POR SIEMPRE BARRICK

Uñac se plantó y espera a que llegue un dueño

La empresa Barrick Gold confirmó su 3er. derrame en un año y medio en la mina Veladero, en San Juan. Barrick Gold señaló que detectaron una "rotura en una cañería que transportaba solución de oro y plata dentro de la zona del Valle de Lixiviación. De inmediato, se activaron los procedimientos para contener y mitigar la situación. Toda la solución y el material de proceso fue contenido dentro del área de operación. No se generaron daños a la salud de las personas ni al medioambiente", agregó la compañía. Pero, con argumentos muy concretos, el gobierno de San Juan suspendió las actividades en la mina Veladero, hasta que la empresa envíe a la provincia a sus jefes responsables a dar garantías de que no volverá a suceder. El ministro de Minería de San Juan, Alberto Hensell, dijo que la suspensión "no afecta las fuentes de trabajo ni los salarios de los aproximadamente 3.500 trabajadores del emprendimiento mientras dure la suspensión".

El 4to. derrame en 2 años de la compañía Barrick Gold en la mina sanjuanina de Veladero colmó todas las medidas, menos la del ministro de Energía y Minas, Juan José Aranguren, que justifica la no intromisión en que los accidentes están fuera de la jurisdicción nacional y el problema es de la provincia.

La situación puso en alerta a las organizaciones ambientalistas y a la comunidad de Jáchal, el pueblo cercano a la mina, y volvió a colocar al Gobierno provincial en el ojo de las críticas y de las sospechas de presunta complicidad con la minera.

Una causa por contaminación está a cargo del juez federal Sebastián Casanello y hay además otras presentaciones que podrían llegar a la Corte Suprema de Justicia de la Nación pidiéndole la aplicación de la Ley Nº26.639, conocida como Ley de Glaciares.

En caso de concretarse el cierre de la mina, uno de los perjudicados sería el ex gobernador José Luis Gioja, quien durante 12 años tuvo un entendimiento asombroso con Barrick.

Sin embargo, los ambientalistas reclaman que el Gobierno sí podría tener injerencia si se aplicara la Ley de Glaciares, lo cual desbarataría la excusa de que la reforma de la Constitución en 1994 federalizó los recursos naturales y, desde ese momento, la Secretaría de Minería, a cargo de Daniel Meilán, sólo se limita a buscar inversiones y promover buenas prácticas.

Desde la cartera ambiental afirman que ya se pusieron en campaña para que se cumpla con las obligaciones de la Nación respecto de la Ley de Glaciares, girándole al Instituto Argentino de Glaciología y Nivología (Ianigla) del Conicet, los recursos para que terminara a fines de 2017 el inventario de glaciares de nivel 1.

Sin embargo, la reglamentación de la Ley de Glaciares no está en la agenda parlamentaria de Mauricio Macri hasta después de las elecciones. Recién entonces se sabrá a ciencia cierta la definición legal de glaciar y de periglaciar para poder discernir qué áreas son incompatibles con la actividad minera.

Se atajan desde la cartera de Medio Ambiente aduciendo que cuando asumieron las nuevas autoridades el inventario estaba en el 8% y detenido por falta de recursos, pero que en 2016 se avanzó casi el 50% y está previsto terminarlo a fin de año.

Le pasan la pelota a las autoridades de San Juan para que determinen si la actividad minera amenaza o no a los glaciares a partir del capítulo provincial del inventario que les entregaron.

Incidente controlado por el personal

"La empresa informó anoche que a las 22 se desprendió un caño que transporta solución rica (compuesta por solución cianurada y mineral de oro) en el Valle de Lixiviación", reportó el subsecretario de Información Pública provincial, Osvaldo Lima, y aseguró que el incidente "fue controlado por el personal" de la mina, no obstante lo cual indicó que habrá una evaluación sobre lo ocurrido.

Reaccionó el ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, y dispuso que viaje a San Juan para verificar in situ lo sucedido y realizar un relevamiento completo una delegación compuesta por Mariano Milner y Leonardo Pflüger, de la Subsecretaría de Control y Monitoreo Ambiental la cartera, que junto con personal del Ministerio de Energía y Minería de la Nación y del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) se encuentra ascendiendo esta mañana, jueves 20/03, a 4.500 metros de altura a fin de completar la inspección.

Diferenciándose de “la gran Pilatos” de su colega Aranguren, el rabino Bergman justificó el envío de la comisión en que “más allá de las competencias que respetamos, como Ministerio de Ambiente debemos tomar todas las medidas que se requieran para verificar lo sucedido y constatar si hay afectación interjurisdiccional del ambiente”, según expresó tras lo cual recordó que “oportunamente hicimos una denuncia contra la empresa Barrick por una serie de irregularidades que se detectaron y haremos todo lo que sea necesario para que se respete la ley", agregó.

Desde el sector ambientalista, volvieron a pedir la clausura definitiva de Veladero por los sucesivos derrames y la violación a la ley de glaciares. El abogado Enrique Viale, que representa a la Asamblea Jáchal No Se Toca, publicó en las redes sociales un video del derrame en la mina en donde denunció que una máquina tapó con tierra el accidente.

La Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas junto a Greenpeace Argentina pidieron información urgente sobre el impacto de este nuevo derrame en la mina de Barrick Gold, al advertir que podría ser "altamente contaminante".

Gonzalo Strano, coordinador de la campaña de glaciares de Greenpeace en Argentina, advirtió que "se entiende que el material enriquecido posee metales pesados que son un riesgo para el ambiente. Si Barrick Gold negó con anterioridad el derrame de más de un millón de litros de agua cianurada, ¿por qué creerles en esta oportunidad?".

Curiosamente a las 11:00 del 31/03 todavía no había información oficial en la página web de Barrick Argentina, cuya novedad de prensa seguía siendo un comunicado del 13/01.

Terrible la crónica de Juan Parrilla en la web Infobae:

"Fue el tercero. Hubo más. Bastantes más. Los empleados aseguran que prácticamente todos los días hay incidentes en la mina Veladero, pero el derrame que se produjo anteayer fue el tercero de gravedad en menos de un año y medio. Infobae pudo comprobar que entre 2011 y 2012 hubo al menos tres fugas de solución cianurada de cierta magnitud, pero esta vez fue más importante, como el de septiembre de 2016. Un año antes de esa fecha se había producido el de mayor gravedad de la historia minera argentina. Son, entonces, tres. La cifra no es para nada menor: tres incidentes es el límite que pone el Código de Minería para ordenar la clausura definitiva de un yacimiento. Pero el problema es doble, porque fue la propia desidia de la minera la que provocó el derrame, ya que el caño que se desacopló debería haber sido removido. La empresa se había comprometido a hacerlo y no lo hizo. Eso generó un nuevo incidente ambiental. Y como se verá, una vez más Barrick Gold hizo todo lo posible para ocultarlo. Lo que todavía no se sabe es si la solución tóxica llegó al río. Oficialmente se dice que no, pero un testigo consultado por este medio asegura que es mentira."

La minera había señalado que gracias al sistema de monitoreo instalado en la mina Veladero se había detectado la rotura del caño, lo cual permitió que "en forma inmediata se activaran los procedimientos para contener y mitigar la situación", al tiempo que "se brindó información a las autoridades de la provincia de San Juan".

Entonces, el gobernador Sergio Uñac se plantó y exige que para normalizar las operaciones llegue un dueño de Barrick a dar las garantías de que no volverá a suceder, y en forma pública.

La mina Veladero está ubicada a 350 kilómetros al noroeste de la ciudad de San Juan, a una altura de entre 4.000 y 4.850 metros sobre el nivel del mar, y el incidente de este martes fue el 4to. en 2 años.

El relato de los ambientalistas es el siguiente:

** El 13/01/2017 en el yacimiento Lama, de San Juan hubo un "incidente" provocado por "deshielo", según admitió la empresa canadiense.

** El 1er derrame data de 2015. En ese entonces, el Gobierno provincial (José Luis Gioja) multó a la Barrick y le impuso una advertencia para que elevara las paredes que envuelven a las piscinas de lexiviación que contienen la solución cianurada. La empresa negó estar notificada y que por ello no realizó la inversión de aproximadamente US$ 500 millones para evitar más derrames.

** En el 2do, el gobernador Sergio Uñac relevó a la cúpula de las autoridades de control.

** Cuando ocurrió el derrame del 12 y 13 de septiembre de 2016, la solución cianurada llegó al río Potrerillos. Barrick Gold informó que se fugaron 1 millón de litros del líquido, aunque la cifra sería mayor, debido que manipuló groseramente el cálculo. Uñac aplicó una multa millonaria.

La compañía explota la capacidad minera y la extracción de oro del Río Valle del Cura, cuyas aguas ahora contaminadas alimentan los cultivos de la pequeña localidad de Iglesia, en la provincia de San Juan.

Historia no autorizada

La agencia militante de izquierda http://www.rodolfowalsh.org/ reproduce en un artículo aparecido en el portal argentino www.sincensura.org.ar, una versión muy curiosa acerca de cómo fue la radicación de la corporación minera canadiense Barrick Gold en la cordillera.

Afirma que nace por gestiones “inescrupulosas” de un tal Peter Munk, antes asociado al magnate Adnan Khashoggi, probable traficante de armas de origen árabe saudita.

Esta fórmula societaria fundó en Toronto, Canadá, la empresa extractiva aurífera Barrick Gold Corporation, con aportes de relaciones políticas por un lado y de moneda por el otro que la potenciaron al primer plano. Con Peter Munk ingresó al círculo de poder británico, a través de su amistad con el príncipe Felipe de Edimburgo, pero fue el árabe Khashoggi quien arrimó el capital mayor.

George Bush, otrora director de la Central Intelligence Agency (CIA), es el 3er. capítulo de esta historia conspirativa. Como vicepresidente de USA (Administración Ronald Reagan) aportó una mina de oro ubicada en un predio propiedad del gobierno de USA, que Barrick terminó comprando por US$ 63 millones: la mina Goldstrike, con recursos para extraer por US$ 10.000 millones en oro.

Poco después, Bush comenzó a figurar en el directorio de Barrick Gold Corporation con el título de “Asesor honorario de la junta internacional de la empresa”. Y no dudó en designar al ex 1r. ministro de Canadá, Brian Mulroney, como su asistente; pero fue Edward N. Ney, ex embajador en Canadá, su vocero en el directorio.

A partir de 1995, Bush ya era ex Presidente y gozaba de más tiempo, llegando a la dirección del cuerpo de “Asesores honorarios de Barrick Gold Corporation”.

Y 1 año más tarde, la empresa recibió la concesión de exploración y explotación aurífera en Zaire. El hecho fue tapa de los diarios del mundo porque hasta entonces la influencia del ex director de la CIA (fue otro destino público de Bush padre) le había permitido a Barrick atrapar importantes yacimientos metalíferos, pero lo de Zaire se habría convertido en un robo mayúsculo por la gestión sangrienta que lo coronó.

De este modo se consolidó Barrick Gold.

Cuando Executive Intelligence Review (EIR) -¿recuerdan a Lyndon LaRouche?- publicó el relato de Jeffrey Steinberg, “El Corazón de Tinieblas de George Bush”, se afirmó que “la invasión del este de Zaire por parte de ejércitos combinados de Ruanda y Uganda, que comenzó en septiembre de 1996, coincidió con la entrada de Barrick y Anglo American para adueñarse exactamente de esa zona… Miles de refugiados murieron en los enfrentamientos y otro cuarto de millón se vio obligado a huir a la selva, a morir de hambre y enfermedades, en tanto unos quinientos mil cruzaron la frontera hacia Ruanda para morir, probablemente, en manos de los tutsis”.

Difícil probarlo pero fácil escuchar historias en África acerca de cómo intereses empresariales y disputas por recursos humanos fuerzan todos los conflictos bélicos.