EL TEMA ES LA FLEXIBILIZACIÓN

Capitanes negociarán un convenio diferente para rutas internacionales

Los Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante autorizaron a su titular, Marcos Castro, a avanzar en la negociación de un convenio para rutas internacionales bien diferente del vigente para cabotaje. Y resulta una línea intermedia entre el extremo propuesto por los de la flexibilidad laboral y el no-cambio sindical. Pero para que se concrete deberán adherir el Centro de Jefes y Oficiales Maquinistas Navales y la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina.

Asamblea extraordinaria hasta medianoche en el gremio que lidera Marcos Castro, con votación nominal que arrojó un resultado favorable a autorizarlo a negociar un convenio nuevo para rutas internacionales que, comparado con el vigente para cabotaje, resulta en algo así como desregular las relaciones laborales en el ámbito del transporte marítimo. No obstante, Castro deberá llevar a la Comisión Directiva el resultado de sus negociaciones.

La mayoría de los capitanes resolvieron “ Facultar al Presidente del Centro a suscribir, previa aprobación de la reunión de la Comisión Directiva, Convenios Colectivos de Trabajo para embarcar en buques que realicen mayoritariamente navegación internacional”.

De acuerdo a la web Infogremiales, ellos expusieron la posibilidad de la reimplementación de la Boleta de Embargo (una especia de aval que el Centro de Jefes y Oficiales Maquinistas Navales, como organización profesional, otorga para desempeñarse en un buque determinado) y una nueva regulación del goce de francos compensatorios.

Las empresas propondrán el marco regulatorio de las relaciones laborales que “necesitan” para operar y la Comisión Directiva las aceptará o pedirá modificaciones.

Sin embargo, el Centro de Jefes y Oficiales Maquinistas Navales hasta ahora no ha demostrado en interés en satisfacer el reclamo de Marcos Castro, y deberán esperarse a algunos días para evaluar la situación posible. El Centro no ha convocado a ninguna reunión de sus afiliados.

En tanto sí es evidente la oposición de la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina (FeMPINRA), que lidera Juan Carlos Schmid e integran 17 gremios afines a esta actividad.

Horas antes de la asamblea de los Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante, Schmid, uno de los secretarios generales de la Confederación General del Trabajo, manifestó que “a cambio de relaciones laborales primero el Gobierno debe asegurar a los trabajadores que las inversiones en el sector se realizarán, que son reales y que las empresas que pretenden realizarlas son responsables, con trayectoria y con una experiencia probada en la actividad. No estamos dispuestos a tolerar capitales golondrina ni oportunistas que ante cualquier complicación se retiran dejando hombres sin trabajo y familias sin sustento”.

“Un claro ejemplo de la situación actual de la actividad son las empresas del sector que no proveen información logrando de esta manera que no haya información concreta sobre los costos reales de la actividad”, agregó.

“El Proyecto de Ley de la Marina Mercante sigue estancado. Lo mismo que sucedía con el Gobierno anterior ahora pasa con esta administración. Creíamos que esta vez los funcionarios serían idóneos, en otras áreas de la economía corrigen el rumbo pero en materia marítima y fluvial sigue la misma política sostenida por personajes que no comprenden la problemática del área”, agregó.

Además titular del Sindicato de Dragado y Balizamiento, Schmid añadió que “no hay solución sustentable en las relaciones laborales del sector marítimo y fluvial sin la seguridad jurídica que solo nos puede otorgar el reino de la Ley”.

Finalmente, recordó que “es muy importante tener en cuenta que en el comercio exterior, los fletes y todas las operaciones portuarias no solo se cotizan en otra moneda distinta a la local sino además se pagan en esa moneda, en dólares. Mientras tanto, el sueldo de los trabajadores se paga en pesos”.