INFLACIÓN Y SALARIOS
Con la calle al rojo vivo, lanzan la gran promesa de los créditos hipotecarios a 30 años
'La revolución de la dignidad y evolución" de la clase media; "si ganás poco, igual calificás"; "Quiero un país donde todos sean propietarios". Son varias las frases que retumban previo a la presentación de los nuevos créditos hipotecarios a 30 años con cuyo anuncio el Gobierno de Mauricio Macri pretende ganar protagonismo en la agenda mediática frente a la masiva marcha de ayer que completó el actual contexto de alta conflictividad social. Pero aquí el dilema sigue siendo la inflación y los salarios. A la primera están atados los créditos, cuando a sólo 3 meses de iniciado el año, las metas oficiales ya se tornaron simples ilusiones, en cuanto a los salarios, su evolución genera aún menos expectativas...
23 de marzo de 2017 - 10:37
"Lanzaremos un millón de créditos hipotecarios a 30 años. Ese es mi compromiso", había anunciado en 2015 el ahora Presidente Mauricio Macri.
Luego de 15 meses de mandato y de varias dudas en el mercado sobre su real aplicación, hoy se darán detalles de estas líneas de préstamos masivos para acceder a la vivienda, en el mismo plazo pregonado por Macri y a una cuota mensual que se ubicaría a un valor similar al que se paga por un alquiler (en torno a los $6.000 promedio), en el caso de solicitar un monto total de un millón de pesos.
Esta iniciativa apunta a satisfacer una de las principales necesidades de gran parte de la clase media, que veía con grandes dificultades de calificar a las anteriores líneas crediticias para acceder a la vivienda.
Los canalizadores de este instrumento serán los principales tres bancos estatales: Nación, Ciudad y Provincia de Buenos Aires.
Y el momento elegido por el Ejecutivo para lanzarla llega en un contexto de alta conflictividad social, y luego de la marcha masiva de los docentes de ayer por una mejora salarial.
"Se iba a lanzar hace dos semanas atrás, pero se postergó para intentar buscar un contexto adecuado para lograr un lugar destacado en los medios, y por otro lado también se buscó tiempo para ajustar lápiz en los números de los tres bancos participantes", contó una fuente del sitio 'iProfesional'.
El ministro de Finanzas, Luis Caputo, será quien presida esta tarde, en el Palacio de Hacienda, el lanzamiento de los créditos hipotecarios. "Lo que se va a anunciar mañana (jueves) es que los tres grandes bancos oficiales vamos a estirar a 30 años el plazo de los créditos hipotecarios y con eso se baja la cuota bastante" ya que el pago en vez de ser de 240 meses, para los créditos a 20 años, ahora pasa a ser de 360 meses, con la adición de 120 meses, explicó públicamente el titular del Banco Provincia de Buenos Aires, Juan Curutchet, según la agencia estatal 'Télam'.
"Cada banco tendrá sus matices. Alguno puede estar más barato que el otro o tener ciertos criterios, pero desde octubre último sectores de ingresos medios empezaron a calificar cuando antes no les alcanzaba con el sueldo", indicó el titular del Banco Provincia.
En el lanzamiento de los créditos a largo plazo serán de la partida el presidente del Banco Nación, Javier González Fraga; el titular del Provincia, Juan Curutchet y el del Banco Ciudad, Javier Ortiz Batalla.
"El hecho de que el crédito hipotecario pueda a ser pagado en plazos de 30 años, hará que se reduzca la cuota mensual y lo haga accesible a las distintas capas de la clase media", explicaron fuentes gubernamentales.
Justamente en su informe ante el Parlamento, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, dijo que la formalización del acceso al crédito hipotecario a 30 años, con una cuota equivalente a un alquiler, se constituirá en una "revolución de la dignidad y de evolución", para la clase media.
En tanto, Juan Curutchet dijo a radio 'Delta' que la demanda del crédito hipotecario "ya empezó a levantar muy fuertemente" y a su criterio el plan "se inscribe en un clima en el que la confianza ha mejorado y la gente se anima a sacar hipoteca" a plazos prolongados.
Luego, consultado sobre las franjas de la población a la que están dirigidos los créditos, respondió: "esto no excluye a nadie. Si ganás poco, igual calificás" pero aclaró que como existe una relación entre el valor de los sueldos y de las propiedades en la práctica las cuotas estarán entre $ 5.000, $ 6.000, $ 7.000 y $ 8.000 mensuales, dependiendo de la propiedad a comprar.
"Esto favorecerá masivamente a los hogares de ingresos combinados. Es típico de parejas en la que los dos trabajen. La franja de parejas que tengan ingresos entre $ 23.000 hasta $ 40.000, que hasta el año pasado no calificaban para crédito hipotecario, ahora van a poder" ser incluídos, confió.
Curutchet reconoció que el tema aún no fue aprobado en el banco a su cargo y que será tratado hoy por el directorio, por lo que calculó que la operatoria estará disponible al público "en una semana o diez días. Lo colgaremos de la web. Ya estamos ofreciendo un hipotecario a 20 años, en UVA. Ya colocamos 600 escrituras en tres meses que es el triple del ritmo de un año atrás".
El economista dijo que "hay bancos privados activos" en las operatorias de créditos hipotecarios, además de las que tienen que ver con el plan Procrear. "Argentina va a tener, por mejora de las situación financiera global, varias decenas de hipotecas bancarias, cosa que no sucede hace mas de seis, siete años", calculó.
En el Banco Ciudad indicaron a Télam que las operaciones crediticias hipotecarias con la unidad de cuenta UVA lograron mucha adhesión en esa entidad y llegaron a "más de 1.000 operaciones al mes de marzo".
"En créditos hipotecarios ocupamos el segundo lugar en el ránking nacional. El primero es el de Banco Nación. Tenemos el 22% del stock de préstamos. El último año sumamos el 25% de la colocación de préstamos hipotecarios. Uno de cada cuatro créditos fue otorgado por el banco", dijeron en el Ciudad.
Recordaron que los primeros créditos hipotecarios con UVIs fueron concedidos en el 2012 cuando el ahora titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, capitaneaba el Ciudad. Luego cuando la operatoria pasó a la unidad de cuenta UVA "empezó tibia la demanda pero en el último trimestre la gente comenzó a interesarse más al ver que se reducía la inflación".
"Los créditos UVA crecieron 4% de manera mensual en nuestro banco por encima de la inflación", señalaron.
Si bien esta nueva línea de créditos hipotecarios se hace accesible a la clase media que "gana poco", claro está, que no resuelve la situación de la inmensa mayoría de la población con problemas habitacionales, que pertenece al universo de los pobres por ingresos.
Cabe recordar que el reciente informe del Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina señaló que hay 13 millones de argentinos con ingresos por debajo de los $7.877,15.
Esta iniciativa de "préstamos para la vivienda para todos", más allá que había sido una promesa de campaña de Mauricio Macri, fue relanzada a inicios del 2017, cuando Javier González Fraga fue designado como presidente del Banco Nación en lugar de Carlos Melconian.
"Quiero un país donde todos sean propietarios", había dicho en enero pasado González Fraga. Y completó en ese entonces: "La cuota tiene que equivaler a un alquiler. Una familia tiene que poder acceder a una vivienda pagando $2.000 mensuales".
Pero, ¿sirve realmente para garantizar que la clase media acceda a la propiedad de su vivienda con un sistema crediticio razonable? Porque el sistema se apoya sobre cuotas, que aún siendo relativamente bajas (en comparación con los valores anteriores), son variables.
El gran tema y el temor es por la inflación: cuánto crece y, sobre todo, por la relación entre el crecimiento de la inflación y el de los salarios.
Cualquier mecanismo de cuotas variables en una situación con alta inflación corre el riesgo de hacernos repetir épocas nefastas, como la de la famosa Circular 1050 de principios de la década del ochenta, donde miles no pudieron pagar las cuotas indexadas y perdieron todo.
Y si bien el Gobierno afirma que la inflación está bajando, la temperatura que se siente en la calle es otra. Esa contradicción entre lo que se afirma y lo que se vive, agrega otro condimento en contra de las intenciones del gobierno, que se suma a la cada vez más lenta evolución de los salarios, que acompañan cada vez menos el actual contexto económico.
Así pues, el crédito hipotecario continúa muy cerca de seguir siendo una de las grandes deudas pendientes de la Argentina.







