantes que han decidido delinquir como forma de vida, probablemente por la impunidad de la que gozan. Afortunadamente la familia que lo padeció no sufrió una pérdida mayor que la material pero también es dramático tener que agradecer porque los delincuentes al menos les perdonaron la vida.

Sucedió el sábado 15/04 en un barrio de Ciudadela, 1er. cordón del Gran Buenos Aires, municipio 3 de Febrero, gestionado por Diego Valenzuela (PRO/Cambiemos), quien reemplazó vía las urnas a Hugo Curto (Frente para la Victoria/Partido Justicialista).

En días de Curto, la inseguridad fue un tema que preocupó muchísimo a los vecinos de 3 de Febrero. Pero en días de Valenzuela, también.

En este caso, NN (mejor no mencionar su nombre, no sea que existan represalias) caminó junto a su hijo mayor de 12 años por el pasillo de una vivienda tipo PH hacia la vereda, donde estaba su vehículo, un Chrysler Cruiser color negro, junto al que lo esperaba su mujer y los 2 hijos menores, una niña de 10 años y un varón de 4.

No llegaron a ingresar al automóvil cuando se atravesó un Ford Ecosport, también de color negro y vidrios polarizados, de la que descendió una persona, pistola en mano, de unos 30 años, quien les dijo que ingresaran a la casa de ellos, creyendo que era la de la acera de enfrente, vivienda elegante.

NN le explicó que se había equivocado, que esa no era su casa, y entonces el otro, visiblemente nervioso, le dijo que entonces entraran a la vivienda, cualquiera fuese. Con la pistola contra la espalda, lo acompañó hacia el pequeño departamento mientras otros 2 delincuentes bajaron del vehículo muy probablemente robado para una jornada de saqueo, y retenían a la esposa y los 3 hijos.

El delincuente lo apuntó a la cabeza y le gritó: "Papi, dame el canuto".

NN explicó que es un laburante y que no tenía "canuto".

"Los ahorros o te hago mierda", agregó el delicuente, a quien le temblaban las manos mientras apuntaba, y luego lo golpeó con la culata en la frente.

Entonces ingresó otro, más experimentado, quien le aconsejó que apuntara al pecho de NN, y le explicó a éste: "No hagás ninguna boludez, mirá que tenemos afuera a tu familia".

En el tira y afloje, se llevaron lo que parece habitual cuando se roba a gente que no es adinerada: celular, alianzas matrimoniales, notebook...

NN agradece que sólo lo hicieron sangrar en la cabeza pero los 5 conservan la vida.

Hoy día hay que agradecer estar vivos, y es cierto pero también obliga a preguntas importantes acerca de la calidad de vida en una sociedad con muchos delincuentes que gozan de impunidad.

Luego, el otro problemón: llamando al 911, la policía, al menos en 3 de Febrero, demora 40 minutos en llegar cuando se trata de un caso de emergencia.

Lo más inexplicable, sin embargo, es tener que ir 4 veces a la comisaría para que acepten tomar la denuncia, tal como si fuese un favor excepcional. Una locura.