ENIGMA DE UN GABINETE

¿Quintana le tiene miedo a Dietrich?

Mario Quintana recibió el mandato de parte de Mauricio Macri de coordinar al equipo económico. Esa misión colisionó con Alfonso Prat-Gay que no miraba a Quintana como un par sino como un nexo entre la política y los negocios que hizo pie en el PRO. Prat-Gay preparó su salida porque consideró que era imposible la convivencia; y cuando se enteró Macri 'lo cocinó' primero. Hasta ahí, todo es conocido. Ahora, parte de la misión de coordinación de Quintana es establecer normas de convivencia en el equipo, y básicamente un mecanismo eficiente de solución de conflictos domésticos. En la rivalidad entre Transporte y Medio Ambiente, es obvio que Quintana no lo está consiguiendo. Todo indica que Guillermo Dietrich considera que tiene la suficiente autonomía para mantener su presión sobre el rabino Sergio Bergman, aún cuando las decisiones de Dietrich (siempre mal aconsejado por su equipo de prensa), le provoquen percances a la propia Administración Macri. Cuando Quintana no consiguee 'poner en caja' a Dietrich cabe preguntarse si le teme.

Muy interesante la infidencia que Antonio Rossi publicó en La Política Online: el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, le bloqueó a su colega de Medio Ambiente, Sergio Bergman, la compra de helicópteros hidrantes... pero esas máquinas voladoras se precisaban como el agua para combatir los incendios que castigan a más 1.200.000 hectáreas de La Pampa, Río Negro y Buenos Aires.

¿Qué consecuencias tuvo Dietrich por esa torpeza? Hasta donde se sabe, ninguna.

Pero lo grave es que queda al desnudo las limitaciones en la coordinación de ministros que Mauricio Macri le encomendó en especial a Mario Quintana, vicejefe de Gabinete.

Quintana demuestra habilidad en casi todo los recados de Macri. Su experiencia en la consultora McKinsey no sólo le sirvió en el fondo Pegasus y su estrella, Farmacity, origen de la fortuna personal de Quintana, sino que le permite darle sencillez a su resolución de conflictos en la gestión Macri.

De hecho, desde McKinsey, Quintana tuvo que ejecutar en su momento el plan de racionalización en el Banco Río, hoy Santander Río, y lo ejecutó en forma implacable, veloz y eficiente.

Pero en el caso de Dietrich, pareciera que algo pasa con Quintana. O con Dietrich, quien confía plenamente en su conocimiento de Macri y sus prioridades, lo que pareció quedar en evidencia en el despido de Isela Costantini como CEO de Aerolíneas Argentinas/Austral Línea Aéreas, no como una búsqueda de reducción del quebranto de la empresa sino para despejar el camino hacia el negocio de la subsidiaria de Avianca que volará destinos secundarios para aportar pasajeros a las rutas troncales de Aerolíneas y LAN.

Inicialmente, Bergman lanzó en junio una licitación con un presupuesto estimado de US$ 20,4 millones para regularizar la contratación del servicio aéreo de extinción de incendios que la Administración K le había otorgado en forma directa a la empresa chilena “Helicópteros del Pacífico”.

Quintana tendría que explicar algunas cuestiones:

* La licitación estuvo mal organizada. De lo contrario no se tendrían que haber rechazado todas las ofertas recibidas (Aeromaster, Helicópteros del Pacífico, Grat Slave, Inaer y Coyotair-Rotorsun).

* La contratación directa de helicópteros tampoco fue bien organizada porque, de lo contrario, no tendría que haber ocurrido la 'chicana' de Dietrich.

* Aún no pudiéndose evitar la 'chicana' de Dietrich, nadie tuvo la autoridad suficiente para que él levantara el pie del acelerador.

¿Dietrich fue enviado a erosionar a Bergman, que parece acumular críticas entre sus pares?

¿Dietrich creyó que así erosionaba a Bergman, satisfaciendo a otros?

¿Dietrich actuó por su cuenta y nadie opone freno?

En el caso de los helicópteros que Transporte le negó a Bergman, Rossi afirma: "(...) Enfrentado con su par de Medio Ambiente, Dietrich le ordenó al titular de la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil), Juan Pedro Irigoin, que frenara la autorización de los helicópteros hidrantes (...) en los últimos días de diciembre (Bergman) adjudicó a la firma ibérica TAF Helicopters un contrato de operación de 4 aeronaves hidrantes hasta abril por un total de casi US$ 5 millones.

Para combatir los incendios, la empresa TAF –propiedad del grupo español Malpica— trajo al país a principios de diciembre 2 helicópteros AS 350 B3 y 2 Bell 412 que ya habrían comenzado a prestar servicios.

Pero la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil) que depende de Dietrich 'pisó' la autorización que solicitaron los representantes de TAF para efectuar trabajos aéreos de extinción de incendios y traslado de brigadistas.

Según confirmaron fuentes del sector a LPO, el titular de la ANAC, Juan Pedro Irigoin, recibió una instrucción directa de Dietrich de frenar la habilitación de TAF, con la excusa de que existen empresas locales que están en condiciones de prestar esos servicios y que no fueron tenidas en cuenta por Medio Ambiente. (...)".

De confirmarse el rumor, es evidente que o 'la tortuga' se le escapó a Quintana o Quintana no pudo evitar la fuga de 'la tortuga'.

El tema es para analizarlo porque se trata de gestos, en una Administración en la que parecen decisivos los gestos, considerados una realidad en sí mismos.

De hecho le sucedió al flamante ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, quien llegó con el semblante circunspecto a la jura ante el presidente Mauricio Macri, quien 'le picó el boleto' al decirle en público: "Una cara con más alegría".

Mientras los presentes festejaban el chiste, siguió: "Dejemos la cara de preocupación para la próxima, cuando estés sentado allá", sostuvo señalando la fila de ministros que dijo presente en el acto.

Obviamente que el siguiente a juramentar, Luis Caputo, llegó sonriente.

"Así me gusta", lo recibió Macri.

La sonrisa distendida era clave para el 'relato' gubernamental de que la salida de Alfonso Prat-Gay no es una crisis, que todo funciona aceptablemente bien, y que sólo fue una salida por cuestiones propias de la terapia grupal (¿?).

En la crisis Transporte/Medio Ambiente, resulta que Bergman, Dietrich y Quintana se saludan y hasta abrazan al encontrarse. Pero... eso no impide el daño que los desencuentros le provocan a quienes padecen las consecuencias de los incendios sin apagar.